Fuente: Expansion.
Los números rojos inundan los mercados, pero los inversores siempre encuentran excepciones. Parte del dinero que sale de las bolsas, del euro y de la deuda periférica busca refugio en el dólar, en el oro, y en deuda alemana y estadounidense. La rentabilidad del bund, a diez años, toca mínimos históricos en el 2,55%, calcando el interés del bono español a tres años.
El perfil más defensivo vuelve a imponerse en los ajustes de carteras que está provocando el nuevo rebrote de la alertas en los mercados financieros. En Europa, uno de los grandes favorecidos por esta tendencia vuelve a ser la deuda 'más segura', en detrimento de la periférica.
Estas desinversiones alcanzan a la renta fija pública española. La caída en el precio de la deuda a diez años deriva en un incremento de su rentabilidad por encima del 4,1%. Todo lo contrario sucede con el bund alemán. La demanda se dispara, en busca de refugio, y propicia un nuevo récord histórico en su precio. La rentabilidad, por tanto, cae hasta cotas inéditas, el 2,55%.
La rentabilidad del bund alemán, del 2,55%, calca exactamente a la correspondiente, en la deuda española, al bono a un plazo muy inferior, a tres años. La prima de riesgo se amplía así por encima de los 150 puntos básicos, y a más corto plazo, a tres años, este diferencial se acerca a los 200 puntos (2,55% frente al 0,65%).
La renta fija estadounidense sale también beneficiada del clima de máxima tensión que respiran los mercados. Los inversores encuentran acomodo en la deuda de la primera potencia económica del mundo, a pesar de su elevado endeudamiento. El resultado es un incremento del precio, y una caída de la rentabilidad del bono a diez años hasta sus mínimos desde abril de 2009, en el 3,07%.
Al igual que la deuda, la divisa estadounidense sale fortalecida en una jornada especialmente complicada como la de hoy. La inestabilidad financiera en Europa sigue minando la confianza de los inversores en la moneda comunitaria. El euro venía de perder el 1,25, el 1,24 y esta mañana el 1,23. A media sesión, también pierde el nivel de 1,22 dólares, acercándose a la zona de mínimos anuales.
La escalada del dólar, la divisa que monopoliza el mercado de commodities, no evita nuevos avances en la cotización del oro. El precio del metal precioso, uno de los activos refugio por excelencia, se mantiene a un paso de sus máximos históricos, sobre los 1.200 dólares.
Buscar
2010/05/26
El mapa de los 140 más influyentes en Twitter
Fuente: BBC Mundo.
Pero también, el Real Madrid, Al Gore, la NASA (agencia espacial de Estados Unidos), el New York Times, the Economist, el programa Click de la BBC o algunos que se iniciaron en el microblogging recientemente pero causaron furor en la red: Eric Schmidt, nuevo Director Ejecutivo de Google, que se unió en diciembre de 2009; Bill Gates, que lo hizo en enero de 2010 o el conductor televisivo británico Jonathan Ross.
En los tiempos oscuros en que la palabra microblogging generaba unos cuantos alzamientos de cejas y nadie sabía lo qué era este mundo limitado a tan sólo 140 caracteres, sólo había tres nombres importantes: Biz Stone, Evan Williams y Jack Dorsey, los tres inventores del sistema, que se puso en marcha el 21 de marzo de 2006.
Pero la explosión se produjo y desde entonces el cosmos de Twitter no ha dejado de crecer y de expandirse continuamente hasta alcanzar los más de cien millones de usuarios.
En el centro de la Galaxia Twitter se sitúan sus fundadores, aquellos que llevan más tiempo utilizando la red social. Y cada usuario cuenta con dos círculos: uno blanco que representa su volumen en la lista y uno transparente, que indica el número de seguidores que tienen.
Los usuarios más influyentes se ordenan en la esfera en función de sus intereses como política, humor, tecnología u otras.
Y cada uno va acompañado de la fecha en la que se sumaron a la red y el primero de los tweets que emitieron.
El mapa está categorizado por #nombre, #handle (o apodo) #categoría, #influencia y #actividad.
Pero, ¿cómo se mide la influencia? Los diseñadores de Informations Architect no lo dejan muy claro pero parece evidente que no viene determinada por el número de seguidores, sino por actividad, retweets y otros factores.
Según afirman en su página web, para medir la influencia se analizaron los datos de su propio buscador de Tendencias en internet (más de 30 Gigas), se utilizó la lista de los 100 más influyentes elaborada por el equipo especializado en investigación de redes sociales del Instituto Max Planck y se preguntó a los usuarios, a quienes también se le pide que echen un vistazo a la versión para ver si se dejaron a alguien.
Pero para ser considerado estrella en el mundo cósmico de Twitter se necesita cumplir uno de estos criterios: ser tan famoso que el hecho de que unirse a Twitter creó el impacto de un meteórito en la onda expansiva de la red social (Dalai Lama, Bill Gates), aquellos que cambiaron el universo Twitter (badbanana, ev), u otros, como jugadores de fútbol mundialmente populares o expertos en redes sociales sobrevalorados.
Si quiere uno de estos mapas para su casa, se puede comprar al precio de US$99. Aunque también existe la versión reducida y gratuita (pero no tan buena) en pdf.
Y no se olvide de que aunque no aparezcamos en el mapa (todavía) también puede seguir las informaciones de BBC Mundo a través Twitter.
¿Se parece el Twitter universo a nuestro universo? Eso parecen pensar los diseñadores de Cosmic 140, un mapa que trata de explicar el desarrollo y expansión de la red social y sus usuarios más influyentes utilizando la analogía del Big Bang.
¿Y quiénes están? Pues los sospechosos de siempre como Lady Gaga, Paris Hilton, Demi Moore, Barack Obama o Britney Spears.Pero también, el Real Madrid, Al Gore, la NASA (agencia espacial de Estados Unidos), el New York Times, the Economist, el programa Click de la BBC o algunos que se iniciaron en el microblogging recientemente pero causaron furor en la red: Eric Schmidt, nuevo Director Ejecutivo de Google, que se unió en diciembre de 2009; Bill Gates, que lo hizo en enero de 2010 o el conductor televisivo británico Jonathan Ross.
En los tiempos oscuros en que la palabra microblogging generaba unos cuantos alzamientos de cejas y nadie sabía lo qué era este mundo limitado a tan sólo 140 caracteres, sólo había tres nombres importantes: Biz Stone, Evan Williams y Jack Dorsey, los tres inventores del sistema, que se puso en marcha el 21 de marzo de 2006.
Pero la explosión se produjo y desde entonces el cosmos de Twitter no ha dejado de crecer y de expandirse continuamente hasta alcanzar los más de cien millones de usuarios.
Navegando en la Galaxia Twitter
El Cosmic 140 pretende ser una simple visualización de las 140 personas más influyentes en Twitter. El mapa, diseñado por la compañía Information Architects además de gigante, parece complicado, pero en realidad no lo es.En el centro de la Galaxia Twitter se sitúan sus fundadores, aquellos que llevan más tiempo utilizando la red social. Y cada usuario cuenta con dos círculos: uno blanco que representa su volumen en la lista y uno transparente, que indica el número de seguidores que tienen.
