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2012/02/20

La basura tóxica del mar se sirve fría en su mesa

A mediados del siglo XX, cuando comenzó la producción industrial de objetos de plástico, imaginaban un futuro utópico en el que este material librara al planeta de sus problemas: "El hombre del plástico vivirá en un mundo de coloridas y brillantes superficies, donde las manos de los niños no encontrarán nada que romper, sin bordes afilados ni esquinas cortantes, en el que no habrá grietas o recodos donde se refugien la suciedad o los gérmenes", escribieron en 1941 los químicos Victor Yarsley y Edward Couzens en su libro Plásticos, convencidos de la revolución que traerían los materiales sintéticos.
Por aquel entonces, la producción global no alcanzaba el millón de toneladas anuales de útiles plásticos. Hoy, cuando se generan más de 300 millones al año, la ciencia que estudia los mares revela cada día que esa fábula luminosa y aséptica se ha convertido en una distopía más propia de una ficción apocalíptica. El sueño de aquellos químicos ha tomado forma de pesadilla al advertirse cómo los océanos se están inundando con basura de la mejor calidad, esa que flota durante siglos entre algas, tortugas y peces.
Los plásticos han convertido regiones oceánicas enteras en tazones de "sopa con tropezones", en palabras de los expertos de la Fundación Alga-lita, dedicada desde hace tres décadas a la investigación de los residuos marinos. Un gaz-pacho sintético en el que se mezclan bolsas de supermercado, redes de pescadores, botellas... Y trozos milimétricos que algún día fueron un juguete o un electrodoméstico y que se han troceado y degradado hasta convertirse en uno de los problemas emergentes de este salmorejo tóxico: los llamados microplásticos, cuyo impacto real en animales y en personas todavía se está investigando.
El fundador de Algalita, el capitán Charles Moore, fue de los primeros en llamar la atención sobre esta negativa consecuencia del desarrollo industrial del consumismo. A la vuelta de un viaje entre Hawái y California, relató cómo su catamarán tuvo que abrirse pasó por un "interminable mar de basura", esencialmente plásticos. Y es que, según la mayoría de los cálculos, más del 80% de la cochambre que navega sobre la superficie de los mares es de este material. A partir de su relato, se extendió la idea de que existía una isla de plástico gigante nadando en el Pacífico, y que tenía el tamaño del estado de Texas. Aunque la historia de Moore consiguió llamar la atención sobre el uso y desecho masivo e innecesario de objetos plásticos, la realidad es que no existe tal isla.
Uno de los más importantes oceanógrafos del mundo, Carlos Duarte, explica que lo que sí hay en el Pacífico Norte, bailando sobre las aguas entre Hawái y Alaska, es una región de unos 200 kilómetros de diámetro, con una notable abundancia de material plástico. En esencia, se compone de restos de filamentos de redes de pesca sintéticas, que arrastran y acumulan importantes cantidades de trozos de plástico descompuestos en la mar salada y cocidos al sol. "El término isla de plástico no refleja en absoluto lo que se ha encontrado, que no es visible a ojo desnudo, pero que sí se aprecia si se arrastra una red de plancton", explica el investigador español del CSIC.
Según Duarte, las acumulaciones se producen en las zonas de convergencia donde se juntan dos masas de agua o dos sistemas de corrientes superficiales, que tienden a acaparar partículas flotantes. "Los plásticos se acumulan porque sus tiempos de degradación en el océano son muy largos, de más de cien años", afirma. Durante sus trabajos circunnavegando el globo a bordo del Hespérides para la Expedición Malaspina, su equipo encontró una mancha de basura sintética similar "en el Atlántico Sur, cerca de las costas africanas".
"Se caracterizan porque hay una mayor abundancia de fragmentos de plástico que de plancton", describe Duarte. La comparación con el plancton sirve para señalar la gravedad del problema. En el mar de inmundicias del Pacífico Norte, la proporción entre materiales plásticos y el zooplancton (organismos microscópicos) era de 6 a 1 en 1999. En las dos décadas siguientes, la ratio se disparó hasta 26 frente a uno a favor del material artificial. Más allá del daño que estos residuos causan en la fauna marina, como estrangulamientos o laceraciones, las últimas investigaciones sobre los microplásticos señalan un peligro mucho mayor y que afecta directamente a las personas.
Como explica uno de los mayores expertos en la materia, Matthew Cole, son muchos los organismos marinos que consumen estas pequeñas piezas, de menos de cinco milímetros. "Al ingerirlos, animales marinos como moluscos, gusanos y peces acumulan importantes cantidades de contaminantes tóxicos en sus organismos", señala el investigador de la Universidad de Exeter. Se han hallado restos de estos materiales sintéticos en 260 especies marinas y, en la zona del Pacífico Norte, el 9% de los peces tenían plástico en sus estómagos.

Veneno en el menú

Cole asegura que su trabajo actual está demostrando que incluso el zooplancton es capaz de consumir estos materiales tóxicos. Al ser la base de la pirámide alimenticia marina, ese veneno plástico contamina toda la cadena alimentaria hasta alcanzar, finalmente, a las personas. El siguiente paso será descubrir cómo afecta a la salud este bumerán de plástico servido en nuestras mesas. Estos compuestos tóxicos pueden provocar importantes daños, desde alteraciones en el sistema inmune hasta anomalías en el desarrollo de los niños.
Mientras se analiza cómo nos lastimamos con nuestros propios desperdicios, se han lanzado varias campañas globales para tratar de limpiar los mares. "La solución definitiva es la prevención, conseguir que dejen de llegar estos restos al mar", resume Carey Morishige, coordinadora del programa de desechos marinos de la NOAA (la agencia del Gobierno de EEUU para investigar los mares y la atmósfera). Según explica, han calculado que serían necesarios 68 barcos de cien metros de eslora trabajando durante todo un año para limpiar el 1% de la sopa con tropezones del Pacífico Norte. Duarte coincide con las conclusiones de NOAA: "Sólo hay una solución: usar menos cantidades de materiales plásticos. Bien porque se recupere una mayor cantidad del que se usa o porque además se reemplacen los materiales actuales por materiales biodegradables". Esta solución sólo se logrará si el monofilamento de las redes se prohíbe por la Convención de Londres, que regula los desechos marinos.

2012/02/06

La basura de San Francisco... ¿por qué todo mundo quiere una tajada?

San Francisco tiene uno de los mejores índices de reciclaje en EE.UU., con muchas empresas y personas que se ganan la vida peinando las calles en busca de latas y botellas. Pero, recientemente, ha salido a relucir un fraude en el que los sin escrúpulos -y criminales- están obteniendo una tajada.

Dos ancianas vietnamitas se tambalean en el patio. Sobre sus hombros cargan una barra con una bolsa de botellas de plástico colgando de cada extremo.
En cuanto dejan la carga, sonríen ampliamente y se comunican conmigo a través de lenguaje de signos. Una de ellas trazando las respuestas en mi palma. Trabajó toda la noche, asaltando contenedores de basura en la calle, para ganar alrededor de US$25. Tiene 78 años.
Es media mañana y el centro de reciclaje de residuos del barrio Haight Ashbury de San Francisco se empieza a llenar. La gente trae carritos del supermercado y bolsas de basura rebosantes de aluminio, vidrio y plástico.
El botín de la noche se pesa y se paga en un viejo contenedor de acuerdo a la lista de precios fijada a la pared.
Un joven mira los resultados en su calculadora y parece satisfecho.
"Son US$23 por dos o tres horas de trabajo. Vamos a tener comida, pero primero la bebida, porque le digo la verdad, somos bebedores", dice.
Otro residente de San Francisco, Edward -en las calles desde que tiene 13 años- reconoce que puede hacer de US$6 a US$7 por hora, recogiendo latas de botellas y plástico.
"Es degradante", dice. "No vamos a conseguir ninguna chica mientras lo estemos haciendo".
La mayoría de los clientes están colectando y reciclando de fuentes legítimas y usando el efectivo para aumentar el ingreso familiar. Pero Edward admite que en ocasiones se sumerge en los contenedores de reciclaje doméstico para vaciar su contenido y gasta la mayor parte de lo ingresos que obtiene en heroína.
Cree que es mejor para él y la sociedad hacer esto que sus otras habilidades. "Yo sé traficar drogas", dice.

