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2010/10/06

Utilizan desechos humanos para calefacción residencial

BBC Mundo

Familias en Didcot, en Inglaterra, se convirtieron en los primeros ciudadanos del Reino Unido que utilizan gas obtenido a partir de sus propios desechos humanos para calentar sus hogares.
El gas obtenido será suministrado a las familias través de la red nacional de energía.
Hasta 200 viviendas en el condado inglés de Oxfordshire utilizarán biometano a partir de aguas residuales que, tres semanas atrás, los integrantes de cada hogar echaron por el inodoro.
Las compañías de energía británicas British Gas, Thames Water y Scotia Gas Networks esperan como próximo paso, lanzar el proceso en todo el Reino Unido.
De acuerdo con una directiva de la Unión Europea (UE), para 2020 el Reino Unido debe asegurarse que el 15% de la energía que produce proviene de fuentes renovables.
El jefe de energía, tecnología e innovación de la compañía British Gas, Martin Orrill, le dijo a la BBC que el suministro de este tipo de gas a través de la red nacional de energía era un paso lógico en el intento del Reino Unido por cumplir con estos objetivos.

Sin diferencias

Orrill agregó que los clientes no tenían necesidad de sentirse aprensivos. Por el contrario, deben estar orgullosos de participar en un inusual esfuerzo de reciclaje.
"Los usuarios no notarán ninguna diferencia debido a que la fuente de energía renovable no tiene olor y la infraestructura para suministrar el gas a los hogares ya está instalada", añadió.
Todo el proceso debe tomar aproximadamente 23 días, desde el momento en que se tira la cadena del inodoro hasta que se concreta el envío de gas a los hogares.
La utilización de digestores anaeróbicos -bacterias cuidadosamente manejadas- para convertir las heces en un medio de generación de electricidad es un proceso que está bien establecido en todo el país.
Sin embargo, la planta adicional que British Gas instaló en la fábrica de tratamiento de aguas residuales de la compañía Thames Water -en Didcot- limpia el biogás adicional que se produce y lo convierte en un biometano adecuado para ser utilizado en hornillas y en la calefacción central en los hogares.
Katherine Rushton, de 45 años y madre de dos niños, es una de las cabezas de hogar cuyo suministro de gas proviene ahora de aguas residuales.
"Les hablé a mis hijos sobre el tema y al principio arrugaron la nariz, pero luego pensaron que era una gran idea", comentó.
"Está hecho de algo que todos producimos y es renovable. Estamos luchando para encontrar fuentes de energía por lo que debemos usar todo lo que podamos. Definitivamente soy partidaria de esta idea", indicó.
Otras empresas energéticas que funcionan en el Reino Unido, como United Utilities y Ecotricity, también han anunciado sus planes para inyectar biometano directamente a la red nacional de energía en una fecha posterior.
United Utilities señaló a la BBC que esperaba que su programa estimado en US$6,8 millones, que permitirá proveer del servicio a 500 casas en Manchester, entre en vigor en el verano de 2011.
Por su parte, Orrill afirmó que este proyecto de US$3,9 millones se ha acelerado ante la perspectiva de incentivos al calor proveniente de energías renovables - una propuesta del ahora opositor Partido Laborista que tenía por objeto dar incentivos económicos a los proveedores de energía para que éstos apoyaran las tecnologías renovables.

"Día histórico"

Según Orrill, el Reino Unido es conocido por tener la "mejor red de gas del mundo" y por ello, tenía todas las condiciones para que la tecnología fuera probada en este país.
El presidente ejecutivo de Scotia Gas Networks, John Morea, afirmó que el proyecto involucró el "reciclaje en su máxima expresión" y señaló que el gas sería purificado a los más altos estándares.
En un comunicado, el ministro de Energía y Cambio Climático del Reino Unido, Chris Huhne, elogió el proyecto.
"Este es un día histórico para las empresas involucradas, para las tecnologías que se encargan de obtener energía a partir de residuos y para el progreso con el fin de aumentar la cantidad de energía renovable en el Reino Unido", señaló.
El mes pasado, Huhne le dijo a los parlamentarios británicos que, en el apuro por llegar a un acuerdo de coalición entre su partido -los Liberales Demócratas- y el Partido Conservador en mayo, él y el conservador Oliver Letwin "se olvidaron" de incluir una referencia a los incentivos, pero aseguró que sería "una parte absolutamente esencial" del cumplimiento de los objetivos del gobierno vinculados a la energía renovable.
Una portavoz del Ministerio de Energía y Cambio Climático del Reino Unido señaló a la BBC que el gobierno aún estaba comprometido a cumplir con sus metas energéticas, pero agregó que los detalles de las propuestas sobre incentivos estaban siendo analizados.
"Es evidente que hay beneficios para el programa, pero también hay que considerar el impacto de los costos, especialmente teniendo en cuenta las limitaciones financieras dentro de las que tenemos que trabajar y el potencial impacto que las opciones de financiación podría tener en las personas vulnerables", dijo.
Sin embargo, Orrill sigue siendo optimista. "Estamos nerviosos, pero confiamos en que el gobierno va a tomar la decisión correcta", indicó.
"Si no lo hacen, entonces el proceso de demostración puede haber sido para nada y se habría perdido una oportunidad para que el Reino Unido produzca gas renovable sobre una base comercial".
El director ejecutivo de Thames Water, Martin Baggs, coincidió con Orrill. "Todos los alcantarillados en Gran Bretaña son una fuente potencial de gas local renovable a la espera de ser utilizada".

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