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2010/11/22

Descubren la causa de la inundación de ratas en Asia

Los agricultores locales la llaman "la inundación". Es una invasión de ratas que ocurre cada 50 años en la que, literalmente, los roedores se desbordan de la selva para destruir las cosechas en India y Bangladesh.
El ataque de ratas gigantes -que ocupa ya un lugar en las leyendas y mitos regionales- es tan grande y tan devastador que muchos científicos no creían que fuera real.
Pero ahora científicos confirmaron que la explosión en la población de estos roedores -que ha provocado la plaga de animales hambrientos- es causada por una saturación en el abastecimiento de alimentos, principalmente de semillas de bambú.
U es un ejemplo perfecto de cómo la simple relación entre dos especies aparentemente inocuas, una planta muy alta y un pequeño roedor, pueden poner de cabeza a la ecología de toda una región, devastando la vida silvestre, destruyendo la agricultura y destituyendo a la gente de su sustento.
Lo que es peor, creen los científicos, es que el cambio climático podría crear en el futuro ejércitos de ratas incluso más grandes.

"Alfombra" de bambú

Los bosques de bambú del sureste de Asia se extienden más de 26.000 kilómetros cuadrados por todo el estado norteño indio de Mizoramm a través de las colinas Chin de Birmania y las colinas del Chittagong en Bangladesh.
Esta especie de bambú (Melocanna baccifera) es un recurso invaluable para los agricultores cuyo sustento está basado en lo que pueden cosechar.
Con ella, además de alimento, pueden obtener material para construcción, muebles y textiles para ropa.
Pero ecológicamente es una planta agresiva que ha logrado aniquilar a la competencia y ha cubierto totalmente el área.
Sin embargo, aproximadamente cada 50 años, esa alfombra de bambú muere y, cualesquiera que sean las condiciones ambientales, un reloj interno en cada planta le informa que es tiempo de florecer, producir semillas y morir.
"Es la forma que el bambú utiliza para asegurarse de que las semillas sobrevivan" explica el doctor Steve Belmain, ecologista de la Universidad de Greenwich en Londres.
"Pero cuando las semillas caen, el resultado son 80 toneladas de semillas por hectárea en la tierra".
"Ésas son 80 toneladas de alimento esperando a que alguien lo coma" agrega.
Para el doctor Belmain y sus colegas, el florecimiento más reciente del bambú, que comenzó en 2004 y continuará hasta el 2011, es una oportunidad única para estudiar un evento que sólo ocurre cada medio siglo.
"Antes de esto, sólo teníamos anécdotas de lo que ocurrió hace 50 años" dice el científico a la BBC.

Ejército de roedores

Ahora los científicos aceptan que esta fructificación de bambú es lo que provoca las inundaciones de ratas.
Pero además de los roedores, el evento causa una gran alteración en todo el ecosistema porque destruye los hábitats y alimento de los insectos y otros animales.
Debido a que los ataques ocurren de forma tan esporádica, es difícil pasar a la siguiente generación el conocimiento que se obtiene cuando ocurren y el resultado, dicen los expertos, son hambrunas locales.
Los investigadores están ahora trabajando con agricultores locales para desarrollar vallas y trampas para ratas más sofisticadas.
"La mayoría de los métodos para control de plagas no funcionan aquí" dice el doctor Belmain.
Una solución, agrega, podría ser una simple lámina de plástico con orificios donde puedan colocarse las trampas de ratas.
"Sería una valla colocada alrededor de las cosechas que como una aspiradora sería capaz de 'absorber' y atrapar a los animales" dice el científico.
Los investigadores temen, sin embargo, que el cambio climático conduzca en el futuro a inundaciones de ratas en otras partes del mundo y ahora están tratando de identificar qué especies están involucradas en estos ataques para poder controlar una explosión de su población.


BBC Mundo

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