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11 feb. 2011

«De redes sociales sabe mucho mi hijo»

El tan repetido argumento de que las empresas deben cambiar su tradicional forma de trabajar y adaptarse a los tiempos que impone internet y, especialmente, el universo de las redes sociales es a veces interpretado desde muchos sectores como una «forma de vender humo», pues realmente no existen datos que corroboren que dedicar recursos a estas plataformas esté vinculado a la buena marcha de la empresa y, en consecuencia, a una mejor cuenta de resultados. 
Este análisis, que suele ser habitual entre los más escépticos hacia las oportunidades que puede ofrecer el universo 2.0 al mundo de la empresa, es rechazados por aquellos que vienen analizando el sector y que han certificado a lo largo de sus años de experiencia que sí existe una correspondencia entre la inversión que se hace en las redes sociales y unos buenos resultados empresariales, sobre todo, en lo que se refiere a campaña de servicios o productos. Así lo sostiene Juan Merodio, asesor y consultor de «social business», quien acaba de publicar «365 días (y noches) de marketing 2.0», un libro recopilatorio con todos los artículos que ha publicado en su blog durante 2010.
La obra, de descarga gratuita, recoge «tips», recomendaciones y herramientas relacionadas con las redes sociales y su aplicación a la empresa. A juicio del autor, esta recopilación, que pretende llevarla a cabo todos los años, «puede ofrecer gran ayuda a los empresarios y a los responsables de los departamentos de marketing de las empresas». Además de recursos y lanzamientos de nuevos servicios, entre los artículos recopilados también se pueden encontrar casos de éxito en campañas de «social media» que «demuestran que las redes sociales son muy útiles para la mayoría de los negocios, sean o no de internet, lo que sucede es que, en general, las empresas españolas no saben usarlas y su presencia en ellas se debe más que nada a una obligación», asegura Merodio, en declaraciones a ABC.

Falta de resultados

A esa desconfianza hay que sumarle la falta de resultados que aluden tener las empresas cuando deciden fomentar su presencia en el escenario 2.0. Esa sensación, sin embargo, no se corresponde con la realidad, según Merodio, el problema es que se trata de «una carrera de fondo, es un proceso lento pero al final se obtienen resultados».
¿Cómo, entonces, tienen que actuar las empresas a la hora de invertir en el «social media»? Juan Merodio tiene claro que «el principal error que se suele cometer es pensar que cualquier persona puede asumir la gestión de un perfil en una red social». Esto da lugar, a su juicio, a que muchos empresarios pongan en manos de becarios o personas con escasa experiencia al frente de estas tareas. «De esto mi hijo sabe mucho» suele ser una frase muy pronunciada, asegura este experto. «Aquí tenemos el fallo, dejar la reputación online de una empresa en manos de alguien que no sabe, y que lo único que ha gestionado es un perfil personal, tienen consecuencias negativas».
Pero no sólo es importante que un profesional asuma este trabajo, sino que es preciso que tenga un plan o una estrategia definida y clara. Para Juan Merodio, los puntos esenciales de esa planificación deben ser:
1. Definir objetivos cuantificables;
2. Conocer al público objetivo;
3. Definir el modo en el que la empresa va a interactuar con sus potenciales clientes;
4. Definir las redes sociales en las que se va a tener presencia (cada una tiene sus particularidades);
5. Medir lo que se está haciendo para conocer si la inversión en estas plataformas está siendo rentable o no.

Dos casos de éxito

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