El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha comunicado a uno de los usuarios de Megaupload que puede retirar su información del servicio, siempre y cuando se haga cargo de los costes ocasionados por la búsqueda y mantenimiento de la información.
El Gobierno de Estados Unidos mantiene que la información no está en su poder sino en el de Carpathia Hosting,
compañía de almacenamiento que ofrecía sus servicios a Megaupload. Los
usuarios de Megaupload llevan meses reclamando acceso a su información
en el servicio, que quedó fuera de su alcance tras la intervención a
Megaupload en enero.
Según el FBI, el responsable de Megaupload, Kim Dotcom,
había incurrido en delitos contra la propiedad intelectual, por lo que
intervinieron la plataforma de forma total. Sin embargo, en Megaupload
había una gran parte de usuarios que tenían documentos propios y
contenidos originales, que no infringían ningún tipo de derecho de
autor.
Pese a la legalidad de dichos contenidos, el cierre del
servicio ha afectado a todos por igual, haciendo que ningún usuario
pudiese acceder a su información. Después de meses de peticiones, un
usuario identificado como Kyle Goodwin ha presentado una demanda en la
que solicita acceso a sus materiales, reportajes propios originales.
Según Wired,
el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha decidido responder a
la petición y ha facilitado una postura oficial sobre el problema. El
organismo de Estados Unidos ha asegurado que no tiene en su poder la
información de Megaupload ya que se limitó a cortar los accesos, no a
copiar la totalidad de la información. De esta manera, los contenidos
siguen almacenados en los servidores que prestaban servicio a
Megaupload.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha
explicado que es a Carpathia Hosting, compañía de almacenamiento que
trabajaba con Megaupload, a la que habría que transmitir la petición. El
problema es que Carpathia Hosting reclama una compensación por estos
meses en los que ha almacenado la información sin recibir ninguna
compensación. La compañía ya expresó una petición para que el Gobierno
se hiciese cargo de los costes de almacenamiento de la información.
Tras
el cierre de Megaupload, Carpathia Hosting ha tenido que mantener los
archivos por orden expresa sin recibir ninguna compensación por ello.
Además de pagar a Carpathia Hosting, los usuarios, en este caso Kyle
Goodwin, también tendrían que contratar los servicios de un forense
informático que se encargase de localizar los archivos en cuestión y
extraerlos. Este coste también recaería sobre los consumidores, ya que
el Departamento de Justicia asegura no ser responsable. De esta forma,
el Departamento de Justicia ha confirmado que el problema no es el
acceso a la información. La cuestión radica en quién debe pagar el coste
ocasionado por el proceso.
Por el momento no se ha concretado
el precio de toda la operación, pero lo que sí parece claro es que
Estados Unidos no piensa hacerse cargo. En el caso concreto de Kyle
Goodwin, pese a que la información que reclama son reportajes propios,
la justicia de Estados Unidos ha asegurado que no atenderá a su petición
porque sentaría un precedente para futuros casos, lo que generaría
costes excesivamente elevados.
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