Buscar

2010/06/16

Mario puede con todo

Fuente: El Mundo.

Super Mario Galaxy 2 transciende géneros, sistemas, generaciones y casi hasta preferencias personales. Puedes odiar al bigotes, no ser muy dado a las plataformas o incluso no haberle cogido el gusto al primer Galaxy, es igual. La segunda parte te sorprenderá por muchos motivos.
Es inevitable rendirse ante el despliegue de imaginación montado para este juego. Los creativos que están detrás son niños que inventan aventuras espaciales, flotando mientras manejan la gravedad a su antojo. Y luego son ingenieros que fabrican los artilugios necesarios para que toda esa diversión se convierta en una precisa sucesión de juguetes reales.
Pero, ¿cómo se puede hablar de innovación cuando se trata de 'otro' Mario? Super Mario Galaxy triunfó trayendo la idea de los planetas con un diseño deslumbrante, pero que al lado de su segunda parte queda demasiado sobrio, hasta tímido. Quizás Galaxy 2 no sea tan elegante, como si Mario hubiera ido unos años atrás y se pegara una buena fiesta espacial en su juventud. Es más descarado, se atreve a plantear unos montajes de plataformas que dejan al jugador helado una y otra vez, o a volverle loco haciendo barbaridades con la cámara. Es lo que tiene dibujar un mundo con reglas propias, y todo el juego se regocija en sus posibilidades.
Por ejemplo, se carga eso de que cada mundo lleve una temática (agua-desierto-lava a lo mejor coinciden en una misma galaxia) o eso otro de que una mecánica de juego se deba utilizar durante todo un nivel. Aquí puede pasar de todo, así que pocas veces te esperas la locura que llegará en el siguiente planeta.
También es mucho más auténtico utilizando el universo Mario. Que sí, que el espacio de Galaxy era bellísimo y los nuevos elementos encajaban en el entorno... algo que se haría soso en una continuación sin el mayor despliegue de goombas, yoshis, rocas picudas, bloques y otros clásicos que destaca en Galaxy 2. Incluso los colores o las aún más grandes composiciones musicales hacen un espacio más inquietante, pero sabiendo aprovechar los iconos de una serie que va para los 30.
Por otro lado, está claro que una continuación no habría salido tan redonda de no contar con un gran esfuerzo en ofrecer mucho más contenido de lo esperable. Que acceder a los niveles, es decir, ponerse a jugar, sea mucho más directo, refuerza el gancho del juego. Pero que además haya tantísimo que hacer y no sepa a relleno es algo nunca visto. Acabarás las estrellas de rigor y el juego te ofrecerá un incentivo tan placentero que deja en ridículo a los otros Mario en 3D y que, como en lo demás, pone una marca a superar.
Y así llegamos al mensaje que más ilusiona de este juego. Nos ha demostrado que no todo está escrito y que la imaginación, el trabajo y el talento pueden hacer brillar a la segunda parte de una obra maestra tanto o más que la original. Por ello, lo más bonito tras esta fantástica odisea es seguir soñando con los videojuegos que puedan concebir genios como los del EAD Tokyo.
No hay color. Super Mario Galaxy 2 ya es el mejor juego de Wii y una de las experiencias más alucinantes que se han puesto en una consola. Que sea capaz de inventar y divertir así en un género tan longevo, más con el handicap de que el tope siempre lo ha marcado el mismo fontanero, es la mejor muestra de su inmensa valía.

No hay comentarios: