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2010/11/29

Lo que esconde el clásico Barcelona vs. Real Madrid

Un virus blanco y una epidemia azulgrana azotan al mundo del fútbol desde hace varios meses y se teme que este lunes aumente los niveles de contagio. Si bien de orígenes diferentes, se espera que haya una mutación que se propagará por el mundo cuando salten a la cancha Barcelona y Real Madrid, tal vez los dos mejores clubes de fútbol del planeta en la actualidad.
Es el derbi de España, pero por las características que presentan ambos clubes no es difícil entender que traspase las fronteras hacia otras latitudes.
Messi vs. Ronaldo, Guardiola vs. Mourinho, el toque contra la verticalidad, la moderación contra la extravagancia. Todos los ingredientes para ser el partido más apetecible del mundo, pero con el temor que el paladar deportivo sea opacado por el agrio sabor del condimento económico.

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A la sombra

Que un duelo con tanta repercusión se juegue un lunes no es casualidad. De hecho, esta será apenas la tercera vez en la historia que el clásico entre Barcelona y Real Madrid se dispute el lunes, y la primera vez desde 1972, cuando los azulgranas se llevaron la victoria y el Madrid consiguió el título de esa liga.
Las dos veces previas la decisión se tomó para aprovechar la celebración del "Lunes de Pascua", día feriado en Cataluña. Pero este año la decisión fue tomada por la televisora que posee los derechos de retransmisión del fútbol español, Mediapro.
Mediapro justificó la medida para evitar coincidir con la jornada electoral que se llevó a cabo en Barcelona el domingo, pero analistas económicos consideran que en el fondo se trata de una estrategia para levantar el perfil de los partidos los lunes.
"Un fracaso, ha resultado un fracaso. En España no hay mentalidad de tener fútbol los lunes. Tal vez hay gente que ve los partidos por televisión, pero los estadios están vacíos", comentó el profesor de economía financiera y contabilidad de la Universidad de Barcelona, José María Gay.
Asesor de la UEFA, organismo que regula el fútbol en Europa, el profesor Gay considera que la realización de partidos los lunes ha perjudicado a los aficionados, al comercio y a los mismos clubes, ya que la asistencia a los estadios baja radicalmente dado que se trata de un día que habitualmente no está ligado al fútbol.
"Los aficionados nos tenemos que dar cuenta que la televisión marca el imperio económico y por tanto establece las reglas del juego. Llega un momento, como ocurre este año, que tienes cada día un producto fútbol para consumir en televisión", continuó.
Sin embargo, el promedio de audiencia durante esta temporada no ha sido positivo. Y pese a que las predicciones hablan de 400 millones de televidentes para el clásico en el Camp Nou -lo que lo convertiría en el tercer evento de mayor audiencia en la historia tras la final del mundial en Sudáfrica y la inauguración de las olimpiadas de Pekín- hay dudas de que se pueda alcanzar dicha cifra.
Primero porque todavía el fútbol español no ha podido penetrar con fuerza el atractivo mercado asiático, que sigue bajo dominio de la Liga Premier. Y no ayuda a la causa que el mejor partido de la temporada se transmita en la madrugada de una día laboral.
La segunda es que en América Latina y Estados Unidos, tal vez los lugares de mayor consumo de la Liga, se recibirá en plena jornada de trabajo.

Apuesta al clásico

Pero este lunes será diferente. O por lo menos eso es lo que espera Mediapro.
Toda la apuesta se basa en el atractivo que generan Barcelona y Real Madrid, con los dos mejores jugadores del mundo sobre el terreno de juego, dos de los entrenadores más mediáticos y trece campeones del Mundial en Sudáfrica.
También son los dos clubes más ricos del mundo, con una facturación anual superior a los US$1.000 millones, que representa alrededor del 56% de la totalidad del fútbol español.
Es por eso el despliegue de recursos de televisoras de varias partes del mundo. Mientras en Inglaterra se podrá apreciar el clásico en tecnología 3D, la gigante de los deportes ESPN -encargada de ofrecer el partido en Estados Unidos y la mayor parte de América Latina- ha viajado a Barcelona con un equipo de más de 20 personas entre comentaristas, narradores y reporteros. Al-Jazeera, por su parte, ofrecerá el partido en 22 países y calcula que la audiencia rondará las 80 millones de personas.
"Desde la perspectiva de televisión yo creo que no es mala hora. El negocio de la operadora se basa en la venta de los partidos a canales de televisión en el mundo y al parecer este aspecto ha sido positivo", reconoció José María Gay.
Pero es posible que el brillo de la estrella sea fugaz y que no exista coherencia entre los resultados deportivos, de espectáculo y económico en el partido entre Barcelona-Madrid.
Porque más allá de quién gane esta noche, de las genialidades de Ronaldo o Messi, el próximo lunes se volverá a jugar un partido de la liga en el que la audiencia se contará en decenas de miles y habrá muchos asientos vacíos en las gradas, volviendo a dejar en evidencia las grandes diferencias que hay entre los dos gigantes y el resto de los clubes en el fútbol español.
Cuando Deportivo de la Coruña y Hércules salten a la cancha en el estadio Riazor, es muy probable que usted y la mayor parte de los aficionados al fútbol estén cenando, descansando u ocupados en otra cosa. Total, los lunes no son días de fútbol.

BBC Mundo

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