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17 jun. 2011

Riéndose de tu seguridad desde 2011

Un grupo de gamberros lleva un mes intentando establecer un régimen del terror en internet. Primero robaron los datos personales de decenas de miles de internautas de una de las webs de Sony, después entraron en los servidores de Nintendo y escamotearon centenares de contraseñas de Infragard, una compañía de seguridad vinculada al FBI. Y también han apuntado al Gobierno de EEUU. El fin de semana pasado, estos crackers entraron en la página web del Senado y descargaron datos confidenciales. El miércoles, en un ataque más sencillo, tumbaron la página web de la CIA, que quedó inaccesible. Y ayer colgaron en internet las contraseñas de cuentas de correo electrónico de 62.000 usuarios de Yahoo, Hotmail y Gmail. Ayer por la tarde, cualquiera podía entrar en el buzón privado de esas personas.
La banda, LulzSec, no tiene nada que ver con Anonymous, el grupo de ciberactivistas que ha atacado las páginas webs de gobiernos autoritarios, como Túnez, bancos o la secta de la Iglesia de la Cienciología. En LulzSec no hay fines políticos. Es como un mono con dos pistolas disparando a todo lo que se mueve en la red.

"Lo que están haciendo es vandalismo", resume el director técnico de la compañía de seguridad PandaLabs, Luis Corrons. "O son adolescentes o son muy jóvenes. Parece que no son conscientes de las consecuencias de sus actos. Atacan a cualquier objetivo. Entran, roban y divulgan la información. Es impresentable", opina.
Lulz es una variante de LOL, las iniciales de laughing out loud (reírse a carcajadas, en inglés), una expresión muy empleada en foros de internet. En su página web, que ayer seguía accesible, sus miembros aseguran: "Somos LulzSec, un pequeño equipo de individuos ridículos que creen que la monotonía de la cibercomunidad es una carga sobre lo que realmente importa: la diversión". Su lema es "LulzSec. Riéndose de tu seguridad desde 2011".

El grupo, según los expertos consultados, actúa a través de ordenadores secuestrados en varios países, para borrar su rastro. A diferencia de Anonymous, que tumba páginas web al enviar miles de peticiones de entrada a la vez, "LulzSec se caracteriza por entrar hasta la cocina", según explica David Barroso, director de la Unidad Antifraude de S21sec, una compañía de seguridad que trabaja para el Ejecutivo español y para otros gobiernos.
Barroso cree que las consecuencias de la ofensiva de LulzSec pueden ser nefastas. "Por desgracia, están allanando el camino hacia una legislación más dura para intentar controlar internet", lamenta el experto.

Publico

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