Los usuarios más influyentes se ordenan en la esfera en función de sus intereses como política, humor, tecnología u otras.
Y cada uno va acompañado de la fecha en la que se sumaron a la red y el primero de los tweets que emitieron.
El mapa está categorizado por #nombre, #handle (o apodo) #categoría, #influencia y #actividad.
Pero, ¿cómo se mide la influencia? Los diseñadores de Informations Architect no lo dejan muy claro pero parece evidente que no viene determinada por el número de seguidores, sino por actividad, retweets y otros factores.
Según afirman en su página web, para medir la influencia se analizaron los datos de su propio buscador de Tendencias en internet (más de 30 Gigas), se utilizó la lista de los 100 más influyentes elaborada por el equipo especializado en investigación de redes sociales del Instituto Max Planck y se preguntó a los usuarios, a quienes también se le pide que echen un vistazo a la versión para ver si se dejaron a alguien.
Estrellas
Según definen en su página web, no tenemos porque simpatizar con todos los integrantes de esta lista.Pero para ser considerado estrella en el mundo cósmico de Twitter se necesita cumplir uno de estos criterios: ser tan famoso que el hecho de que unirse a Twitter creó el impacto de un meteórito en la onda expansiva de la red social (Dalai Lama, Bill Gates), aquellos que cambiaron el universo Twitter (badbanana, ev), u otros, como jugadores de fútbol mundialmente populares o expertos en redes sociales sobrevalorados.
Si quiere uno de estos mapas para su casa, se puede comprar al precio de US$99. Aunque también existe la versión reducida y gratuita (pero no tan buena) en pdf.
Y no se olvide de que aunque no aparezcamos en el mapa (todavía) también puede seguir las informaciones de BBC Mundo a través Twitter.
Noticias de Ciencia y Tecnologia de BBC Mundo
¿Bacteria que nos hace inteligentes?
El contacto con un microbio que vive en la tierra parece mejorar el aprendizaje y reducir la ansiedad, dice un estudio.
Cuba: país de centenarios
Según las autoridades cubanas, 1,541 personas de más de 100 años viven en la isla, incluida la mujer más vieja del mundo.
Los jóvenes, "más solos que nunca"
La tecnología ha conectado a los jóvenes pero también ha provocado que se sientan más aislados y solos que los ancianos.
Patentar células artificiales sería "peligroso"
Un científico británico pide no entregar a sus creadores un "monopolio" sobre un amplio espectro de la ingeniería biológica.
Mientras Facebook admite, otros aprovechan
La red social más popular del mundo reconoció "errores" en su manejo de la privacidad. En medio de la polémica crecen otras redes.
Prueba para alergias en recién nacidos
Científicos crean un nuevo análisis de sangre que predice el riesgo de que un recién nacido desarrolle más tarde alergias.
Hallan estrella devorando a un planeta
El telescopio Hubble logró captar evidencia de una estrella parecida al Sol devorando a un planeta parecido a la Tierra.
La culpa no es de la hiedra
La hiedra o enredadera suele ser señalada de destruir las paredes. No sólo no es cierto, sino todo lo contrario: las protege, dice un estudio.
Noticias de Economia de BBC Mundo
El fantasma de una nueva recesión mundial
La turbulencia de los mercados y las tribulaciones del euro pueden terminar en una segunda recesión mundial.
Fumadores chilenos sufren por el alza de precios
La principal tabacalera del país aumentó en 14,5% el valor de los cigarrillos, que seguirán subiendo con los impuestos.
Italia, último país europeo en sumarse a los recortes
El gobierno de Silvio Berlusconi pone en marcha un plan bienal de austeridad con el que busca ahorrar US$29.500 millones.
Décimo trabajador encontrado muerto en fábrica de iPhone
Un trabajador de una fábrica de electrónicos en China fue encontrado muerto tras haberse caído de un edificio. Es el décimo caso en el año.
Australia arremete contra Google
El gobierno australiano acusó al gigante de internet de la mayor violación de privacidad de la historia con su programa <i>Street View</i>.
Venezuela: siguen allanamientos a casas de bolsa
El gobierno intervino este lunes la más importante del país, en el marco de acciones para controlar la cotización del dólar.
El FMI insta a España a reformar el mercado laboral
La petición del Fondo Monetario Internacional coincide con una nueva caída del euro atribuida al rescate de una entidad financiera en quiebra.
El Pac Man de Google costó caro a las empresas
El videojuego en la portada del buscador hizo perder 5 millones de horas laborales en todo el mundo, según estudio.
Obama mandará tropas a frontera con México
Según el plan que aún no ha sido divulgado de forma oficial, podrían ser hasta 1.200 efectivos de la Guardia Nacional.
Perú: liberarán a Lori Berenson
La estadounidense cumplía una sentencia de 20 años en prisión por cargos de terrorismo asociados con el MRTA.
Venezuela: inhabilitan a líder opositor
El ex gobernador de Zulia, Manuel Rosales, en el exilio en Perú, no podrá participar en las elecciones de septiembre.
México: renuncia fiscal por el caso de la niña Paulette
Las fuertes presiones tras conocerse que fue un accidente y que hubo errores en la investigación le obligaron a dimitir.
Corea del Norte rompe relaciones con Corea del Sur
El anuncio de Pyongyang se produce tras el fin de las relaciones comerciales decretado por Seúl este lunes.
El mapa de los 140 más influyentes en Twitter
Simula la explosión del Bing Bang para explicar el nacimiento de Twitter y las personas que más ayudan a su creciente expansión.
Un Hitler 'rosa' causa polémica en Italia
Piden la retirada de las calles de Palermo de un anuncio en el que líder nazi aparece vestido con un uniforme rosa.
2010/05/24
La fiebre del oro
Fuente: El Pais.
El lingote es más grueso y estrecho que un ladrillo. Del tamaño de un bizcocho. Pesa 30 kilos. Salió hace horas al rojo del horno. Muestra una superficie irregular, rugosa y mate. Sembrada de costras cristalinas. Tiene un tono plomizo. Cuesta levantarlo. Está helado. Como si guardara en su alma la memoria de haber permanecido millones de años atrapado en las entrañas de la tierra en un territorio donde se alcanzan los 40 grados bajo cero. Vale 400.000 euros. Contantes y sonantes. Más adoquines de oro duermen sobre el suelo de la fundición. Los mineros los manejan con indiferencia. Casi con desprecio. Son tipos duros y silenciosos. Muy cautos. En el negocio del oro la discreción es la ley.
