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2011/01/27

La "sopa de la vida" pudo cocinarse con ingredientes extraterrestres

Hay más evidencia que nunca de que la vida en la Tierra se podría haber originado como consecuencia de material procedente de asteroides o cometas.
Investigaciones anteriores ya habían demostrado como los aminoácidos, los ladrillos orgánicos para construir vida, podían formarse en cualquier lugar del cosmos.
Estas moleculas pueden formarse en dos versiones distintas, pero la vida en la Tierra se basa exclusivamente en una de ellas.
Ahora una investigación aparecida en la revista Astrophysical Journal Letters muestra cómo las condiciones que se produjeron alrededor de una lejanísima estrella podrían haber favorecido la formación de un tipo de aminoácidos frente al otro.

Sin explicación

Los aminoácidos son moléculas con forma de sacacorchos que pueden formarse girando hacia la derecha o la izquierda, y la química no favorece de forma intrínseca que se forme en una dirección u otra.
Pero, sin ninguna excepción, la naturaleza sólo utiliza la versión que prefiere girar a la izquierda.
Un famoso experimento realizado en 1952 mostró como una chispa en una sopa de químicos que representaba a la Tierra primordial podía formar aminoácidos.
Pero como muchos de los experimentos que siguieron, produjo en el mismo número los que giraban hacia a la izquierda y hacia la derecha.
La idea de que los aminoácidos podrían haber alcanzado la Tierra a través de meteoritos, que a su vez están formados por asteroides o cometas, proporcionó otra ruta de estudio.
Y la investigación a fondo de meteoritos da cuenta de mayorías de aminoácidos de mano izquierda.
La semana pasada, el astrobiólogo de la NASA, Daniel Glavin y sus compañeros siguieron esa pista y anunciaron que su investigación demostraba que una amplia cantidad de tipos de meteoritos podrían albergar mayorías del mismo tipo.
Sin embargo quedaba por determinar el mecanismo por el que estas versiones de aminoácidos de mano izquierda se producía de forma preferencial en el cosmos para ser después recogidos y trasladados a la Tierra.

Argumento circular

Ahora, Uwe Meierhenrich, de la Universidad Sophia Antipolis de Niza, Francia, y sus compañeros han encontrado un método por el que se podría explicar esta "ruptura de la simetría" natural.
Empezaron tomando trozos de material helado que contenía diversas moléculas simples: agua, metanol y amoníaco, ingredientes todos a partir de los cuales se pueden formar aminoácidos.
Posteriormente los expusieron a un tipo particular de rayos ultravioleta.
La luz tiene un tipo de polarización, lo que quiere decir que los rayos oscilan a lo largo de una particular dirección, arriba o abajo, a la derecha o la izquierda. Aunque no podemos ver este efecto directamente es algo aparente cuando utilizamos unas gafas de sol de polarización que bloquean la luz que se refleja y tiende a polarizarse a lo largo de la línea de derecha a izquierda.
En cambio la luz utilizada por los investigadores constituye lo que se conoce como polarización circular. Más que en una dirección determinada, la polarización traza la forma de un sacacorchos.
Se sabe que la luz en la región donde se produce el nacimiento de una estrella se polariza circularmente y que tiene que atravesar una gran cantidad de nubes y polvo granuloso que es alineada por campos magnéticos.
Los experimentos mostraron que la luz polarizada circularmente conducía tanto a versiones de mano izquierda como derecha de aminoácidos. Pero había poco más de 1% adicional de versiones del lado izquierdo.
Este es el mismo nivel de exceso que el profesor Glavin y sus compañeros encontraron en los meteoritos hallados en la Tierra, y el mecanismo es un hecho convincente para argumentar el origen extraterrestre de los primeros aminoácidos de la Tierra.
"Hay que romper la simetría de alguna forma, porque esto es clave. Pero ¿cómo se rompe? Esta es una de las cuestiones más importantes: ¿eligió la vida de manera aleatoria una forma sobre la otra? Parece que la Naturaleza ayudó un poco", declaró Glavin a la BBC.
Sin embargo el astrobiólogo señaló que las moléculas pueden cambiar su forma y que una mezcla desigual de los dos tipos acabaría terminando en una mezcla igual con el tiempo, un proceso químico llamado mezcla racémica.
"Estos son exactamente el tipo de experimentos que necesitamos hacer pero necesitamos mantener la visión general en mente", afirmó.
Es decir, que para apuntalar la idea de que la vida en la Tierra se inició con el envío de un paquete de ingredientes extraterrestres todavía se deben precisar los mecanismos por los que la mezcla desigual puede preservarse en la larga jornada del trayecto desde la formación de lejanas estrellas.

BBC Mundo

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