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2012/01/04

El videoclub salta a la red empujado por la estrecha conexión del televisor a internet

Aunque hay quien auguró que la televisión moriría por causa de internet, las perspectivas ante el año que comienza es que la pantalla grande del salón principal recupere cada vez más protagonismo en los hogares. El 2012 se presenta como el estallido de una gran oferta de cine y series mediante videoclubs on line con diferentes características para todos los gustos, ahora que los establecimientos físicos de alquiler de películas están casi desaparecidos. No todo iba a ser descarga gratuita. La oferta empieza a ser muy atractiva y variada y prácticamente para todos los bolsillos. Las páginas de Video On Demand (VOD) ofrecen al usuario calidad, comodidad y precio de una forma que quizás desincentive el pirateo. Los televisores conectados a internet han abierto una nueva vía.
El gran ejemplo, que amenaza con aterrizar en varios países europeos, es la norteamericana Netflix, que con 25 millones de abonados a su tarifa plana en Estados Unidos se ha convertido en un referente en el sector. Su llegada al continente europeo –ya está en el Reino Unido– no será fácil, porque debe adaptarse a las características de los mercados de cada país en función de su catálogo.
En España, una de las iniciativas pioneras –nació hace cinco años– es Filmin, que dispone de un amplio catálogo de películas entre las que se encuentran muchas de cine independiente, aunque ese calificativo no significa necesariamente cine aburrido. Tienen un extenso listado de películas que merece la pena disfrutar, como El secreto de sus ojos, Los chicos del coro o la ganadora de seis Oscar En tierra hostil, por poner sólo tres ejemplos. Aún así, en Filmin consideran que lo que ofrecían hasta hace poco "no era suficiente", en palabras de su promotor, Jaume Ripoll.
Filmin incorpora ahora a su catálogo películas de cine clásico series de calidad como Mad Men o Fawlty Towers y producciones de anime japonés, como Akira. "Es cierto que 2012 es el año que comenzará a definirse cuál es el mercado", señala Ripoll. "Si no ha habido hasta ahora una eclosión del VOD ha sido por el desarrollo tecnológico para hacer streaming –en directo, sin descarga– y por la necesidad de un buen ancho de banda", observa.
Las condiciones han cambiado, y Ripoll cree que la industria cinematográfica empieza a entender que "internet no sólo no es un problema, sino que es parte de la solución" a sus cuitas. Filmin representa una apuesta de "cine complementario" del más comercial. "Pequeñas películas buenas" es la definición de este videoclub on line, resume Ripoll. Una suscripción mensual cuesta 15 euros y una trimestral, 30 euros.
Canal+, que posee la mayor plataforma de televisión de pago de España, con más de dos millones de abonados, ha decidido entrar también en este mercado. Su proyecto, lanzado hace un par de meses, es Yomvi, un videoclub on line en el que se ofrecen los contenidos de los muchos de los canales de la plataforma –hasta hace poco denominada Digital+. La estrategia de esta iniciativa de Prisa TV es ofrecer a los clientes de su servicio de televisión el acceso gratuito a la visión en streaming y a la descarga (en su descodificador con disco duro iPlus) de la mayoría de los contenidos, ya sean películas, series o documentales. Y quien no sea cliente, se puede abonar por una tarifa plana mensual.
Una de las ventajas de Yomvi respecto a sus rivales es que su ventana de exhibición de películas es la de la televisión de pago, que va unos meses por delante de la de los videoclubs on line, por lo que es el que estrena antes las películas.
Con aplicaciones para PC –19 canales premium en directo por 14,95 euros y gratis para los abonados–, iPads e iPhone –cinco canales en directo–, en los próximos meses llegará también a ordenadores Mac y a dispositivos Android. Para el desarrollo de este proyecto, Prisa ha fichado a Stephen Dove, que fue responsable de la gestión de producto de Google y del departamento de telecomunicaciones de la ciudad de Nueva York, como director general de su área digital. Otra iniciativa surgida en Catalunya es Wuaki TV, que en su primer año de vida cuenta con 100.000 usuarios registrados. Junto a la visión de las películas una por una, en los próximos meses lanzará una tarifa plana mensual. El proyecto surgió hace tres años en Barcelona, promovido por un grupo de inversores privados y de capital riesgo. Su propuesta está ligada a los televisores que ya incorporan el acceso directo al videoclub.
"Si tienes un servicio de calidad y fácil de utilizar directamente en el televisor, la gente lo va a preferir. Es una propuesta de valor", indica Jacinto Roca, consejero delegado de Wuaki. Las cifras que respaldan sus afirmaciones son que el 30% de los usuarios de los llamados televisores inteligentes son activos en el uso de sus posibilidades de compra de contenidos. El 12% consume películas de forma esporádica. Esta plataforma ha tenido que ser auditada por las grandes productoras norteamericanas y por varios de los principales fabricantes de televisores para ser incluidos en sus ofertas, lo que da una idea del grado de confianza que despierta Wuaki.
En el horizonte de este año aparece también Youzee, promovida por la exhibidora cinematográfica Yelmo Cines, que ahora sólo funciona por invitación y se abrirá al público en general en los primeros meses del año, con diversos planes de precios que incluirán la tarifa plana para un catálogo conformado también por las principales productoras norteamericanas.
Voddler es un videoclub sueco que prepara su llegada a España y que ya ha estrenado una versión en pruebas por invitación. Esta plataforma tiene experiencia en los países escandinavos y en breve se unirá a una oferta que, de repente, ofrece alternativas serias y de calidad a la descarga gratuita, casi lo único que han tenido disponibles los internautas en los últimos años.

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