Jóvenes ya viejos. Anónimos en su clónico atuendo de faena. Con la cara tiznada, barba de días y manos nudosas como cepas. Consumen su existencia en la mina Veladero, a 5.000 metros de altura. Donde hasta hace una década sólo habitaban los guanacos, unos mamíferos emparentados con las llamas. Donde el aire es seco como la lija y nunca llena del todo los pulmones. A los operarios no les preocupa el producto de su trabajo. Si un pedazo de este lingote parirá un día un Rolex de 20.000 euros. Ellos trabajan por 800. Se alimentan con un pesado rancho cuartelero. Hoy, lentejas y empanada. Sobreviven. Y sueñan con sus 14 días de descanso tras 14 de trabajo; escapar, bajar, respirar. Antes de abandonar el campamento rumbo a San Juan, Tudcum o Rodeo, a nueve horas de aquí, serán registrados a conciencia. En especial sus botas. Las suelas son sometidas a un riguroso control de metales. También las de los dos periodistas. "Es un procedimiento habitual. Siempre desaparece algo; se pierde entre la ropa interior... descontamos una merma de 200 gramos al mes", aclara el encargado de seguridad de la mina.
Para producir este lingote de 30 kilos los mineros han tenido que arrancar, mover, pulverizar y someter a procesos químicos 20.000 toneladas de roca. Primero las explosiones a base de nitrato de amonio y fuel (puntuales tras el almuerzo) que retumban en todo el valle del Cura. Luego pegarle un bocado a la cordillera (como llaman aquí a los Andes) con excavadoras que degluten 20 toneladas de montaña en cada paletada. Y trasladar los escombros en monstruosos camiones Caterpillar. Triturarlos a conciencia y regarlos con una solución de agua alcalina y cianuro hasta conseguir un barro grisáceo con pinta de comida para gatos. El último paso para conseguir los lingotes de metal doré (mezcla de oro y plata) es hornear esa pasta en la retorta. ¡Ale hop! Surge el oro por arte de magia.
Esta mina perdida en los Andes argentinos, a 5 kilómetros de Chile y 170 de la civilización, va a proporcionar 200 toneladas de oro a lo largo de sus 17 años de vida a la canadiense Barrick. Después caerá agotada. Y pasará al olvido. Como aquellos poblados americanos del Gold Rush. Usar y tirar. Y buscar nuevos filones. Lo denominan minería golondrina. La producción durante esos 17 años está calculada al gramo. Inventariada como reservas. Barrick basa su valor en Bolsa en la promesa de extraer y colocar en el mercado esos kilos de oro. Y en los de otras 27 minas de su propiedad en los cinco continentes. En Veladero, cada tonelada de roca proporciona 1,4 gramos de metal precioso. Para conseguir un discreto anillo de oro hay que volar 20 toneladas de montaña. A ciegas. El oro no se ve. Se adivina. Química y geológicamente. Las pepitas son una anécdota del pasado. Ya no existe el tesoro de Sierra Madre. Está disperso en cantidades microscópicas. Como si alguien lo hubiera espolvoreado sobre kilómetros de terreno desierto. Hay que ir más lejos, a lugares más inaccesibles, cavar más hondo y gastarse más dinero para arrancar menos. Y, desde los ochenta, trabajar a cielo abierto. Como en Veladero. Este tipo de explotación dobla la producción de la minería tradicional de galerías. El daño ambiental puede ser irreparable.
El oro se está agotando. Se ha producido más del que queda. Hay más oro en las grandes ciudades, en los bancos centrales, en los fondos de inversión, que bajo tierra. Más cosechado que por cosechar. Los expertos dicen que los yacimientos auríferos tocarán fin en 20 años. Las minas de Sudáfrica, la ubre mundial durante un siglo, están extenuadas. China ha tomado el relevo como primer productor. Devora. Y primer consumidor. Compra todo lo que puede. Inmersos en una sociedad rural y poco bancarizada, los chinos prefieren ahorrar en oro que en papel moneda. Para responder a su demanda, las multinacionales se han lanzado a explorar frenéticamente. Se intenta incluso reabrir minas que se daban por agotadas. Se ha triplicado la inversión en exploración. Al precio actual del gramo (cuatro veces más que en 2000) vale la pena arriesgarse. El premio es seguro.
Observadas con lupa por sus desmanes, arrastrando siempre el complejo de arramplar más de lo que aportan, las mineras se ven hoy obligadas a proyectar una imagen de responsabilidad social y laboral y de compromiso con el medio ambiente. Engrasar lobbies. Ganarse a los políticos y las comunidades vecinales. Elaborar sinceros informes de impacto ambiental. Ofrecer mejores condiciones laborales. Especialmente en los países desarrollados. Algo que no pasa en China, donde 2.000 mineros mueren cada año. O en Ucrania y Rusia, que le va a la zaga. Ya no es estético (ni ético) dejar a la vista las heridas que provoca la minería. Hay que taparlas. Y monitorizar los vertidos. Y torear a los ecologistas. Y ganarse a los medios. E invertir en el desarrollo de la región. Las mineras tienen que gastar más para ganar mucho. Y el mercado está alerta. Barrick se juega cada jornada su cotización. Sus ejecutivos tienen un ojo puesto en los yacimientos y otro en Wall Street. Su director de comunicación, Miguel Martín, lo explica: "No es que hagamos filantropía; es que practicar una minería responsable, moderna, sostenible y respetuosa es un buen negocio. Lo exigen nuestros inversores. Sobrevives en este negocio si consigues proyectos; si tienes una buena imagen global y ganas licitaciones. Los inversores ponen su dinero en tus acciones si haces bien las cosas. No quieren problemas. No quieren escándalos". No se equivoca nuestro compañero de viaje, las multinacionales mineras ya no quieren ser tachadas de peligrosas, sucias, depredadoras, golpistas y egoístas. Nada de diamantes de sangre. A la larga supone perder dinero. Un buen ejemplo es la caída en picado de las acciones de British Petroleum tras su vertido de crudo en el golfo de México. Un ave agonizando entre petróleo no es la mejor tarjeta de presentación en Bolsa.
Crear una mina es un proceso lento. Desde que se descubrieron los yacimientos de Veladero hasta que se fundió el primer lingote de oro pasaron 10 años. La región llevaba 20 siendo explorada. Con mula y tienda de campaña. En 1997, su adjudicataria, una compañía argentina, encontró oro. Mantuvo en secreto el descubrimiento. Estrategia empresarial. El precio del metal precioso se había desplomado en esos días. No era momento de rascarse el bolsillo. Barrick puso sus ojos en Argentina. Un país virgen. Sin tradición minera. Consiguió hacerse con la propiedad del yacimiento tras varias operaciones financieras. En 2003, con la totalidad de las acciones de Veladero en su poder, comenzó la construcción de este complejo de 130 kilómetros cuadrados. Para empezar, un camino minero de 160 kilómetros que cruza montañas y corta glaciares a 5.000 metros de altura. Por fin, en octubre de 2005, durante una gran fiesta en San Juan, fue presentado en sociedad el primer lingote del yacimiento.
El oro es una apuesta a largo plazo. Una vez que una mina arranca, cada minuto cuenta. Hay que hacer caja. Y repartir dividendos. Para que cuadren los balances y se cumplan sus previsiones hasta el cierre del yacimiento, la minera deberá llevar a cabo miles de explosiones y mover cientos de miles de millones de toneladas de terreno. Ya ha desviado ríos. Trazado y construido caminos y carreteras; campamentos y un gigantesco centro logístico; instalado generadores solares y eólicos; centros de comunicaciones, puestos de control policial y refugios contra la nieve. Sus 1.500 empleados trabajan día y noche en tres turnos. Cada uno de los 34 camiones Caterpillar 793 cuesta dos millones de euros. Barrick, la primera empresa del sector, ha enterrado en este yacimiento 630 millones de euros. No hay tiempo que perder. El mundo padece una insaciable sed de oro.
