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2 feb. 2008

Mil algoritmos en cada llamada

Fuente: laopiniondemalaga.com.

Los sistemas inalámbricos de comunicación han supuesto una revolución social, pero algo tan simple como usar el móvil o navegar por Internet sin cables esconde un complejo trabajo para crear los chips IGNACIO A. CASTILLO Don Hilarión estaba en lo cierto. Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad. La introducción de los sistemas de comunicación inalámbrica ha supuesto una revolución en la sociedad actual. Estos sistemas desempeñan un papel cada vez más importante en la vida diaria, el mundo empresarial, y la investigación científica. Se trata de una tecnología en continua evolución, donde los modelos y las nuevas aplicaciones se van sucediendo. Estos sistemas exigen, a su vez, una mayor tasa de datos y la introducción de nuevas funciones, llámense multimedia, gráficos en 3D, procesamiento de imagen y video, reconocimiento de voz, criptografía... Pero algo tan simple como contestar una llamada, esconde un complejo sistema de algoritmos, o conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema, en este caso, la posibilidad de comunicarnos.

Mientras que el ciudadano de a pie asiste, no sin cierta perplejidad, a una auténtica eclosión de los 3G en todos los ámbitos de aplicación de la tecnología inalámbrica (domestico: bluetooth y Wi-Fi; móviles: UMTS, 3GPP-LTE y WiBro; metropolitano: WiMAX; y orientado a la aplicación de video: DVB-H), la comunidad científica internacional ya ha puesto sus ojos en los sistemas de cuarta generación (4G).

No se trata realmente de un nuevo sistema, ya que lo que pretende es agrupar las diferentes redes (tanto móviles, como de acceso a Internet), mediante la convergencia de las diferentes tecnologías y protocolos 2G y 3G, junto con un aumento muy significativo en las tasas se transferencia de datos (entre 100 Mbps, para la red móvil, y 1Gbps para la fija). Por tanto, los futuros sistemas de comunicación inalámbrica 4G deberán soportar una gran variedad de servicios sobre una amplia variedad de redes, y de forma asequible para el usuario.

Esta tecnología emergente permitirá la interconexión de miles de millones de teléfonos, equipos electrónicos, dispositivos de bolsillo, ordenadores, redes por cable... que conducirán al desarrollo de nuevas aplicaciones en biomedicina, transporte, control del medio ambiente, comunicación y relaciones interpersonales.

Chips y circuitos
Esto significa que los nuevos terminales 4G deberán soportar múltiples estándares de comunicación y seleccionar en cada momento el más apropiado, con el fin de permitir el máximo rendimiento de la comunicación. Por tanto, una de las claves de la tecnología 4G será el uso de Radio Definida por Software (SDR). SDR consiste en implementar en una plataforma digital programable el procesamiento de la capa física correspondiente al estándar de comunicación inalámbrica. Esto significa que podremos reutilizar la misma plataforma para la implementación de varios protocolos, lo que resulta crucial en 4G.

Además de ésta, las ventajas de SDR son múltiples: reducción del ´time to market´ (gracias a la modificación del software en lugar del rediseño hardware), permite adaptar los dispositivos a nuevos estándares mediante una simple actualización del software, fácil depuración de errores, fácil implementación de técnicas adaptativas (filtros , esquemas de modulación?) y muchas más.
Un grupo de investigación de la Universidad de Málaga, dirigido por el profesor Francisco Javier Hormigo, acaba de iniciar un proyecto de cuatro años de duración para la creación de estos chips o circuitos donde se implementen los sistemas que pemitirán la función de la comunicación y que ésta sea eficaz. "Los usuarios queremos que nuestros móviles sean pequeñitos y pesen poco, que les dure mucho la batería y sean muy rápidos", resume Hormigo. Todas estas prestaciones dependen de la unidad funcional o unidad aritmética, es decir, del chip o hardware programable (FPGA).

El equipo, compuesto además por Francisco Javier Corbera, Francisco José Jaime, Miguel Ángel Sánchez y Andrés Rodríguez, ha recibido recientemente un proyecto de Excelencia de la Consejería de Innovación de la Junta de Andalucía, que ha subvencionado esta investigación con 97.200 euros. El grupo cuenta con la colaboración de varios profesores de la Universidad de Córdoba y de la Universidad Politécnica de Madrid. Analiza miles de fórmulas matemáticas, algoritmos que se utilizarán en todos los protocolos de comunicación que permita la nueva tecnología 4G. "No sólo trabajamos con móviles, también con Internet inalámbrico", precisa Hormigo.

Entre el Wi-fi y el WiMAX
La red Wi-fi es una de las más extendidas en al actualidad para navegar por Internet sin cables. También se está desarrollando el sistema WiMAX que permite un más largo alcance, "hablamos de decenas de kilómetros, prácticamente toda la ciudad podría conectarse", asegura Hormigo. "No se sabe aún qué sistema logrará una mayor aceptación", añade. Algo así como ocurrió con los vídeos VHS y Beta, aunque se trate de la prehistoria tecnológica, comparado con los trabajos que desarrollan estos investigadores en la Escuela Universitaria de Telecomunicaciones. "El que se elija dependerá de las empresas", concluye.

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