Demanda mundial

Pero ¿qué ha convertido los contenidos de un bote de basura de residuos no deseados en recursos preciados?

La demanda mundial de materias primas hace que el papel, el vidrio, el metal y el plástico puedan encontrar un mercado, frecuentemente en Asia, en donde el litoral de San Francisco les da una ventaja.
Por encima de todo esto está el Proyecto de ley de La Botella de California que busca un depósito por botellas y latas de 5 a 10 centavos por pieza. Así que hay un precio real en la basura.
Mucho de todo esto desaparecerá antes de que pueda ser recolectado por la compañía oficial de recolección de basura de la ciudad, Recology.
"Hemos perdido una enorme cantidad -25%, hasta un 75% en algunas zonas. Millones (de dólares) al año", dice Mike Sangiacomo, director General de Recology.
Escarbar en la basura de los contenedores es ilegal, pero lo que preocupa a Sangiacomo es el aumento constante de una forma más organizada de robo, con algunos criminales utilizando camiones que incrementan el botín robado a los botes de Recology.
Las autoridades están conscientes de estos robos, dice, pero para ellos no es una prioridad tomar medidas.
Los contenedores azules designados para reciclaje son el blanco favorito, no los verdes en los que se pone el material orgánico o los negros para otros residuos.
Y no es poco, San Francisco logra mantener 78% de sus residuos fuera del relleno sanitario. En otras lugares, como Inglaterra, el promedio es de apenas 41%.
Es una fuente de orgullo para los trabajadores, como José Morales, uno de los basureros de la ciudad. Pero también es una fuente de ingresos para ellos y la compañía, Recology, que hace dinero de la venta de reciclaje.
Así como el robo más organizado, los recolectores de basura de las comunidades pobres de la ciudad a menudo llegan primero a los contenedores.
"La gente viene y quiere el plástico y el aluminio. Las botellas son demasiado ruidosas", dice Morales, quien sale antes del amanecer con uno de los camiones de recolección de basura de Recology por las calles ondeantes de la ciudad.
"No podemos tocarlos, nos limitamos a decirles que se vayan de aquí. Voltean, sonríen y nos dicen 'hola'".
"Todo el mundo tiene que ganarse la vida, pero están tomando los ingresos de la compañía. Tenemos acciones, si la empresa mejora, mayor será la porción de la torta".

"Vuelto a usar"



Pero para algunos, el reciclaje de residuos es una solución imperfecta y una oportunidad perdida.
Dan Knapp ha hecho de esta convicción de su negocio, un negocio de varios millones de dólares.
"La gente de la basura tiende a pensar que todo lo que está en este edificio es desperdicio porque ha sido botado. Nosotros pensamos en ello como un recurso", dice.
Su supermercado de segunda mano, Urban Ore, es un emporio de lo "vuelto a usar" que se extiende por más de dos o tres hectáreas.
Allí hay unas 9.000 puertas, centenares de tazas de baño, pasillos de electrónicos, familias de maniquíes y una lonchera del US Space Corps antigua, de estaño.
"Aquí hay una silla de peluquero de antaño. Está lejos de ser un desperdicio, debe ser atesorada. También es un negocio interesante porque todos sus mercados son locales. Hay mucho más dinero en conservar materiales que en gastarlos", dice Knapp.
Ya sea reciclar o reutilizar, San Francisco mantiene su uso de basureros a un nivel mucho más bajo que en muchas otras partes del mundo.
En la terminal de contenedores de San Francisco, muchos de los materiales reciclados por Recology están registrados, embalados y listos para su envío.
El aluminio está destinado a Tennessee, mientras que la mayor parte del papel y del plástico cruzará el Pacífico.
Realmente parece como un producto negociable y no como un problema de residuos.
Y cuando se piensa en que un solo contenedor de papel para reciclar salva de 300 a 400 árboles, parece que bien valen las disputas y tensiones por conseguirlos.

2011/11/14

La tecnología en el reciclado de basura

Durante los últimos sesenta o setenta años podemos afirmar que los seres humanos nos hemos convertido en expertos productores de basura. La basura no es algo nuevo, la arqueología tiene una rama especial que estudia los desechos que generaban nuestros antepasados hace cientos y miles de años. Pero actualmente, con la cultura de lo descartable, del "me ahorro tiempo, dinero y no lavo" y tiro todo, hemos entrado en un sistema de consumo imparable que nos lleva a comprar y comprar más, para luego, descartar todo lo adquirido. El sistema nos empuja indefectiblemente al colapso total, ya que ni los recursos son ilimitados ni tampoco el espacio para acomodar toda esa basura que producimos. ¿Cuál es la solución? Crear un sistema circular, es decir, reciclar.
En Argentina producimos 12 millones de toneladas de basura por año y tenemos 40.117.096 de habitantes. Estados Unidos, con 308 millones de habitantes, produce 132 millones de toneladas de basura cada año. Ahora que el planeta ha llegado a una población total de 7 mil millones de habitantes debemos pensar en esos millones de toneladas de basura. ¿Cuánto se recicla?
Aquí, en el país, si bien se está avanzando en el asunto, no hay una medida generalizada apuntada al reciclaje de la basura. En Estados Unidos se recicla el 30 por ciento, en Austria el 60 y en Grecia, con la que tanto disfrutan los medios de compararnos hoy en día, un 10 por ciento. La Unión Europea apunta a llegar a un 50 por ciento como mínimo de reciclado.
Hay muchas tecnologías y sistemas por medio de los cual podemos reciclar y reutilizar la basura, para dejar de ser un sistema lineal y funcionar circularmente, como explica Annie Leonard en su cortometraje The Story of Stuff . No sólo se trata de reciclar, sino también de reducir. Alemania, que es el líder mundial en reducción de basura, ha logrado disminuir un millón de toneladas de basura al año mediante una estricta reglamentación.
No necesitamos solo de prohibiciones sino también de lecciones y educación. Así, mientras la gente aprende a generar menos basura, la tecnología y la ciencia pueden ayudarnos a moderar la cantidad que va directo al basural. Un ejemplo tecnológico es RFID que ya lleva varios años en el mercado, pero que se ha potenciado en el sector del manejo de basura en los últimos cinco.
RFID (Radio-frequency identification) es un sistema de identificación por radiofrecuencia que trabaja con etiquetas que pueden ser rastreadas. En el caso del manejo de los residuos, se coloca esa etiqueta en un tacho de basura y un lector de RFID en el camión de residuos. De este modo se puede saber cuándo y dónde se está recolectando la basura. El sistema permite trazar una ruta con el recorrido y conocer cuánta basura produce cada sector de la ciudad. Se diferencian los cubos de basura entre los que son para material reciclable y los que no, permitiendo un avanzado control sobre las áreas que reciclan más que otras.
En estos casos, lo que puede aportar el sistema de RFID es una forma de analizar la recolección y mejorarla con estadísticas. En zonas donde se recicla poco, la ciudad puede investigar por qué esto sucede y crear programas informativos para lograr mayor participación y concientización. RFID se utiliza en 44 ciudades de Estados Unidos, por ejemplo en Los Ángeles.
Otro sistema útil y que bien podría ir a la par del RFID es el "paga por lo que tiras". Este sistema se aplica a los cubos de basura particulares, no a los que se ven en Buenos Aires, sino a los que acumulan la basura por cuadra. Se pesa y se cobra un precio por kilo de basura, incentivando la minimización de la producción de desechos. Es una estrategia muy interesante, aptas para zonas residenciales poco densas, ya que resultaría casi imposible distinguir los propietarios de la basura en una cuadra con varios edificios. El "paga por lo que tiras" se utiliza en Estados Unidos y en Holanda.
Otra forma de recolectar información es la que están experimentando en la Universidad de Georgia, Estados Unidos. A través del sitio web WeRecycle muestran cuánto y dónde se recicla. Partieron de la hipótesis de que no todos guardan una botella de plástico hasta poder arrojarla en un cubo especial de reciclado. Para prevenir este mal hábito y medir dónde es mejor ubicar los contenedores de reciclado, instalaron en cada cubo lectores GPS que envían señales indicando cuántas botellas han sido arrojadas en una zona específica.
Toda la información es publicada en su sitio de internet, y así, uno puede ver en el mapa online dónde están los tarros de basura más accesibles con un índice de reciclaje de cada uno. Tienen también una aplicación de Android para poder encontrar los cestos de basura y reciclaje más cercanos.
Pero, no todo es reciclaje, como decíamos al inicio, debemos hacer hincapié en el reducir y en el reutilizar. Los desechos urbanos pueden ser convertidos en algo útil no sólo a través del reciclado sino también pueden funcionar como biocombustibles a través de la tecnología de la gasificación. Este proceso genera un gas de síntesis de bajo costo, limpio y sostenible, el syngas, compuesto por monóxido de carbono e hidrógeno.
El syngas tiene el 50 por ciento de la densidad del gas natural y puede utilizarse como reemplazo de los combustibles fósiles. Lo que hacen las empresas que se dedican a esta actividad, es reciclar las moléculas de carbono de la basura. Por ejemplo, algunas crean metanol y etanol que puede ser utilizado como combustible para quemar y que no contamina tanto. También pueden crear gasolina de etanol, que al tener más oxígeno es mejor para los motores a combustión, reduciendo así las emisiones. Otro sistema es el geoplasma, que mediante la electricidad y aire de alta presión, crean un plasma súper caliente que vaporiza la basura creando un syngas, que luego es utilizado para movilizar una turbina generadora de electricidad.
Hay muchas soluciones, ninguna es la perfecta pero todas pueden trabajar codo a codo para poder reducir la basura que generamos. Debemos dejar de contaminar el medio ambiente y amenazar los recursos naturales. Necesitamos hacer de nuestro planeta un mejor lugar en donde vivir.