La cotización del metal amarillo se alimenta de la incertidumbre. Y hoy abunda. Sea por la ansiedad de Wall Street, la crisis del sistema bancario, la amenaza de Irán, el creciente papel de China, la quiebra de Grecia o la debilidad del euro. O por la suma de todos ellos. El oro es el valor refugio. El lingote bajo la cama. La inversión de los cobardes. Una "reliquia bárbara", como la definió el economista John Maynard Keynes. "El oro cristaliza el miedo", explica Juan Ignacio Crespo, matemático, experto financiero y director europeo de la compañía Thomson Reuters. "El oro es miedo; miedo palpable. Ante la incertidumbre reacciona al alza. La gente lo compra para refugiarse. Y su precio ha sobrerreaccionado ante la intranquilidad de los mercados, las pérdidas empresariales y algunas sorpresas como la estafa de Madoff. Todo eso ha provocado una fiebre por este activo, que se mueve generalmente al margen de los intermediarios (como el odiado Bernie Madoff). El oro se ha disparado. Sube porque sube. No hay otra explicación. El dólar está fuerte, y la inflación, controlada. Y el oro se consideró siempre un salvavidas cuando el dólar decaía y la inflación arreciaba. No hay explicación. Subirá hasta que los inversores se den cuenta de que esta rosa tiene sus espinas".
Algo que no se prevé a corto plazo. Su precio supera los 30.000 euros el kilo. El triple que hace cinco años. Cuatro veces más que en 2000. El mayor de su historia. Las acciones de las mineras se han disparado. Especialmente en el último mes. "Cuando el oro sube uno, las mineras suben dos; y cuando baja uno, las mineras bajan dos. Hay que aprovechar la coyuntura cuando hay dinero fresco", dicen desde la industria.
En torno al oro todo son preguntas sin respuesta. La única certeza es que si sube, mal asunto. Hay que echarse a temblar. No es lo mismo que con otras materias primas estratégicas. El paladio y el platino, metales preciosos y componentes clave de la industria automovilística, pueden cotizar al alza si se prevé un despegue de las ventas de coches. El petróleo puede escalar si China y la India anuncian crecimiento y se prevé una mayor demanda energética. El oro sólo sube cuando algo va mal. Es gafe. Un chivato que avisa de un futuro negro. Lo reconocía durante unas jornadas sobre el oro en el Instituto de Estudios Bursátiles el economista y estratega de Citigroup José Luis Martínez Campuzano: "Comprar oro es jugar al riesgo. Tirar la moneda al aire esperando que ocurra algo horrible. La inquietud le viene bien. Su precio se basa en expectativas. Vive del miedo. Es poco racional. Y aunque se nos diga que la recuperación económica mundial es un hecho, el creciente papel del oro como refugio nos está indicando que no se pueden lanzar las campanas al vuelo".
El oro es el último mito. El último dios pagano. Vale porque queremos que valga. Es una alucinación colectiva. No sirve para nada, pero se mata y muere por él. Tiene valor porque creemos que lo tiene. Podríamos vivir sin él. No es indispensable. Es un activo financiero más que una materia prima. No mueve el mundo como el petróleo, el uranio o el gas. No tiene la utilidad del cobre, el níquel, el carbón o el hierro. No alimenta como la soja; no se convierte en combustible como el maíz. Tiene un papel marginal en la medicina y la industria electrónica. Su uso principal es la joyería (la India consume un 80%), la inversión y la especulación. Y como estática reserva de los Estados; como elemento de su soberanía y prestigio y ante situaciones de emergencia: desde una guerra hasta una suspensión de pagos (otra ración de miedo).
Y con todo, es la materia más codiciada. La más escasa. Resistente, inalterable, maleable, divisible. La mayoría del oro que se ha producido a lo largo de la historia (160.000 toneladas que cabrían en dos piscinas olímpicas) permanece en circulación. Una y mil veces fundido nunca pierde su brillo ni su poder. Contemplar cómo se derrite entre llamaradas azules en el fondo de un crisol es un espectáculo mágico. Vale por su leyenda. El oro del anillo de cualquier lector (lectora) de este reportaje tal vez recubrió el sarcófago de un faraón o fue arrebatado a los dacios por los romanos; llegó a Europa a bordo de un galeón; o fue un lingote de la Alemania nazi con la esvástica grabada. Es el mismo oro. Es eterno.
Es leyenda. En ocasiones negra. Desde los yacimientos esquilmados por los conquistadores españoles y portugueses en Potosí, Ouro Preto, Sucre, Guanajuato, Huanchaca y Zacatecas para financiar el capitalismo europeo, hasta el oro africano manchado de sangre, la industria arrastra un triste legado. Y también un presente inhumano con la denominada minería artesana; la minería irregular, la de la miseria, que supone una cuarta parte de la producción mundial de oro. Según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO en sus siglas inglesas), al menos 1,5 millones de personas, un tercio mujeres y niños, se dejan la vida en Sudán, Tanzania, Laos, Mongolia, Perú o Brasil extrayendo oro en condiciones intolerables. En algunas minas de los Andes peruanos, los operarios son contratados bajo el feudal régimen del cachorreo: el minero trabaja un mes sin cobrar y el día 31 puede quedarse con todo el material que sea capaz de extraer. Si encuentra una veta, puede ganar una pequeña fortuna; si no, debe empezar de nuevo. Esta minería de los pobres alentada por la febril demanda de oro está desforestando regiones de la Amazonia, lanzando toneladas de mercurio a la atmósfera y los ríos y pudriendo los pulmones de los mineros. Mientras aumente la cotización del oro, seguirá creciendo.
Al igual que la industria del reciclaje, la llamada minería urbana. La creciente demanda de oro y el estancamiento de la producción minera han hecho que los países en desarrollo, principalmente en Oriente Medio, India y el sureste Asiático, se hayan lanzado a recuperar minerales preciosos (oro, plata, platino, rodio, paladio) de los teléfonos móviles, los ordenadores y los catalizadores de los coches con procedimientos fuera de control. De una tonelada de chatarra informática se pueden extraer 15 gramos de oro. Diez veces más que de una tonelada de roca de Veladero. El reciclaje es el segundo mayor proveedor de oro. El problema es el impacto ambiental. Y las condiciones de trabajo de esos otros mineros.
