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2010/12/01

Irlanda y el infierno más temido

¿Es suficiente el rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional para evitar una debacle de Irlanda y un contagio de la eurozona?
Los mercados bursátiles y de divisas tuvieron este lunes una reacción cautelosa: caída del euro, sube y baja de las bolsas europeas.
Más significativo a la hora de un diagnóstico, el costo de emitir bonos para los PIIGS siguió igual de alto: Grecia (11,9%), Irlanda (9,2%), Portugal (casi 7%), España (5,2%) e Italia (4,45%)
"Los mercados reaccionaron con escepticismo porque no creen que con este rescate se evite una reestructuración de la deuda", señaló a BBC Mundo Megan Greene especialista de la Unidad de Inteligencia del The Economist.
Es la palabra maldita del vocabulario de los inversores: reestructuración, es decir, que no se pague toda la deuda contraída.

El rescate

El rescate es de 85.000 millones de euros.
Unos 50.000 millones serán para sostener las finanzas públicas irlandesas mientras el gobierno pone en marcha su cuarto paquete de ajuste en menos de dos años, esta vez por 15.000 millones de euros.
Con esta combinación de ajuste y apoyo internacional se busca evitar el infierno más temido: un contagio a otros países de la eurozona.
Portugal es el primero en la línea, pero España es el que pone a todos los pelos de punta.
Si el rescate de Grecia en Mayo fue de 110.000 millones y el de Portugal costaría unos 50 mil millones, el de España rompería la alcancía: se lo estima en unos 420 mil millones de euros.
Pero el rescate tiene otro gran objetivo: salvar a los bancos.

¿Quién paga?

El acuerdo destina unos 35.000 millones de euros a sanear los bancos irlandeses, clave del agujero fiscal.
En medio de la crisis financiera internacional de 2008, el gobierno irlandés garantizó todos los depósitos y deudas de sus bancos por un valor total varias veces superior al Producto Interno Bruto.
Una buena parte de esa deuda proviene de la especulación hipotecaria y es incobrable.
Dado que importantes bancos británicos, alemanes y franceses están muy expuestos, el rescate es también un rescate de un vulnerable sistema financiero europeo.
"Con el rescate se garantiza que se va a a rescatar la deuda "senior", la primera deuda que se paga. Si no se hubiera garantizado esto, estaríamos en una crisis similar a la que produjo el Lehman Brothers en 2008", explica Greene.

Si no crece, se cae

El déficit fiscal irlandés es del 32% y el hueco entre lo que el gobierno recauda y lo que gasta es del 12%
Un problema es que la tasa de interés promedio que pagará Irlanda es del 5,8%, por encima del 5,2% que pagó Grecia en el rescate.
Esto hará que para el 2014, los intereses sean equivalentes a un 20% de la recaudación fiscal proyectada.
Esto siempre y cuando Irlanda vuelva a crecer.
La semana pasada el gobierno del primer ministro Brian Cowen presentó un programa de ajuste que contemplaba un crecimiento de un 1,7% para el 2011.
La agencia de calificación Standard and Poor calcula un crecimiento nulo para los próximos dos años mientras que el Economist Intelligence Unit estima una caída del 1% para el próximo año.

Irlanda y Argentina

En medio de la actual crisis ése es el gran enigma: el crecimiento económico.
El ajuste fiscal anunciado por Brian Cowen contempla despidos de miles de trabajadores, la disminución del salario mínimo, el aumento del impuesto al consumo o IVA, y el recorte de un 14% de la seguridad social.
Todo lo cual conlleva el riesgo de una fuerte caída de la recaudación fiscal.
Y es que más allá del costo social y humano, los despedidos no pagan impuestos, una reducción del salario mínimo implica menor consumo y un aumento del IVA sólo puede servir si no provoca un repliegue mayor de los consumidores ya asustados por la crisis: todo apunta a una caída de la recaudación.
La situación se parece a la que vivió Argentina en los estertores de la convertibilidad, es decir, con una moneda que - al igual que el euro hoy - el gobierno no podía devaluar.
El ajuste se fue comiendo todo el ahorro fiscal que proponía el gobierno en medio de terribles sacrificios que terminaron con una reducción de los salarios estatales y las jubilaciones del 13%.
En diciembre de 2000, el FMI, España y el gobierno argentino acordaron un megarescate que bautizaron "blindaje" en señal de confianza.
Un año más tarde el blindaje estaba lleno de agujeros y el país declaraba la cesación de pagos y se hundía en una de las peores crisis político-económicas de su historia.
Diez años más tarde, ¿se repetirá la historia?

BBC Mundo

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