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2010/08/09

Un enemigo más potente contra el cáncer de mama

Publico

El opalarib es un nuevo fármaco que ha demostrado eficacia antitumoral en ensayos clínicos con pacientes de cáncer de mama o de ovarios. Sin embargo, su espectro de utilidad es muy limitado. Pertenece a un tipo de compuestos llamados inhibidores de PARP que sólo funcionan en enfermas con un rasgo concreto: una mutación que inactiva el gen BRCA1. Estas mutaciones sólo aparecen en el 4% de las pacientes, casi siempre en familias en las que este factor de riesgo se transmite de generación en generación.
Científicos del IDIBELL de Barcelona y el CNIO de Madrid, en colaboración con otros centros y bajo la dirección del investigador Manel Esteller, razonaron que el opalarib podría ayudar a otras pacientes que tengan alterada la función de BRCA1 aunque no lleven un gen mutado. Esto es posible porque otras causas, como una modificación química llamada hipermetilación, pueden alterar la actividad de un gen sin cambiar su secuencia de ADN. Estos retoques forman lo que se conoce como epigenética (epi, por encima) y, al contrario que las mutaciones, no se heredan.
Con esta hipótesis en mente, los científicos ensayaron inhibidores de PARP en siete líneas celulares de cáncer de mama. Una de ellas, en la que detectaron hipermetilación de BRCA1, respondió a los fármacos igual que las células con el BRCA1 mutado. Los científicos estudiaron después cuántos casos reales de cáncer de un total de 68 tumores contenían esta hipermetilación. El resultado fue que aparece en 25 de ellos, un 36,7%, el porcentaje de pacientes a las que estos fármacos podrían ayudar.
Según Esteller, el hallazgo "permitirá posiblemente beneficiarse de un nuevo tratamiento a una de cada cuatro mujeres con cáncer de mama". En su estudio, publicado en Journal of Clinical Oncology, los autores recomiendan que en los ensayos clínicos "se incluya el análisis de hipermetilación de BRCA1 como un posible biomarcador de sensibilidad a estos compuestos".

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