Posiblemente a causa de esa realidad trágica que arrastra, el negocio del oro sea tan opaco. Sus explotaciones están localizadas en lugares remotos. El negocio rara vez abre sus puertas. Ni muestra sus lingotes. Ni proporciona más información que la justa. Empezando por los bancos centrales, que almacenan con sigilo una cuarta parte de las reservas mundiales, y continuando por las refinerías, principalmente suizas, que se mantienen enfermizamente fuera de los focos. Tampoco son transparentes los compradores y vendedores profesionales. Apenas hay que entrar en algunos comercios de los barrios más populares de Madrid y Barcelona, para sumergirse en un universo inquietante donde la violencia se palpa cuando uno se presenta como periodista. "Aquí nada de fotos", es la respuesta. A.V., un treintañero empresario holandés que dirige Oro-Express, una de las franquicias de compraventa nacidas al rebufo de esta última fiebre del oro, pide que no figure su nombre en este reportaje por motivos de seguridad. "Pueden amenazar a mi mujer, secuestrar a mis hijos... El negocio del oro en España no es profesional. En Oro-Express le queremos dar la vuelta. Esto no tiene nada que ver con Suiza, Alemania o Austria, donde todo es serio; un vehículo de inversión respetable con mucha demanda. Aquí la gente no se fía. Todo es cutre. Da miedo. El oro en España siempre ha tenido mala imagen. A nuestras tiendas vienen a vender cosas robadas o a comprar oro con dinero negro y sin factura, y no puede ser. Nos negamos. Hay que convertir este negocio en algo respetable. Donde tu madre pueda venir a vender sus joyitas. Sacarlo de las sombras".
El último eslabón de la cadena de esa opacidad del sector son los inversores rusos y canadienses que han vuelto sus ojos hacia los históricos yacimientos auríferos de Asturias que pretenden resucitar. Se han negado a ofrecer ninguna información para este reportaje sobre sus proyectos a cielo abierto en El Valle-Boinás, Carles y Salave. Tras los primeros contactos, la callada por respuesta. Los ecologistas aguardan.
Quizá debido a esa espesa opacidad del sector fue una sorpresa que Barrick, la compañía líder del sector con una producción de 250 toneladas de oro al año, autorizara nuestra visita a Veladero, una de las minas más aisladas del planeta, en tiempo récord. Su intención era clara: dar ejemplo de transparencia en un negocio siempre en tela de juicio. Esta compañía canadiense nacida en 1983 comenzó a explorar fuera de Norteamérica en 1993. Hoy está presente en una decena de países, desde Australia hasta Tanzania. Argentina es su último El Dorado. Un territorio virgen e inexplorado. Espalda con espalda con Chile, donde cerca de un 10% del PIB se debe a la minería. A sólo cinco kilómetros de Veladero se construye el complejo Pascua-Lama, que reúne a los dos países en un proyecto binacional en el que Barrick invertirá cerca de 3.000 millones y donde espera extraer 10 veces más cantidad de oro que en Veladero. Entrará en funcionamiento en 2013. Un tercer proyecto aurífero al sur de Argentina, en la localidad de Esquel, fue rechazado por el 81% de su población en un referéndum celebrado en 2003. Su futuro es incierto. Su nueva propietaria, la minera canadiense Yamana Gold, no ha tirado la toalla. El debate está abierto. "La pregunta que nos hacemos en Argentina es si esto vale la pena. Conforme, puede traer riqueza, pero también sabemos que esta gente no ha venido a hacer beneficencia", reflexiona un cirujano de San Juan que solicita permanecer en el anonimato. "A la larga, ¿qué vamos a sacar de todo esto? Estamos entregando el oro como hacían los indios en el siglo XVI a cambio de muy poco; de un 3% de regalías por lo producido. Esta minería es multinacional, intensiva, entreguista y exportadora. Todo lo contrario a como debería ser. ¿Y después de esos 17 años, qué? ¿Qué nos queda? ¿La contaminación y la pobreza? Pero los ecologistas lo han hecho mal. Han mentido. Han dado datos falsos. Y con la mina está entrando mucho dinero en San Juan. El 30% de los ingresos de la provincia vienen de Veladero. Hablan de 45.000 empleos inducidos. Esta provincia era lo último de Argentina. Y las minas han frenado el éxodo. ¿A qué carta nos quedamos?".
Según nuestro acuerdo con Barrick, la visita a la mina Veladero duraría, por cuestiones de seguridad, un día. Doce horas de avión desde Madrid hasta Buenos Aires. Tres hasta Mendoza. Dos de coche hasta San Juan. Un exhaustivo reconocimiento médico. Una sesión de propaganda corporativa. Y la firma de un documento eximiendo a la minera de cualquier responsabilidad sobre nuestra integridad física. A las tres de la madrugada comenzaba el viaje hasta Veladero: tres horas de carreteras secundarias y seis de camino minero bajo la protección de la Gendarmería Nacional y escoltados por una ambulancia. El camino de tierra está tapizado de sal para evitar su congelación. Cada pocas horas un enfermero mide a los visitantes la saturación de oxígeno en la sangre.
Un recorrido bellísimo, agotador e interminable. Con paradas inesperadas por los vientos de 100 kilómetros. Por un territorio agreste, sin vegetación ni vida animal. Paredes verticales de miles de metros. Nieves perpetuas. Volcanes. Ríos congelados y una luz que abrasa. En el paso de Conconta, a 5.000 metros de altura y 9 grados bajo cero de temperatura (el invierno comienza en Los Andes en mayo), con los cristales del vehículo cubiertos de hielo que se elimina con chorros de alcohol, surge entre los viajeros el mal de altura, el maldito soroche, que llevamos intuyendo desde que hemos superado la cota de los 3.500 metros. A partir de esa altura llega menos oxígeno a los tejidos. Se traduce en mareos, nauseas y dificultad para respirar. Conversaciones, las justas. Caminar con parsimonia. Subir escaleras es correr un maratón. El conductor se enchufa la mascarilla de oxígeno, se llama Daniel Gris y es de Rodeo. Nos pone éxitos de los ochenta. No divisamos un vehículo durante horas.
El único que se cruza en nuestro camino como un torpedo amarillo surgido de la nada es un furgón blindado de Prosegur. Procede de la mina. Va a toda velocidad. "Semanalmente transportamos desde Pascua-Lama hasta el aeropuerto de Mendoza 1.500 kilos de metal doré", confirma la compañía de seguridad. "El equipo que realiza este duro trabajo cuenta con una gran preparación física y es sometido a revisiones médicas para velar por su salud y su seguridad. Las unidades blindadas disponen de calefacciones suplementarias, depósitos especiales de combustible, dispositivos de seguimiento AVL y GPS con comunicación satelital y un equipamiento especial de supervivencia con tanques de oxigeno". Una vez que los guardias de seguridad depositen esos lingotes en Mendoza serán embarcados en vuelos privados de Barrick con dirección a Zúrich (Suiza). Y desde allí, enviados a las refinerías del sur del país. En ellas serán separados la plata y el oro, y este, convertido en lingotes oficiales de 12,5 kilos con una pureza de 999,99. De ahí, al mercado. Desde una de estas empresas refineras, Argor-Heraeus, confirman que la demanda de joyería ha bajado (sobre todo en Europa) y la de lingotes para inversión se ha disparado. "No damos abasto".