2011/10/31

El drama de la basura electrónica que los países ricos envían a los pobres

La basura electrónica (e-basura) de los países ricos se recicla en los países más pobres, donde causa gran contaminación y pone en peligro la salud de sus habitantes, según un estudio. Se trata de una denuncia que se viene repitiendo regularmente en los últimos años, y no parece que el problema vaya a solucionarse de momento.
Mientras que los envíos al extranjero de basura electrónica están prohibidos por acuerdo internacional, los autores denuncian que empresarios "sin escrúpulos" envían muchos de estos residuos a África y Asia en contenedores de carga, junto con equipos nuevos, cuya importación y exportación sí está permitida.
Las pruebas realizadas en una escuela cercana a un depósito de residuos electrónicos en el suburbio de Agbogbloshie a las afueras de Accra, capital de Ghana, revelaron una contaminación por plomo, cadmio y otros contaminantes perjudiciales para la salud de más de 50 veces por encima de los niveles libres de riesgo.

En esa zona, donde también hay un mercado, una iglesia y un campo de fútbol, los niños recogen cobre, circuitos, plástico y otra basura de alta tecnología para poder llevar dinero a casa.
El profesor Atiemo Sampson, investigador de la Comisión de Energía Atómica de Ghana y Ruediger Kuehr de la Universidad de las Naciones Unidas en Alemania advierten en su estudio que la mayoría de los residuos electrónicos procedentes del extranjero se quemaron y destruyeron sin las medidas de seguridad adecuadas.
Irónicamente, los expertos señalan que los metales y otros elementos críticos de los equipos destruidos - en gran parte procedentes de Europa y América del Norte- podrían escasear dentro de unos años, lo que aumentaría el coste de televisores de pantalla plana, teléfonos móviles y baterías de coches eléctricos.

Ghana y otros muchos países

Este estudio forma parte de una investigación más amplia que tiene como objetivo analizar el problema de los desechos electrónicos en el sur de Ghana, indicó Sampson.
No obstante, esto no es algo que sólo suceda en Ghana, sino en otros países en desarrollo como China, La India, Pakistán, Vietnam, Bangladesh y muchos otros, donde se están creando vertederos de basura tecnológica, se lamentó Kuehr.

El objetivo es conocer mejor cómo recuperar los metales en estos basureros informales y determinar la concentración de metales pesados para evaluar los niveles de contaminación y los riesgos para la salud, sobre todo en niños que "a menudo se llevan a la boca la mano que ha estado en contacto con la superficie contaminada".
Hasta ahora, Ghana "no ha regulado la importación y la gestión de los desechos electrónicos", señala Sampson, y aunque ese país suscribió el Convenio de Basilea (que regula la importación y exportación de desechos peligrosos), todavía no se ha integrado a su orden jurídico.
Por otra parte el valor de los elementos de los residuos electrónicos y el gran número de personas que trabajan en el reciclaje informal "dificulta cada vez más acabar con ese lugar", ya que "el sustento de muchas personas depende ahora de los ingresos generados por estas actividades".
Se calcula que, por ejemplo, 100.000 teléfonos móviles pueden contener unos 2,4 kilos de oro, equivalentes a 130.000 dólares, más de 900 kilos de cobre, valorados en 100.000 dólares, y 25 kilos de plata igual a 27.300 dólares.

Reciclaje

Por ello piden que los países acuerden un modelo global de reciclaje que utilice tecnologías sostenibles y se centre en mejorar los estándares de salud, seguridad y medio ambiente, que vaya acompañado de modelos de negocio, así como un programa para desarrollar políticas de concienciación para los fabricantes.
La UNU, el Programa de Medio Ambiente de la ONU, la Agencia de Protección Medioambiental de EEUU (EPA), universidades y empresas como Dell, Microsoft, Hewlett Packard (HP) o Philips se han unido en la iniciativa 'Solucionar el Problema de E-Basura' (StEP, por sus siglas en inglés).
Esta iniciativa, en la que participan ambos investigadores, pretende homologar los procesos de reciclado globalmente para recuperar los componentes más valiosos de la basura electrónica, extender la vida de los productos y armonizar las legislaciones y políticas.

2011/09/05

El basurero espacial se desborda


El descomunal vertedero de basura espacial que gira en torno a la Tierra a miles de kilómetros por hora está fuera de control. Un estudio oficial de EEUU acaba de alertar de que la acumulación de chatarra ha alcanzado un "punto crítico" y que es necesario tomar medidas para reducir la contaminación del espacio.
El documento, elaborado por la Academia Nacional de Ciencias (NAS), señala que EEUU ha detectado unos 22.000 fragmentos de aeronaves que se han acumulado desde el comienzo de la carrera espacial hace más de medio siglo y que, en el vacío, se comportan como letales proyectiles que pueden arruinar satélites y causar graves daños a misiones tripuladas. Este arsenal lo componen desde satélites abandonados y grandes piezas de cohetes gastados de varios metros de longitud hasta diminutos fragmentos de menos de un centímetro que pueden penetrar en el fuselaje de una nave como si estuviese hecha de mantequilla.

El trabajo de la NAS reconoce que hay lagunas en los sistemas de radares terrestres con los que EEUU sigue y modela el comportamiento de la montaña de basura usando instalaciones del Ejército. El crecimiento sin precedentes que ha experimentado el basurero en los últimos seis años ha puesto al límite este servicio de vigilancia, del que se nutren agencias espaciales de todo el mundo, incluida la europea. El trabajo apunta que faltan fondos y personal en la NASA para vigilar un vertedero que no para de crecer y que puede llegar a ser ingobernable.
"Hemos perdido el control del entorno", alerta Donald Kessler, jefe del panel de casi 50 expertos que han realizado el informe a petición de la NASA. En la década de 1970, mientras EEUU y la URSS estaban inmersas en una carrera científica y militar por el control del espacio, este astrofísico fue uno de los primeros en alertar de los riesgos de la basura espacial. De hecho le dio nombre al llamado efecto Kessler, una reacción en cadena ocasionada por la acumulación de basura. En un espacio abarrotado de partes de naves y cohetes viejos, un impacto generaría grandes cantidades de escombros que a su vez provocarían otros impactos que se repetirían sin solución de continuidad. Aunque aún no se ha alcanzado ese punto, algunas regiones del espacio cercanas a la Tierra podrían llegar a él en unos años.
"Ya se ha alcanzado una densidad [de basura] crítica a una altura de unos 800 kilómetros", explica a este diario Holger Krag, experto en seguimiento de chatarra espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA). Alcanzar el efecto Kessler podría dejar esa franja del espacio "completamente inservible", lo que obligaría a detener por completo el envío de satélites y naves espaciales desde la Tierra o una enorme inversión en futuras misiones de limpieza. "Todo depende de lo bien que nos portemos", advierte Krag.

