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2011/01/27

Los navegadores responden a la publicidad personalizada

La publicidad personalizada ha tomado por asalto a internet en los últimos meses. Se trata de una herramienta de mercadotecnia que reconoce los sitios que ha visitado un usuario, o su ubicación geográfica, y le muestra publicidad relacionada, esté donde esté en la red.
Su empleo ha generado preocupación y en diciembre pasado la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos manifestó que dicha tecnología era poco transparente y que eran los internautas quienes tenían que decidir si querían participar en ella o no.
Esta publicidad funciona empleando las cookies -pequeños archivos de texto que permiten a los sitios web recordar nuestras credenciales, preferencias y carritos de compras, entre otras cosas-, alojadas en los navegadores.

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Ahora Google y Mozilla anunciaron nuevas características para sus navegadores Chrome y Firefox, respectivamente, que le permitirá a sus usuarios optar por no participar en el esquema publicitario.
Microsoft ya había anunciado que su Internet Explorer 9 saldrá al mercado con características similares. Chrome lo habilitó desde esta semana y Firefox lo tendrá en el "futuro".

¿Cómo la manejarán los navegadores?

Chrome permitirá a sus usuarios "salirse por completo" del esquema de publicidad personalizada tras instalar una extensión para el navegador.
Al hacerlo las personas dejarán de recibir publicidad personalizada de una lista de empresas que se han sumado a una iniciativa para tener lineamientos más claros. Se trata de empresas que claramente permiten que los usuarios opten por no recibir publicidad personalizada.

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Pero no son todas. Y la extensión no puede impedir que las empresas que no forman parte de la iniciativa sigan personalizando la publicidad.
Google cree, además, que al usar la extensión los usuarios pueden ver publicidad de productos que no están pensados para su mercado.
"Tengan en cuenta que una vez que instalen la extensión, su experiencia de publicidad en línea podría cambiar. Podrían ver los mismos anuncios repetidamente en un sitio web en particular o ver anuncios que no son relevantes para ustedes".
La aproximación de Mozilla es diferente. En vez de cancelar toda la publicidad personalizada, Firefox incluirá un botón que sus usuarios podrán oprimir para decirle al sitio web que visitan que no quieren recibir anuncios comerciales tras abandonarlo.
La herramienta, sin embargo, depende de que las empresas acaten la voluntad del usuario a fin de que la publicidad deje de perseguirlo.
Por su parte Microsoft anunció el año pasado que Internet Explorer 9 saldrá al mercado con una característica que permitirá a sus usuarios crear listas para bloquear a sitios que los rastrean en línea.

Polémica servida

Pero no todos parecen creer que la publicidad personalizada es algo malo.
Algunos usuarios creen que los ayuda a elegir mejores productos o que les brinda información qué es relevante para ellos.
Otros usuarios se preguntan -en el blog de Google- qué pasará con todas las empresas -y su publicidad- que dependen de la publicidad para generar ingresos.
"Los beneficios de este tipo de estrategias son muy grandes. Los resultados que generan las campañas funcionan muy bien y la industria de los datos cada vez se está volviendo más grande, sobre todo en Estados Unidos", le dijo a BBC Mundo Andrés Snicoftsky, experto en marketing digital.
Pero el especialista también advirtió: "Si se llegara a pasar un límite el costo puede ser alto. Es un juego que está siempre en el tira y afloje. El costo de que los consumidores perdieran la confianza en la marca o en el sitio sería demasiado elevado".
"Para que la publicidad tenga una mayor efectividad es necesario que las empresas tengan más información que mejore su targeting. Las marcas lo necesitan y a los consumidores les puede venir bien", dice Snitcofsky.
Pero también alerta que "obviamente al ser algo nuevo y desconocido en algún punto hay que frenar. Y está por verse dónde se frena".

BBC Mundo

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