No siempre fue así. El oro no siempre ha estado de moda. En la historia ha protagonizado distintos papeles: mito religioso, tesoro imperial, material para acuñar, respaldo del papel moneda. A comienzos de los setenta perdió su función de convertibilidad con el dólar. Y comenzó su travesía del desierto. Tenía que redefinir su papel. En los noventa pasó al olvido. Alcanzó mínimos. No podía competir con la burbuja tecnológica. Y los nuevos productos de alto riesgo y gran rentabilidad. Las mineras dejaron de explorar y vendieron sus producciones a precios bajos, pero seguros. Los bancos centrales se desprendieron de cientos de toneladas de sus anacrónicas reservas (caras de almacenar y custodiar), en busca de activos que les proporcionaran mayores beneficios. El Banco de España puso en el mercado 240 toneladas entre 2005 y 2007. Se precipitó. Ingresó menos de lo que podía haber ingresado. Los analistas afirman que nadie pensaba que el oro fuera a subir de los 400 dólares la onza. Sólo unos meses después su cotización iniciaba un ascenso vertiginoso provocado por la crisis hipotecaria estadounidense. El oro se convertía en un refugio seguro. Y doblaba su cotización. No ha dejado de subir desde entonces.
La primera visión de los yacimientos de Veladero es imponente. Una montaña rebanada. Un anfiteatro de un kilómetro de profundidad donde cada peldaño tiene 17 metros de altura. Un escenario irreal de Mad Max donde se pierde la dimensión del tamaño de las cosas. La visita es agotadora. Al mal de altura se suma la interminable contrainformación y propaganda de los directivos de Barrick. Tienen una respuesta para cada pregunta; un procedimiento de seguridad para denegar cada petición; una cifra, un dato, un estudio que rebate cualquier crítica a su gestión medioambiental. No hay por dónde cogerles. Es imposible. Si pides uno, te dan tres. El cianuro es inofensivo; gastan menos agua de la autorizada; gracias a ellos sobreviven los glaciares, la flora y la fauna. Suma y sigue. Es un partido de tenis en la red en la que responden a cada raquetazo con un golpe ganador. Están bien entrenados.
Hemos visto y no hemos visto. Cada día 60 kilos de oro salen de estas minas. De ahí, rumbo al planeta para saciar la sed de metal amarillo. El futuro de esta tierra perdida habrá que verlo en 17 años. Cuando se cierre la mina. De vuelta a San Juan, al anochecer, con el cielo teñido de un extraño tono añil y la temperatura cayendo en picado, distinguimos una manada, aquí la llaman tropilla, de guanacos inmóviles en una charca. Son como esfinges. No se inmutan.
El lingote es más grueso y estrecho que un ladrillo. Del tamaño de un bizcocho. Pesa 30 kilos. Salió hace horas al rojo del horno. Muestra una superficie irregular, rugosa y mate. Sembrada de costras cristalinas. Tiene un tono plomizo. Cuesta levantarlo. Está helado. Como si guardara en su alma la memoria de haber permanecido millones de años atrapado en las entrañas de la tierra en un territorio donde se alcanzan los 40 grados bajo cero. Vale 400.000 euros. Contantes y sonantes. Más adoquines de oro duermen sobre el suelo de la fundición. Los mineros los manejan con indiferencia. Casi con desprecio. Son tipos duros y silenciosos. Muy cautos. En el negocio del oro la discreción es la ley.
Jóvenes ya viejos. Anónimos en su clónico atuendo de faena. Con la cara tiznada, barba de días y manos nudosas como cepas. Consumen su existencia en la mina Veladero, a 5.000 metros de altura. Donde hasta hace una década sólo habitaban los guanacos, unos mamíferos emparentados con las llamas. Donde el aire es seco como la lija y nunca llena del todo los pulmones. A los operarios no les preocupa el producto de su trabajo. Si un pedazo de este lingote parirá un día un Rolex de 20.000 euros. Ellos trabajan por 800. Se alimentan con un pesado rancho cuartelero. Hoy, lentejas y empanada. Sobreviven. Y sueñan con sus 14 días de descanso tras 14 de trabajo; escapar, bajar, respirar. Antes de abandonar el campamento rumbo a San Juan, Tudcum o Rodeo, a nueve horas de aquí, serán registrados a conciencia. En especial sus botas. Las suelas son sometidas a un riguroso control de metales. También las de los dos periodistas. "Es un procedimiento habitual. Siempre desaparece algo; se pierde entre la ropa interior... descontamos una merma de 200 gramos al mes", aclara el encargado de seguridad de la mina.
Para producir este lingote de 30 kilos los mineros han tenido que arrancar, mover, pulverizar y someter a procesos químicos 20.000 toneladas de roca. Primero las explosiones a base de nitrato de amonio y fuel (puntuales tras el almuerzo) que retumban en todo el valle del Cura. Luego pegarle un bocado a la cordillera (como llaman aquí a los Andes) con excavadoras que degluten 20 toneladas de montaña en cada paletada. Y trasladar los escombros en monstruosos camiones Caterpillar. Triturarlos a conciencia y regarlos con una solución de agua alcalina y cianuro hasta conseguir un barro grisáceo con pinta de comida para gatos. El último paso para conseguir los lingotes de metal doré (mezcla de oro y plata) es hornear esa pasta en la retorta. ¡Ale hop! Surge el oro por arte de magia.
Esta mina perdida en los Andes argentinos, a 5 kilómetros de Chile y 170 de la civilización, va a proporcionar 200 toneladas de oro a lo largo de sus 17 años de vida a la canadiense Barrick. Después caerá agotada. Y pasará al olvido. Como aquellos poblados americanos del Gold Rush. Usar y tirar. Y buscar nuevos filones. Lo denominan minería golondrina. La producción durante esos 17 años está calculada al gramo. Inventariada como reservas. Barrick basa su valor en Bolsa en la promesa de extraer y colocar en el mercado esos kilos de oro. Y en los de otras 27 minas de su propiedad en los cinco continentes. En Veladero, cada tonelada de roca proporciona 1,4 gramos de metal precioso. Para conseguir un discreto anillo de oro hay que volar 20 toneladas de montaña. A ciegas. El oro no se ve. Se adivina. Química y geológicamente. Las pepitas son una anécdota del pasado. Ya no existe el tesoro de Sierra Madre. Está disperso en cantidades microscópicas. Como si alguien lo hubiera espolvoreado sobre kilómetros de terreno desierto. Hay que ir más lejos, a lugares más inaccesibles, cavar más hondo y gastarse más dinero para arrancar menos. Y, desde los ochenta, trabajar a cielo abierto. Como en Veladero. Este tipo de explotación dobla la producción de la minería tradicional de galerías. El daño ambiental puede ser irreparable.
El oro se está agotando. Se ha producido más del que queda. Hay más oro en las grandes ciudades, en los bancos centrales, en los fondos de inversión, que bajo tierra. Más cosechado que por cosechar. Los expertos dicen que los yacimientos auríferos tocarán fin en 20 años. Las minas de Sudáfrica, la ubre mundial durante un siglo, están extenuadas. China ha tomado el relevo como primer productor. Devora. Y primer consumidor. Compra todo lo que puede. Inmersos en una sociedad rural y poco bancarizada, los chinos prefieren ahorrar en oro que en papel moneda. Para responder a su demanda, las multinacionales se han lanzado a explorar frenéticamente. Se intenta incluso reabrir minas que se daban por agotadas. Se ha triplicado la inversión en exploración. Al precio actual del gramo (cuatro veces más que en 2000) vale la pena arriesgarse. El premio es seguro.