El estudio de EEUU destaca dos ejemplos recientes de comportamiento lamentable. El primero lo protagonizó China, cuyo Ejército reventó uno de sus satélites con un nuevo misil espacial que deseaba poner a prueba. La maniobra puso en el espacio unos 3.000 peligrosos fragmentos de chatarraidentificables por el servicio de seguimiento en Tierra y otras 150.000 esquirlas de más de un centímetro. El país asiático logró así el dudoso honor de provocar el evento que más chatarra ha generado en la historia, según el informe de la NAS. En sólo un día, el volumen de basura espacial aumentó en un 15%.
En 2009, un satélite estadounidense de telecomunicaciones perdió el contacto con el centro de control y se estrelló contra un satélite ruso desactivado. El impacto puso en órbita otras más de 2.000 piezas de basura en el espacio. Por los dos accidentes, el tamaño del basurero "se hizo más de dos veces mayor, tras haber permanecido estable durante los últimos 20 años, denuncia el informe. Más de 500 fragmentos acabaron cayendoen la Tierra. Pero la gran mayoría seguirá flotando durante décadas e incluso siglos, con el riesgo que esto supone.

Con combustible

Los objetos que orbitan a unos 800 kilómetros, la órbita más atestada de basura, tardarán en caer "unos 200 años", detalla Krag, que añade que el peso de la basura suma un total de 5.500 toneladas. Parte de los fragmentos más grandes son artefactos que aún contienen combustible y que, hasta ahora, han causado 200 explosiones que, a su vez, generaron más esquirlas diminutas que viajan a unos 40.000 kilómetros por hora, añade.
Como atestigua el informe de la NAS, este tipo de metralla ha llegado a atravesar de lado a lado un transbordador tripulado de la NASA, en los que, de media, hay que cambiar dos ventanas después de cada viaje debido a los impactos. Los seis habitantes actuales de la Estación Esopacial Inter-nacional (ISS) tampoco estána salvo de estos proyectiles, aunque este artefacto es el único al que se ha dotado de blindaje protector. "El escudo es capaz de proteger del impacto de fragmentos de hasta un centímetro", explica Krag. Cuando esto no es suficiente, hay que poner en marcha los propulsores para esquivar restos peligrosos.
Para los fabricantes de satélites convencionales, la situación es mucho más crítica, ya que no tienen ningún tipo de escudo. El gran peligro no son impactos que destruyan un satélite completo, sino los que merman parte de sus sistemas de alimentación, como los paneles solares, explica Ángel Álvaro, responsable de I+D de Thales Alenia Space.En esos casos, los técnicos están a ciegas, ya que la única forma de comprobar si han sido víctimas de la basura espacial sería subir ahí arriba para comprobarlo. De ahí que los ingenieros digan que, en el caso de los satélites, "la mejor protección es la oración", bromea Álvaro.
China no es el único país que ha usado el espacio como campo de pruebas militares. Durante la Guerra Fría, EEUU y Rusia también pulverizaron sus propios satélites cuando, curiosamente, estaban muy cerca de los del enemigo, recuerda Krag. El gran problema es que, en la práctica, el espacio es como el Lejano Oeste. No hay ningún acuerdo internacional vinculante que prohíba ensuciar la órbita terrestre. En el mejor de los casos, países como EEUU, Francia o Alemania y agencias espaciales como la ESA o la NASA, han decidido por su cuenta hacerlo a través de leyes nacionales y otras normativas.
La más relevante se basa en programar los nuevos satélites y cohetes para que regresen a la Tierra en un periodo de 25 años después de su vida útil, lo que no acaba con el problema de la basura, pero sí puede estabilizarlo. China participa en una organización de agencias espaciales que también incluye a la ESA y la NASA y que se comprometen con esa norma de los 25 años. Pero el pacto no es vinculante, lo que hace que el cumplimiento sea irregular, señala Krag.
Desde sus inicios, la exploración espacial ha tenido dos vertientes, una científica y otra militar. Si bien en la primera se han dado pasos de gigante en cuanto a cooperación internacional, la segunda sigue sumida en el secretismo. "Nosotros colaboramos con científicos chinos, pero a veces hay un gran muro entre ellos y los militares de su país", reconoce Krag. "A medio plazo, China entrará por al aro, sobre todo cuando comiencen a enviar vuelos tripulados y sus astronautas puedan ser víctimas de accidentes debidos a la basura", opina Álvaro.

Naves de la basura

El tamaño del vertedero es tan preocupante que expertos de EEUU, Europa y Japón ya están estudiando cómo enviar misiones para limpiar parte del estercolero. Por ahora, los objetivos prioritarios son los fragmentos de mayor tamaño, que podrían ser recogidos, por ejemplo, por naves con un brazo robótico como el que tiene la ISS. Otros expertos han propuesto el uso de redes y enormes anzuelos para pescar los fragmentos más grandes o sistemas de pequeños cohetes que, una vez acoplados a los satélites viejos, puedan traerlos de vuelta a casa.
El reto de ingeniería es tan enorme que sólo podría llevarse a cabo mediante cooperación entre las agencias más potentes del mundo y, aún así, sería una tarea que, según Krag, tiene pocas probabilidades de hacerse realidad. "Para mantener el nivel de basura actual, habría que retirar cinco objetos grandes al año por el resto de los tiempos", advierte. El problema no se solucionará pronto. "Tiene muchos paralelismos con la lucha contra el cambio climático, y solucionarlo llevará décadas", concluye Krag.


2010/11/10

Contra la comida basura

Enric Macías, que "siempre" ha jugado a las maquinitas, está a punto de convertir su pasatiempo favorito en profesión. Este joven estudiante de ingeniería multimedia acaba de ganar el premio de plata en el Global eHealth Challenge 2010 con su proyecto final de grado superior. En él se reta a universitarios de todo el mundo a crear aplicaciones multimedia para niños menores de 10 años. "En Glooveth al enemigo se le elimina haciendo deporte y alimentándose de fruta, verdura, leche, pescado y arroz. El malo es la comida basura: las hamburguesas, patatas fritas, donuts y refrescos azucarados. Glooveth es un videojuego educativo porque entretiene, pero también instruye a los niños sobre la importancia de mover el esqueleto y comer de forma saludable para prevenir el cáncer", explica Macías, de 22 años.
Sus compañeros Montse Presno y Gerard Inglés se han llevado el primer premio del concurso, el Oro, con Yummy Tricks, otro videojuego educativo que informa sobre la misma enfermedad. "Montse es la responsable del diseño y la parte gráfica de ambos juegos. Gerard y yo hemos realizado la programación de nuestros respectivos proyectos".
El próximo junio los tres alumnos de La Salle-Universitat Ramón Llull recogerán en Memphis (Estados Unidos) el diploma que les acredita como ganadores de un certamen organizado por el hospital especializado en oncología infantil Saint Jude. Será durante la conferencia Cure4Kids donde también presentarán en sociedad sus juegos "serios".

El Pais

2010/09/03

A la pesca de la basura espacial

BBC Mundo

Desde pequeñas gotas de pintura seca hasta cajas enteras de herramientas para astronautas. Más de 20.000 objetos -conocidos bajo el nombre genérico de basura espacial- orbitan la Tierra, y dada la velocidad a la que viajan (cerca de 7 kilómetros por segundo), pueden provocar serios daños a satélites en funcionamiento y naves espaciales.
¿Cómo hacer para limpiar el espacio y convertirlo nuevamente en un lugar seguro para la exploración espacial?
Uno de los proyectos más recientes, que cuenta con el apoyo de la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa de Estados Unidos, consiste en una pequeña nave de no más de 100 kg., que puede lanzar una serie de redes para atrapar a los objetos perdidos y trasladarlos a una zona donde no representen un peligro.
El Eliminador de Basura Electrodinámico (EDDE, por sus siglas en inglés) "es un vehículo revolucionario porque no utiliza un sistema de propulsión espacial, por lo tanto, no requiere ni de propulsores ni de combustible como utilizan los cohetes tradicionales", le dijo a BBC Mundo Jerome Pearson, presidente de Star Inc., la empresa que desarrolló la nave.
"Es como un generador eléctrico en el espacio que utiliza el campo magnético de la Tierra y la energía solar para trasladarse entre las órbitas", añadió Pearson.

