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2011/02/18

Narcosubmarinos "cambian las reglas del juego"

Los narcotraficantes burlan las medidas de control con técnicas cada vez más sofisticadas: el hallazgo esta semana en Colombia de un submarino totalmente sumergible –y no semisumergible, como los que se conocían hasta ahora - capaz de transportar ocho toneladas de cocaína a México, obliga a los organismos oficiales a repensar sus estrategias antidroga.
Este es el primer navío enteramente sumergible que encuentran en Colombia. El año pasado se había hallado uno similar en Ecuador.
"Sin duda esto cambia las reglas del juego", le dice desde Bogotá a BBC Mundo Jay Bergman, director para la región andina de la DEA, el organismo antidrogas estadounidense.
Además de tener autonomía para llegar a México y transportar cada vez más carga, el avance más importante es que estos submarinos no pueden verse desde otros barcos ni desde aviones, y los radares comunes no los detectan.
Para Bergman, esto marca un paso de los narcotraficantes al siguiente nivel de tecnología y supone desafíos sin precedentes en la lucha contra el narcotráfico, desde una reorganización de los fondos hasta la implementación de nuevas tecnologías.
"El hallazgo significa que debemos rediseñar nuestro trabajo. Antes no necesitábamos buscar naves submarinas en nuestro patrullaje y ahora debemos empezar a hacerlo".
¿Como se adaptan? Por dos lados: primero implementando nuevas tecnologías, como sónares, para detectar naves submarinas. Y luego concentrándose en perseguir a las organizaciones que están detrás de las naves.

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¿Militares?

Algunas versiones aseguran que detrás de la construcción de estos sofisticados aparatos hay militares que llegaron a América Latina tras la fuga de cerebros de las ex repúblicas soviéticas, aunque para Bergman esa es una "leyenda urbana".
Lo cierto es que las naves no están hechas por improvisados sino por personal altamente cualificado y todo indica que quienes los fabrican provienen de ámbitos militares.
"Fabricar y manejar estas naves no se aprende en un libro, requiere años de experiencia", señala Bergman.
Alberto Becerra, profesor de Ingeniería Mecánica Naval del Instituto Tecnológico de Mazatlán, en México, coincide en que la fabricación de un submarino "casero" requiere de un gran conocimiento de ingeniería naval, y que sólo los militares fabrican submarinos. "Quien tiene la tecnología de construcción de submarinos son los astilleros militares", le explica a BBC Mundo.
Para armar un "narcosubmarino", señala Becerra, se necesitan varias personas: un ingeniero diseñador que prepare el sistema de lastre que empuje hacia abajo la nave, 4 o 5 obreros que sepan de soldadura y puedan trabajar la fibra de vidrio, una persona que monte el motor y 2 o 3 auxiliares.
Las autoridades colombianas estiman que la fabricación de estos submarinos cuesta alrededor de US$2 millones. Esto se pierde al acabar la "misión" pues el submarino es descartado al llegar a destino. Sin embargo, Bergman calcula que los dueños del navío pueden llegar a obtener hasta unos US$2.500 por kilo de cocaína transportado.
Por lo que el beneficio de mover un cargamento de hasta 8.000 kilos de cocaína en uno de estos submarinos podría llegar a cerca de US$20 millones.
¿Cuántos submarinos de este tipo hay en circulación? "Es la pregunta del millón", admite Bergman. "No podemos descartar que haya más en circulación".
Y, agrega el funcionario, lo que más preocupa a Washington es que estos submarinos puedan ser utilizados para otros fines, como ingresar terroristas a Estados Unidos.

BBC Mundo

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