Observadas con lupa por sus desmanes, arrastrando siempre el complejo de arramplar más de lo que aportan, las mineras se ven hoy obligadas a proyectar una imagen de responsabilidad social y laboral y de compromiso con el medio ambiente. Engrasar lobbies. Ganarse a los políticos y las comunidades vecinales. Elaborar sinceros informes de impacto ambiental. Ofrecer mejores condiciones laborales. Especialmente en los países desarrollados. Algo que no pasa en China, donde 2.000 mineros mueren cada año. O en Ucrania y Rusia, que le va a la zaga. Ya no es estético (ni ético) dejar a la vista las heridas que provoca la minería. Hay que taparlas. Y monitorizar los vertidos. Y torear a los ecologistas. Y ganarse a los medios. E invertir en el desarrollo de la región. Las mineras tienen que gastar más para ganar mucho. Y el mercado está alerta. Barrick se juega cada jornada su cotización. Sus ejecutivos tienen un ojo puesto en los yacimientos y otro en Wall Street. Su director de comunicación, Miguel Martín, lo explica: "No es que hagamos filantropía; es que practicar una minería responsable, moderna, sostenible y respetuosa es un buen negocio. Lo exigen nuestros inversores. Sobrevives en este negocio si consigues proyectos; si tienes una buena imagen global y ganas licitaciones. Los inversores ponen su dinero en tus acciones si haces bien las cosas. No quieren problemas. No quieren escándalos". No se equivoca nuestro compañero de viaje, las multinacionales mineras ya no quieren ser tachadas de peligrosas, sucias, depredadoras, golpistas y egoístas. Nada de diamantes de sangre. A la larga supone perder dinero. Un buen ejemplo es la caída en picado de las acciones de British Petroleum tras su vertido de crudo en el golfo de México. Un ave agonizando entre petróleo no es la mejor tarjeta de presentación en Bolsa.
Crear una mina es un proceso lento. Desde que se descubrieron los yacimientos de Veladero hasta que se fundió el primer lingote de oro pasaron 10 años. La región llevaba 20 siendo explorada. Con mula y tienda de campaña. En 1997, su adjudicataria, una compañía argentina, encontró oro. Mantuvo en secreto el descubrimiento. Estrategia empresarial. El precio del metal precioso se había desplomado en esos días. No era momento de rascarse el bolsillo. Barrick puso sus ojos en Argentina. Un país virgen. Sin tradición minera. Consiguió hacerse con la propiedad del yacimiento tras varias operaciones financieras. En 2003, con la totalidad de las acciones de Veladero en su poder, comenzó la construcción de este complejo de 130 kilómetros cuadrados. Para empezar, un camino minero de 160 kilómetros que cruza montañas y corta glaciares a 5.000 metros de altura. Por fin, en octubre de 2005, durante una gran fiesta en San Juan, fue presentado en sociedad el primer lingote del yacimiento.
El oro es una apuesta a largo plazo. Una vez que una mina arranca, cada minuto cuenta. Hay que hacer caja. Y repartir dividendos. Para que cuadren los balances y se cumplan sus previsiones hasta el cierre del yacimiento, la minera deberá llevar a cabo miles de explosiones y mover cientos de miles de millones de toneladas de terreno. Ya ha desviado ríos. Trazado y construido caminos y carreteras; campamentos y un gigantesco centro logístico; instalado generadores solares y eólicos; centros de comunicaciones, puestos de control policial y refugios contra la nieve. Sus 1.500 empleados trabajan día y noche en tres turnos. Cada uno de los 34 camiones Caterpillar 793 cuesta dos millones de euros. Barrick, la primera empresa del sector, ha enterrado en este yacimiento 630 millones de euros. No hay tiempo que perder. El mundo padece una insaciable sed de oro.
La cotización del metal amarillo se alimenta de la incertidumbre. Y hoy abunda. Sea por la ansiedad de Wall Street, la crisis del sistema bancario, la amenaza de Irán, el creciente papel de China, la quiebra de Grecia o la debilidad del euro. O por la suma de todos ellos. El oro es el valor refugio. El lingote bajo la cama. La inversión de los cobardes. Una "reliquia bárbara", como la definió el economista John Maynard Keynes. "El oro cristaliza el miedo", explica Juan Ignacio Crespo, matemático, experto financiero y director europeo de la compañía Thomson Reuters. "El oro es miedo; miedo palpable. Ante la incertidumbre reacciona al alza. La gente lo compra para refugiarse. Y su precio ha sobrerreaccionado ante la intranquilidad de los mercados, las pérdidas empresariales y algunas sorpresas como la estafa de Madoff. Todo eso ha provocado una fiebre por este activo, que se mueve generalmente al margen de los intermediarios (como el odiado Bernie Madoff). El oro se ha disparado. Sube porque sube. No hay otra explicación. El dólar está fuerte, y la inflación, controlada. Y el oro se consideró siempre un salvavidas cuando el dólar decaía y la inflación arreciaba. No hay explicación. Subirá hasta que los inversores se den cuenta de que esta rosa tiene sus espinas".
Algo que no se prevé a corto plazo. Su precio supera los 30.000 euros el kilo. El triple que hace cinco años. Cuatro veces más que en 2000. El mayor de su historia. Las acciones de las mineras se han disparado. Especialmente en el último mes. "Cuando el oro sube uno, las mineras suben dos; y cuando baja uno, las mineras bajan dos. Hay que aprovechar la coyuntura cuando hay dinero fresco", dicen desde la industria.
En torno al oro todo son preguntas sin respuesta. La única certeza es que si sube, mal asunto. Hay que echarse a temblar. No es lo mismo que con otras materias primas estratégicas. El paladio y el platino, metales preciosos y componentes clave de la industria automovilística, pueden cotizar al alza si se prevé un despegue de las ventas de coches. El petróleo puede escalar si China y la India anuncian crecimiento y se prevé una mayor demanda energética. El oro sólo sube cuando algo va mal. Es gafe. Un chivato que avisa de un futuro negro. Lo reconocía durante unas jornadas sobre el oro en el Instituto de Estudios Bursátiles el economista y estratega de Citigroup José Luis Martínez Campuzano: "Comprar oro es jugar al riesgo. Tirar la moneda al aire esperando que ocurra algo horrible. La inquietud le viene bien. Su precio se basa en expectativas. Vive del miedo. Es poco racional. Y aunque se nos diga que la recuperación económica mundial es un hecho, el creciente papel del oro como refugio nos está indicando que no se pueden lanzar las campanas al vuelo".