Espacio limpio en siete años

La nave puede transportar alrededor de 200 redes. Cada una de ellas sirve para atrapar un objeto y arrastrarlo hasta una órbita más cercana a la Tierra, donde permanecerá por unas semanas hasta desintegrarse por completo.
"La mayoría de los satélites se encuentran a 800 kilómetros por encima de la Tierra. La idea es empujar la basura espacial a una altitud de 330 kilómetros y soltarla allí, para que al entrar en contacto con la atmósfera comience a descomponerse", dice Pearson.
Dadas las dimensiones del vehículo, el científico explica que se lo puede enviar al espacio como nave secundaria cuando se lanza una misión espacial.
"Nosotros calculamos que con una docena de estas naves podemos reiterar los 2.465 objetos de más de dos kilogramos que orbitan el planeta en tan sólo siete años", afirmó Pearson.
Por ahora se trata sólo de un proyecto, pero el científico espera poder construir y poner EDDE a prueba para 2013.

2010/09/01

La basura espacial aumenta un 3% el primer semestre de 2010

Canarias7

La basura espacial ha aumentado un tres% durante este primer semestre de 2010 y ya rodean a la Tierra más de 15.550 escombros, desde viejos cohetes y lanzadores hasta satélites en desuso, según se desprende del último informe trimestral de la Oficina del Programa de la NASA de Restos Orbitales (NASA Orbital Debris Program Office), al que ha tenido acceso Europa Press.

La 'basura espacial' es la cantidad de satélites activos o inactivos que han sido lanzados o bajados de sus órbitas para ser hundidos en el mar, cohetes espaciales antiguos y en funcionamiento, y demás objetos, procedentes de la fragmentación de residuos generados por ejemplo en explosiones.

Así, en seis meses el número de restos espaciales ha pasado de los 15.090 a los 15.550, un tres% más que hace seis meses y un 4,6% más que hace un año, un aumento significativo si se tiene en cuenta que se ha pasado de los 14.863 almacenados en julio de 2009 a los 15.550 actuales.

La estadística de países y organizaciones que desechan estos aparatos se repite y, en este semestre, de los 15.550 cuerpos espaciales, la 'Commonwealth of Independent States' (CIS), Reino Unido y sus colonias, es la que mayor cantidad de basura registra en el espacio, con un total de 5.833 objetos; seguida de Estados Unidos con 4.824, y de China con 3.388.

Mientras, la Agencia Espacial Europea (ESA) es la entidad con menos basura espacial, con tan sólo con 83 cuerpos, de los que concretamente 39 proceden de explosiones y 44 son cohetes, cuerpos y demás escombros.

Después, hay países que independientemente de la agencia espacial a la que pertenezcan, también envían y 'tiran a la órbita terrestre' aparatos espaciales. Así, sería el caso de los 472 de Francia, los 190 que tiene Japón, o los 170 de la India.

La NASA cuenta con el programa 'U.S Space Surveillance Network', una iniciativa del Ejecutivo estadounidense que detecta por radares estos cuerpos, que deben superar los cinco centímetros, los controla, cataloga e identifica, además de predecir cuándo y dónde caerán en la Tierra.
A más CO2, más basura espacial.

Por otro lado, un estudio de la Universidad inglesa de Southampton sugiere que el aumento de dióxido de carbono atmosférico, que provoca el cambio climático, no sólo elevaría el nivel del mar o derretiría a los glaciares, si no que también favorecería la proliferación de la basura espacial.

Después de analizar información sobre 30 satélites en los últimos 40 años, este equipo de científicos ha confirmado que las capas superiores de la atmósfera están perdiendo densidad, como consecuencia del incremento del CO2, que hace que los satélites permanezcan en órbita hasta un 25% más de tiempo, aumentando la posibilidad de colisiones y accidentes espaciales.

"Una nave que normalmente permanecería en órbita unos 25 años ahora podría hacerlo 30 por estos cambios en la atmósfera cerca de 30", puntualiza a la BBC el principal investigador, Hugh Lewis.

2010/08/09

Los esfuerzos para bloquear basura electrónica ilegal fracasan

eWeek

La falta de apoyo y financiación para la Agencia de Medioambiente del Reino Unido y de la empresa Defra podría exacerbar los problemas que se están dando con los residuos electrónicos.
El envío ilegal de residuos electrónicos a países en vías de desarrollo sigue manteniéndose, a pesar de los esfuerzos para bloquear ese comercio, que tiene implicaciones para la salud y el medioambiente.
Una investigación llevada a cabo por la BBC esta semana revela las continuadas consecuencias del problema, que hace que la basura electrónica que se envía a las naciones en desarrollo para ser destruida ofrezca condiciones de trabajo muy pobres.
Según fuentes citadas por la BBC, Rotterdam, el puerto más importante de Europa, solo es capaz de validar el 3% de los contenedores que dejan sus instalaciones, lo que implica que haya grandes riesgos en el envío de este tipo de residuos.

2010/07/23

Un invento australiano quiere poner orden en el basurero espacial

Fuente: La Vanguardia.

Una empresa australiana ha desarrollado un sistema de seguimiento con láser para "ordenar" el espacio y evitar que la "basura cósmica" choque con las naves y satélites que orbitan la Tierra. La Agencia Espacial Europea cree que los desperdicios acumulados durante décadas de actividad se han convertido en una amenaza permanente para los más de cinco mil satélites en funcionamiento que giran alrededor del planeta.
El director de la compañía australiana Electro Optic Systems, Craig Smith, asegura haber encontrado una solución al problema. Smith explicó que su sistema utiliza el mismo principio que los radares, pero es mucho más exacto y puede detectar y medir incluso objetos minúsculos. El dispositivo localiza y rastrea los escombros, algunos de los cuales tienen menos de 10 centímetros de diámetro, y así se logra proteger a astronautas y satélites.

Electro Optic Systems tiene previsto colocar telescopios primero en la estación de Mount Stromlo cerca de Camberra y luego ir ampliando su red de láseres al resto de Australia y el mundo. Actualmente está en marcha un sistema de radar espacial, gratuito y que funciona de manera similar a un GPS. Este dispositivo observa la acción que se da en el espacio y si ve alguna posibilidad de colisión (o "conjunción" según el término científico), avisa al operador del satélite o nave que se encuentra en peligro. "Pero la información no es exacta, con lo cual ocurren accidentes que podrían evitarse, y por otra parte el operador tiene que mover el satélite y gasta combustible, algo que a su vez acorta la vida útil del satélite", aclaró Smith.

Los láseres de Electro Optic Systems "estarán distribuidos de forma estratégica en unos diez lugares en ambos hemisferios y colocados de tal forma que si uno no puede localizar un objeto, porque hay nubes o por la razón que sea, otro pueda hacerlo después" cuando entre en su área de influencia. Smith indicó que ya se han interesado por su sistema empresas de Estados Unidos y Europa", sin dar más detalles, y señaló que necesita financiación para poder seguir desarrollando el dispositivo.

"Habrá un telescopio en el suelo que disparará rayos láser hacia el objetivo, medirá el tiempo en que la señal luminosa tarda en hacer el viaje de la Tierra al objeto y del objeto a la Tierra, y multiplicar este tiempo por la velocidad de la luz nos dará la distancia exacta", apuntó el australiano.

Según los cálculos de los astrónomos, están suspendidos en la órbita terrestre unos 200.000 objetos de menos de un centímetro de diámetro, como flecos de pintura despegada de los cohetes, y otros 500.000 de aproximadamente un centímetro o más, hasta contenedores de fuel del tamaño de un autobús.

