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2011/08/01

El escándalo de las casas alquiladas por internet

Airbnb es una empresa que se dedica a poner en contacto a personas que quieren alquilar sus casas y a los posibles clientes. Sin embargo, el caso de una mujer a quien unos desconocidos destrozaron la casa y robaron dinero, joyas y documentos podría hacer peligrar la futura salida a bolsa de la compañía.
La startup, basada en San Francisco, tiene incluso una oficina europea en Hamburgo y proporciona alojamiento en más de 16.000 ciudades en 186 países.
La ventaja de Airbnb frente a servicios de anuncios en línea como, por ejemplo, Craigslist es que la compañía asegura ser totalmente transparente, lo que en principio debería dar lugar a un servicio más seguro. No obstante, no siempre es así.
A finales de junio, una clienta de Airbnb, EJ, escribió en su blog que después de alquilar su apartamento a un desconocido, lo encontró completamente destrozado. Además, le habían robado dinero, joyas, un portátil y varios documentos de identidad, que cree que fueron copiados.
EJ se puso en contacto con Airbnb y, según explica, en un principio sus trabajadores fueron agradables y se preocuparon por su caso. Sin embargo, un mes más tarde escribió otra entrada en la que aseguraba que, tras su primer post, la compañía dejó de prestarle atención. Las únicas llamadas que recibió fueron las de uno de los fundadores de la empresa, que le solicitó que retirase la entrada o la hiciese privada, pues podría afectar a su salida a bolsa.

Pipas de crack y un gato

Desde entonces las noticias son contradictorias. El CEO de Airbnb, Brian Chesky, asegura que la policía ya ha detenido a un sospechoso gracias a su ayuda, pero EJ dice que no ha recibido ningún tipo de confirmación de la policía de San Francisco.
Por si fuera poco, a raíz de todo el revuelo apareció Troy, otro usuario que había tenido problemas. Según explica en un correo enviado a TechCrunch, su casa también sufrió desperfectos (golpes y lo que cree que son hachazos, principalmente), le desaparecieron objetos y dinero y encontró pipas de crack e, incluso, un gato.
A pesar de todo, por el momento no ha habido detenciones. Sin embargo, Troy consiguió llegar a un acuerdo (aunque con algunos problemas) con Airbnb y consiguió 21 noches gratuitas mediante el servicio de la empresa para poder instalarse mientras arreglaba su casa. Además, no culpa a la compañía, aunque cree que debería incluir algún tipo de seguro y, sobre todo, instaurar un servicio de atención que funciones las 24 horas (algo que también pide EJ).
No obstante, también han surgido voces que dudan de estas historias y que creen que detrás de ellas se encuentra la industria hotelera, que es la más perjudicada por el servicio de Airbnb.

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