Los sistemas de radar existentes no pueden detectar objetos pequeños abandonados por cohetes y satélites que se han dejado de usar. Además, al viajar a velocidades ultra-rápidas, esta "basura cósmica" puede destruir equipos nuevos que se acaban de lanzar al espacio. "Si viajan a 30.0000 kilómetros por hora y colisionan con un satélite que viaja en otra orbita, el efecto puede ser devastador", alertó Smith.

En septiembre del año pasado, los restos del cohete europeo Ariane pasaron a 1,3 kilómetros del transbordador Discovery acoplado a la Estación Espacial Internacional, pero en aquella ocasión la NASA aseguró que ninguna de las naves o los 13 astronautas que las tripulaban estuvieron amenazados. Si esos desperdicios se hubieran aproximado más, el Discovery hubiera tenido que gastar fuel para encender sus motores y llevar a cabo una complicada maniobra para sortear la basura.

2010/03/01

40 millones de toneladas de basura electrónica al año

Fuente: Publico.

La generación de desechos procedentes de equipos informáticos, televisores, teléfonos móviles y otros electrodomésticos está creciendo a un ritmo de alrededor de 40 millones de toneladas por año en el mundo, según advierte el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)

Según el estudio titulado Reciclaje: de residuos electrónicos a recursos, estos desechos crecen entre 8 y 9,1 millones de toneladas por año en la Europa de los 27, mientras que en todo el mundo lo hace en torno a los 40 millones de toneladas anuales. Y advierte: "si no se adoptan las medidas oportunas, esta situación generará graves riesgos para el medio ambiente y la salud pública", principalmente en los países en desarrollo.

Los países del Sur, basurero del Norte

Aunque, tal y como se anuncia en el informe, son Estados Unidos y China los que se sitúan como principales generadores de basura electrónica, el director ejecutivo del Pnuma, Achim Steiner, teme que los países menos desarrollados "se conviertan en un basurero".

El estudio denuncia prácticas realizadas en Estados Unidos y Europa que, según la ONU, han llegado a enviar ordenadores "inservibles" a países africanos a modo de donaciones.

La fabricación de teléfonos móviles y ordenadores consume el 3% del oro y la plata producida a nivel mundial, el 13% del paladio y el 15% del cobalto.

La ONU estima que la electrónica moderna puede llegar a contener hasta 60 elementos diferentes, muchos de ellos peligrosos.

La basura, el nuevo combustible de California

Fuente: Publico.

Hasta noviembre, Altamont Landfill era poco más que un montón de basura. Un enorme vertedero frente a San Francisco en el que, desde 1980, se han ido amontonando las más de 15 millones de toneladas de desperdicios producidos por la ciudad de la bahía. Sin embargo, hoy los cientos de camiones de basura que se acercan a diario a sus colinas ya no van a descargar, sino a llenar el depósito. La compañía Waste Management ha convertido Altamont Landfill en la mayor planta de tratamiento de gas metano del mundo.

A través de más de 200 pozos hundidos en las 100 hectáreas de esta minirrefinería, la compañía recoge este gas de efecto invernadero, producido por la descomposición de la basura, para transformarlo en gas natural licuado (GNL). Así se obtiene una fuente de energía con menor impacto ambiental que cualquier combustible fósil, cuyo uso podría servir para reducir las emisiones hasta en un 70%, y que además es entre un 30% y un 60% más barata que la gasolina.

Desde su puesta en marcha, la estación vive un trasiego inusual. A diario, más de 500 camiones de basura, autobuses y vehículos escolares de una veintena de localidades del norte de California se acercan allí para llenar sus depósitos. El proceso es sencillo: después de extraer el metano, se licúa a -161ºC. Kenneth Lewis, director de operaciones de la planta, resume su labor: "Convertimos los basureros en centros de producción energética". La planta puede distribuir 60.000 litros de GNL al día, lo que significa ahorrar 11,3 millones de litros de diésel cada año y "evitar que 30.000 toneladas de CO2 lleguen a la atmósfera", asegura Lewis.

Un coche por habitante

El coste de la instalación, 12 millones de euros, ha sido subvencionado en parte dos millones por el estado de California, el más castigado por la contaminación del tráfico. Cerca de 32 millones de vehículos circulan por sus carreteras, casi uno por habitante.

El gobernador Arnold Schwarzenegger pretende reducir las emisiones en California un 25% para 2020. La nueva planta evitará que en los próximos cuatro años lleguen a la atmósfera 1,5 millones de toneladas de CO2. La administración ya negocia la aportación a una planta gemela a 40 kilómetros al sur de Los Ángeles, la ciudad con la mayor flota de autobuses impulsados por GNL del país, unos 2.700.

"El GNL reduce la dependencia de los combustibles fósiles y supone un enorme beneficio ambiental para las comunidades", asegura Duane Woods, vicepresidente de Waste Management. El giro ecológico de la compañía de Houston (Texas), que lleva más de un siglo dedicada a la recogida de residuos, parece haber calado. La Agencia de Protección Ambiental de EEUU estima que casi uno de cada tres vertederos municipales del país cuenta con algún proyecto energético.

2010/02/22

La basura electrónica de India crecerá un 500% en 2020

Fuente: Yahoo!

Los desechos de productos electrónicos crecerán espectacularmente dentro de una década, y la basura informática sólo en India crecerá un 500% desde los niveles de 2007 para 2020, según un estudio de la ONU difundido el lunes.

La basura electrónica - un término en el que se incluyen teléfonos móviles, impresoras, televisiones, neveras y otros aparatos - crece globalmente en unos 40 millones de toneladas al año. Se emiten toxinas cuando es quemada inapropiadamente por quienes buscan componentes valiosos, como el cobre y el oro.

Un informe difundido el lunes en Bali por el Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas (UNEP) predijo que para 2020 la basura electrónica de los ordenadores crecería un 400% desde los niveles de 2007 en China y Sudáfrica.

"Este informe plantea una nueva urgencia para establecer procesos ambiciosos, formales y regulados para recoger y gestionar la basura electrónica mediante el establecimiento de instalaciones grandes y eficientes en China", dijo Achim Steiner, director ejecutivo de UNEP.

"China no está sola a la hora de enfrentarse a un desafío serio. India, Brasil, México y otros podrían también enfrentarse a un daño medioambiental creciente y a problemas de salud si el reciclaje de la basura electrónica se deja al capricho del sector informal", dijo en el informe.

El estudio, del que son co-autores la EMPA de Suiza, el grupo de especialización de materiales Umicore y la Universidad de Naciones Unidas, dijo que Estados Unidos es el mayor productor de basura electrónica, creando alrededor de 3 millones de toneladas al año.

De cerca le sigue China, que produce unas 2,3 toneladas domésticamente y además es donde se envía mucha de la ciberbasura del mundo desarrollado, dijo EMPA.

EMPA es el instituto de investigación de material científico y tecnológico del Instituto Federal Suizo de Tecnología.

CARGAMENTOS ILEGALES

El estudio predijo que los desechos de teléfonos móviles en China serían alrededor de siete veces mayores que los niveles de 2007 en 2020, mientras que en India serían alrededor de 18 veces mayores.

El informe recomendó transportar alguna de la basura electrónica, como cuadros de mandos y baterías, desde los países más pobres a otros al nivel de la OCDE mejor equipados para eliminarlos apropiadamente.

El ministro de Medio Ambiente de Indonesia Gusti Muhamad Hata dijo en un discurso en lunes que Indonesia era vulnerable al tráfico ilegal de vertidos tóxicos.

Jim Puckett, de la ONG con sede en EEUU Basel Action Network, que rastrea el tráfico ilegal de basura electrónica, dijo que las autoridades descubrieron recientemente un cargamento de contenedores de ciberbasura que había sido enviada desde el estado de Massachusetts.

"Estaban llenos de tubos de rayos catódicos apilados, monitores de ordenadores, básicamente eran desechos de los que la gente quería deshacerse porque ahora todo el mundo quiere pantallas planas", dijo.

Agregó que las autoridades indonesias devolvieron el cargamento.

Si se gestiona adecuadamente, la basura electrónica representa una oportunidad de negocio, dijo Konrad Osterwalder, de la Universidad de Naciones Unidas.

"Este informe pone de relieve nuevas tecnologías inteligentes y mecanismos que, combinados con políticas nacionales e internacionales, pueden transformar basura en activos, creando nuevos negocios con empleos ecológicos decentes", dijo.

2010/01/06

Se vende basura de Nueva York

Fuente: Terra.

Un chico de 25 años, llamado Justin Gignac, ha creado una web donde plasma la información sobre la venta de basura de Nueva York. Él camina sobre las calles de Nueva York recogiendo la basura que se encuentra a su paso, boletos del metro, entradas de Broadway y muchas otras curiosidades de la 'gran manzana', que entonces introduce en unos cubos transparentes, listos para venderse.

Dentro de los cajas transparentes, mantiene la basura, por cierto, 'muy limpia', no gotea ni huele, además la caja cuenta con una firma y la fecha en que fue recogida. En la web podrás encontrár una amplia galería de diversos cubos, por que cada cajita contiene basura singular.

Los precios son dependiendo del tamaño de la caja y la cantidad de basura que contiene, por ejemplo, una caja de basura recogida en durante el último juego de Estadio de los Yanquis, tiene un precio de US$ 100 dólares, pero los hay económicos de US$ 50 dólares.

Es interesante mencionar que no es el primero en vender basura, pues hace algún tiempo, alguien vio como un negocio vender basura de Paris Hilton, también el año pasado expusieron basura de Hollywood, y años atrás tuvo mucho éxito la venta de aire enlatado de ciudades como París o Londres.

2009/12/16

Los retos de la basura electrónica

Fuente: El Tiempo.

Computadores para Educar ha reacondicionado 123 mil PC; eso significa que 4.000 toneladas de residuos electrónicos no terminaron en la basura. La ministra de TIC explica los beneficios del programa.

Desde hace más de una década, en los países industrializados se habla de una problemática propia de la modernidad, hoy catalogada como una amenaza inminente para el medio ambiente. Se trata de los millones de equipos y artefactos de naturaleza eléctrica y electrónica que son considerados 'obsoletos' por sus propietarios y por ende son descargados en su gran mayoría en basureros o rellenos sanitarios.

La basura electrónica, llamada en inglés e-waste (electronic waste), es el tema actual de discusión e investigación no sólo de académicos y científicos, sino de gobiernos, industriales, ambientalistas y muchas organizaciones mundiales, debido a las dimensiones que ha tomado por el volumen de los desperdicios.

Es el caso del computador, el más conocido exponente de la basura electrónica. Las ventas de computadores en el mundo crecen 10 por ciento al año y se despachan alrededor de 130 millones de máquinas en ese lapso (se estima que en Latinoamérica se comercializan 28 millones de computadores de escritorio y portátiles al año).

En Colombia, para satisfacción del Gobierno Nacional y especialmente de este Ministerio, contamos con Computadores para Educar, un programa social de reuso tecnológico, el cual genera beneficios ambientales, económicos y educativos por medio de estrategias que incluyen el reacondicionamiento, ensamblaje, mantenimiento, acompañamiento educativo y la gestión de residuos electrónicos.

Lo que se viene planteando en los países desarrollados como opciones para disminuir el impacto negativo que sobre el medio ambiente y la salud producen los desechos eléctricos y electrónicos (tales como la extensión de su vida útil a través del reuso y la recuperación y reutilización de materiales crudos como metales ferrosos, no ferrosos, preciosos, termoplásticos y otros) son prácticas ya desarrolladas por Computadores para Educar, e implementadas como estrategias desde el inicio del Programa, hace cerca de 10 años; en particular, el proceso de reacondicionamiento de equipos en desuso y recibidos en donación que se convierten en computadores repotenciados que luego son entregados a las escuelas públicas de nuestro país.

También es una gran oportunidad para Colombia implementar estrategias como la Robótica Educativa, tal como lo viene adelantando Computadores para Educar en su Centro Nacional de Aprovechamiento de Residuos Electrónicos (Cenare). Allí se construyen kits de robótica educativa a partir de los residuos electrónicos, los cuales se entregan a sedes educativas que hacen parte de un proyecto piloto.

Con esa estrategia de aprovechamiento de los residuos que ya no pueden ser recuperados para el reacondicionamiento de computadores se fortalecen las capacidades creativas de los niños y se minimiza el impacto ambiental.

Hasta la fecha, con los procesos de reacondicionamiento y ensamblaje adelantados por Computadores para Educar, resultado -en su gran mayoría- de la donación de equipos que han hecho los sectores privado y público, se han entregado unos 230 mil computadores a más de 16.500 sedes educativas oficiales.

De los 175 mil equipos recibidos en donación por el programa en su historia, se han reacondicionado más de 123 mil computadores, lo que significa que 4.000 toneladas de residuos electrónicos no fueron a parar a la basura.

Por ello, debemos hacer un frente común para manejar bien los desechos tecnológicos; es decir, no botar a la basura los computadores, sino entregarlos en los sitios previstos para continuar con su transformación y adecuado manejo.

2009/08/29

Bioplásticos: el material del futuro está en la basura

Fuente: Publico.
Asientos de soja en un todoterreno, bolígrafos de maíz, teclados de caña de azúcar, embalajes de urea de cerdo o un mueble a partir de plumas de pollo. Todos estos objetos son reales, prototipos fabricados con plásticos, pero la nueva materia prima no es el petróleo, sino residuos agrícolas, ganaderos y domésticos. En breve, ordenadores, automóviles, juguetes, muebles, ropa, calzado, cosméticos, implantes médicos y todo tipo de embalajes de plástico empezarán a fabricarse con desechos. Son los bioplásticos, y los vertederos se están convirtiendo en los nuevos pozos de petróleo.
Una empresa estadounidense ha optado precisamente por hacer del vertedero su mina: "Convertimos la basura en algo útil" es el lema de Wast-Away, que ha creado el fluff, un compost a partir de la basura doméstica y envases de plástico, y con este producto se pueden obtener materiales de construcción o energía.

El encarecimiento del precio del crudo y sus problemas ambientales por los gases de efecto invernadero han llevado a los fabricantes a investigar en nuevas materias primas que sustituyan al petróleo. Como ya sucedió en el campo de los biocombustibles de primera generación (los que se obtienen a partir de cultivos como maíz, soja o caña de azúcar), los plásticos también han mirado al campo. El primer paso fue la fabricación de biopolímeros a partir de cultivos de maíz, soja, avena, jarabe de arce, sorgo o aceites, y ahora las investigaciones se dirigen hacia el uso de residuos agrícolas y ganaderos, para no entrar en conflicto con los recursos para alimentación.

En la actualidad se producen 200 millones de toneladas de plásticos al año en todo el mundo, de los que entre el 5% y el 10% son bioplásticos. El mercado es todavía pequeño,
pero algunas marcas ya los están incorporando como, por ejemplo, NEC, que tiene un teléfono hecho a partir del maíz, o el envoltorio de la Playstation de Sony, que está fabricado a partir de cáscaras de naranja. Por su parte, el Instituto Tecnológico del Plástico, con sede en Valencia, y la Universidad de Warwick (Reino Unido) han desarrollado un coche de carreras a base de zanahoria, soja, patatas y yute.

Hay ejemplos muy curiosos. El investigador Justine Barone, del Departamento de Ingeniería de Sistemas Biológicos de la Universidad de Virginia (EEUU), ha desarrollado un bioplástico a partir de las plumas de los pollos, de las que extrae la queratina para fabricar polímeros tan duraderos y resistentes como los basados en combustibles fósiles. Por su parte, la compañía química danesa Agroplast ha diseñado una botella de bioplástico a partir de la urea de cerdos, y así solucionan dos problemas: la gestión de los purines de porcinos que exceden la necesidad de abono y la fabricación de plásticos. La compañía ha desarrollado el sistema de recogida rápida de la orina, de forma separada del estiércol, para evitar que se convierta en amoniaco, y hapatentado el método para solidificarla y convertirla en bioplástico.
Otra fuente de obtención de plásticos del futuro es el mar. En México, el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) trabaja en bioplásticos a partir de bacterias marinas, que han proliferado debido al aumento de nutrientes en el mar. Los investigadores cultivan las bacterias tipo Baacillus y Paracoccus en el laboratorio en condiciones similares al mar, y a partir de ellas fabrican los biopolímeros.
En el campo de las bacterias también se trabaja en España. Los principales bioplásticos son el poliácido láctico (PLA) y los polihidroxialcanoatos (PHA). El primero se obtiene a partir de las plantas ricas en glucosa, como maíz, soja o caña de azúcar, ya que está basado en el uso de sustratos azucarados (normalmente de origen vegetal) por parte de bacterias fermentativas. Y el segundo, el PHA, producido como material de reserva por bacterias, es en el que se investiga en España.

De residuos a PHA

El Centro de Investigaciones Biológicas del CSIC trabaja en la identificación de los genes que produzcan más bacterias encargadas de generar plásticos de tipo PHA, explica la investigadora Laura de Eugenio. Un equipo de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona investiga "la reconversión de residuos en PHA", apunta la doctora María Ángeles Manresa.

Además de los recursos naturales, los plásticos tienen una inagotable materia prima en sí mismos. Henry Sullivan dirige una fábrica de traviesas de ferrocarril en Houston (EEUU) y su particularidad es que son de plástico, y utiliza como materia prima neumáticos, envases y todo tipo de basura doméstica. De la misma forma, Allen Jonjsma, de AgriPlas, se ha especializado en recuperar metros de cordeles para fabricar macetas de plástico, e Interfaz elabora alfombras 100% de plástico reciclado. Y es que el textil es otro campo que se investiga en este mundo inagotable. La marca Patagonia diseña chaquetas de montaña a partir de otras desgastadas, cortinas, sillas o botellas.

Los biopolímeros son neutros en emisiones

Bioplástico: los plásticos elaborados a partir de materias primas renovables, como plantas, son bioplásticos. Son neutros en emisiones, ya que durante el crecimiento de la planta se absorbe el CO2 que después se emitirá en la fabricación.
Biodegradable: si el plástico se descompone de forma inocua y no es necesario una tratamiento es biodegradable. Por ejemplo, en agricultura se puede arar el campo sin retirar los plásticos biodegradables para la siembra. La biodegradación se realiza mediante microorganismos como bacterias, hongos y algas, que transforman el plástico en sustancias inocuas tales como CO2 y agua. Sin embargo, no todos los bioplásticos son biodegradables y hay plásticos a partir de combustibles fósiles que son biodegradables.

2009/07/18

DustBot, el robot recogebasura

Fuente: El Pais.

Un equipo italiano está desarrollando un robot basurero. Se llama DustBot, mide un metro y medio, pesa 70 kilos, puede transportar hasta 40 y su batería le da una autonomía de 16 kilómetros. El ingenio acude a la dirección del usuario cuando es llamado mediante un mensaje de teléfono móvil a cualquier hora del día para recoger los desperdicios. El robot funciona con una combinación de un sistema de navegación GPS y un giroscopio-un dispositivo mecánico inventado en 1852 que permite cambios de dirección en base a una rotación-. Ademas, analiza de la polución del aire y puede barrer la basura del suelo.

Varios ayuntamientos europeos y Japón ya han expresado su interés por este invento, que parece perfecto para las estrechas calles italianas a las que los camiones de basura tienen difícil acceso. Este equipo ya ha desarrollado dos robots previos que están en una fase muy avanzada. Uno es el DustClean, equipado con herramientas para limpieza y también sensores para analizar en tiempo real el nivel de contaminantes en el aire. El otro es el DustCart, con capacidad para transportar papeleras y vaciarlas.

2009/07/10

Brasil devuelve 1.000 toneladas de basura ilegal a Inglaterra

Fuente: AFP.

Más de 1.000 toneladas de residuos domésticos que llegaron ilegalmente desde Inglaterra son investigados en dos puertos de Brasil y deberán ser devueltos en los próximos días, informaron funcionarios del Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Imaba) el martes a AFP.

Unos 16 contenedores llegaron al puerto de Santos, Estado de Sao Paulo (sudeste), y otros 40 al puerto de Rio Grande, en el Estado de Rio Grande do Sul (sur), con una "declaración falsa" que informaba de que se trataba de plástico reciclable, informó a AFP Ingrid Oberg, jefa de Imaba de la sede en Santos.

El Imaba denunciará el caso en Basilea, cuyo Convenio controla el movimiento transfronterizo de desechos, ya que en Brasil está prohibido recibir este tipo de basura, precisó.

Unas 293 toneladas que se encuentran en Santos son principalmente de origen doméstico (envases plásticos y de vidrio, almohadas y periódicos), pero entre las 754 toneladas de desechos descubiertas en Rio Grande por la Dirección Fiscal se encontraron jeringas, preservativos, pilas y pañales, se informó.

Las empresas importadora y transportadora fueron multadas cada una a pagar 155.000 reales (77.811 dólares al cambio del día), y se les solicitó devolver la carga a Inglaterra en un plazo de 10 días.

Este caso "es un absurdo, una falta de respeto hacia Brasil", declaró Oberg al diario OGlobo.

Los navíos habrían partido en febrero desde Inglaterra, e hicieron escala en Bélgica antes de llegar a Brasil.

Según había señalado a la red mediática local RBS tras el hallazgo el procurador de la República en Rio Grande, Julio Castro Jr., la carga debe retornar y las autoridades en el lugar de origen evaluar su destino pues "Brasil no puede convertirse en un punto de recepción de residuos de otras naciones".

2009/06/29

La basura sustituye al petróleo en forma de combustible limpio

Fuente: El Periodico.

Los ciudadanos en general todavía no nos enteramos de qué va la película, pero los expertos en la materia se llevan las manos a la cabeza ante el despilfarro energético que supone enterrar en vertederos buena parte de las miles de toneladas de basura que se generan a diario. Por ello, y por motivos económicos y medioambientales, las cementeras españolas están empezando a sustituir el coque de petróleo (producto residual de elevado contenido en carbono) por un combustible derivado del reciclaje de las basuras urbanas.

La empresa Cemex ya ha iniciado el proyecto de forma experimental en sus plantas de Alicante y Buñol (Valencia) y, a mediados de julio, lo hará en la de Alcanar (Montsià) tras firmar un convenio con la Conselleria de Medi Ambient. «El enerfuel es la energía del futuro», afirma Francisco Iniesta, director de la fábrica de Alcanar. Después de un año de prueba y estrictas mediciones, valorarán su aplicación para el futuro.

El procedimiento es nuevo en España, pero en Europa hace ya 30 años que lo utilizan con resultados sorprendentes. El ejemplo de Alemania es ilustrativo. De los 400.000 vertederos que existían a principios de los 70, se pasó a 350 en el 2007.

Este combustible, al que los especialistas se refieren como CDR (combustible derivado del residuo) es el resultado del tratamiento al que se somete la basura. Para su elaboración utilizan lo que podríamos llamar la basura de la basura. Es decir, los desperdicios que a diario van a los contenedores y que normalmente no admiten otro reciclaje.

Palillos, trozos de madera, envoltorios de caramelos, calcetines rotos y retales de tela en general sirven para producir el enerfuel con el que se sustituye el coque de petróleo. La empresa Sanea del grupo Griñó, de Constantí (Tarragonès), se encargará de elaborar y suministrar el enerfuel a la planta de Alcanar.

VIRUTAS INOLORAS / El resultado final son una especie de virutas que no desprenden mal olor y permiten un «proceso limpio», aseguran los responsables de Cemex. Además de reducir el coste energético del país y la proliferación de vertederos (emisores de gas metano), la utilización de enerfuel no produce emisiones de efecto invernadero, no genera desechos en el proceso de producción, las cenizas de la combustión las absorbe el cemento y la atmósfera que se crea en los hornos previene la emisión de gases nocivos.

Entre los inconvenientes del enerfuel, según Francisco Asensio, responsable de sostenibilidad de Cemex, es que tiene la mitad de potencia calórica que el coque. «Para sustituir el 80% de este combustible fósil (80.000 toneladas), que es el objetivo a medio plazo para la planta de Alicante, se necesitan 160.000 toneladas de enerfuel», apunta Asensio.