El oro es el último mito. El último dios pagano. Vale porque queremos que valga. Es una alucinación colectiva. No sirve para nada, pero se mata y muere por él. Tiene valor porque creemos que lo tiene. Podríamos vivir sin él. No es indispensable. Es un activo financiero más que una materia prima. No mueve el mundo como el petróleo, el uranio o el gas. No tiene la utilidad del cobre, el níquel, el carbón o el hierro. No alimenta como la soja; no se convierte en combustible como el maíz. Tiene un papel marginal en la medicina y la industria electrónica. Su uso principal es la joyería (la India consume un 80%), la inversión y la especulación. Y como estática reserva de los Estados; como elemento de su soberanía y prestigio y ante situaciones de emergencia: desde una guerra hasta una suspensión de pagos (otra ración de miedo).
Y con todo, es la materia más codiciada. La más escasa. Resistente, inalterable, maleable, divisible. La mayoría del oro que se ha producido a lo largo de la historia (160.000 toneladas que cabrían en dos piscinas olímpicas) permanece en circulación. Una y mil veces fundido nunca pierde su brillo ni su poder. Contemplar cómo se derrite entre llamaradas azules en el fondo de un crisol es un espectáculo mágico. Vale por su leyenda. El oro del anillo de cualquier lector (lectora) de este reportaje tal vez recubrió el sarcófago de un faraón o fue arrebatado a los dacios por los romanos; llegó a Europa a bordo de un galeón; o fue un lingote de la Alemania nazi con la esvástica grabada. Es el mismo oro. Es eterno.
Es leyenda. En ocasiones negra. Desde los yacimientos esquilmados por los conquistadores españoles y portugueses en Potosí, Ouro Preto, Sucre, Guanajuato, Huanchaca y Zacatecas para financiar el capitalismo europeo, hasta el oro africano manchado de sangre, la industria arrastra un triste legado. Y también un presente inhumano con la denominada minería artesana; la minería irregular, la de la miseria, que supone una cuarta parte de la producción mundial de oro. Según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (UNIDO en sus siglas inglesas), al menos 1,5 millones de personas, un tercio mujeres y niños, se dejan la vida en Sudán, Tanzania, Laos, Mongolia, Perú o Brasil extrayendo oro en condiciones intolerables. En algunas minas de los Andes peruanos, los operarios son contratados bajo el feudal régimen del cachorreo: el minero trabaja un mes sin cobrar y el día 31 puede quedarse con todo el material que sea capaz de extraer. Si encuentra una veta, puede ganar una pequeña fortuna; si no, debe empezar de nuevo. Esta minería de los pobres alentada por la febril demanda de oro está desforestando regiones de la Amazonia, lanzando toneladas de mercurio a la atmósfera y los ríos y pudriendo los pulmones de los mineros. Mientras aumente la cotización del oro, seguirá creciendo.
Al igual que la industria del reciclaje, la llamada minería urbana. La creciente demanda de oro y el estancamiento de la producción minera han hecho que los países en desarrollo, principalmente en Oriente Medio, India y el sureste Asiático, se hayan lanzado a recuperar minerales preciosos (oro, plata, platino, rodio, paladio) de los teléfonos móviles, los ordenadores y los catalizadores de los coches con procedimientos fuera de control. De una tonelada de chatarra informática se pueden extraer 15 gramos de oro. Diez veces más que de una tonelada de roca de Veladero. El reciclaje es el segundo mayor proveedor de oro. El problema es el impacto ambiental. Y las condiciones de trabajo de esos otros mineros.
Posiblemente a causa de esa realidad trágica que arrastra, el negocio del oro sea tan opaco. Sus explotaciones están localizadas en lugares remotos. El negocio rara vez abre sus puertas. Ni muestra sus lingotes. Ni proporciona más información que la justa. Empezando por los bancos centrales, que almacenan con sigilo una cuarta parte de las reservas mundiales, y continuando por las refinerías, principalmente suizas, que se mantienen enfermizamente fuera de los focos. Tampoco son transparentes los compradores y vendedores profesionales. Apenas hay que entrar en algunos comercios de los barrios más populares de Madrid y Barcelona, para sumergirse en un universo inquietante donde la violencia se palpa cuando uno se presenta como periodista. "Aquí nada de fotos", es la respuesta. A.V., un treintañero empresario holandés que dirige Oro-Express, una de las franquicias de compraventa nacidas al rebufo de esta última fiebre del oro, pide que no figure su nombre en este reportaje por motivos de seguridad. "Pueden amenazar a mi mujer, secuestrar a mis hijos... El negocio del oro en España no es profesional. En Oro-Express le queremos dar la vuelta. Esto no tiene nada que ver con Suiza, Alemania o Austria, donde todo es serio; un vehículo de inversión respetable con mucha demanda. Aquí la gente no se fía. Todo es cutre. Da miedo. El oro en España siempre ha tenido mala imagen. A nuestras tiendas vienen a vender cosas robadas o a comprar oro con dinero negro y sin factura, y no puede ser. Nos negamos. Hay que convertir este negocio en algo respetable. Donde tu madre pueda venir a vender sus joyitas. Sacarlo de las sombras".
El último eslabón de la cadena de esa opacidad del sector son los inversores rusos y canadienses que han vuelto sus ojos hacia los históricos yacimientos auríferos de Asturias que pretenden resucitar. Se han negado a ofrecer ninguna información para este reportaje sobre sus proyectos a cielo abierto en El Valle-Boinás, Carles y Salave. Tras los primeros contactos, la callada por respuesta. Los ecologistas aguardan.
Quizá debido a esa espesa opacidad del sector fue una sorpresa que Barrick, la compañía líder del sector con una producción de 250 toneladas de oro al año, autorizara nuestra visita a Veladero, una de las minas más aisladas del planeta, en tiempo récord. Su intención era clara: dar ejemplo de transparencia en un negocio siempre en tela de juicio. Esta compañía canadiense nacida en 1983 comenzó a explorar fuera de Norteamérica en 1993. Hoy está presente en una decena de países, desde Australia hasta Tanzania. Argentina es su último El Dorado. Un territorio virgen e inexplorado. Espalda con espalda con Chile, donde cerca de un 10% del PIB se debe a la minería. A sólo cinco kilómetros de Veladero se construye el complejo Pascua-Lama, que reúne a los dos países en un proyecto binacional en el que Barrick invertirá cerca de 3.000 millones y donde espera extraer 10 veces más cantidad de oro que en Veladero. Entrará en funcionamiento en 2013. Un tercer proyecto aurífero al sur de Argentina, en la localidad de Esquel, fue rechazado por el 81% de su población en un referéndum celebrado en 2003. Su futuro es incierto. Su nueva propietaria, la minera canadiense Yamana Gold, no ha tirado la toalla. El debate está abierto. "La pregunta que nos hacemos en Argentina es si esto vale la pena. Conforme, puede traer riqueza, pero también sabemos que esta gente no ha venido a hacer beneficencia", reflexiona un cirujano de San Juan que solicita permanecer en el anonimato. "A la larga, ¿qué vamos a sacar de todo esto? Estamos entregando el oro como hacían los indios en el siglo XVI a cambio de muy poco; de un 3% de regalías por lo producido. Esta minería es multinacional, intensiva, entreguista y exportadora. Todo lo contrario a como debería ser. ¿Y después de esos 17 años, qué? ¿Qué nos queda? ¿La contaminación y la pobreza? Pero los ecologistas lo han hecho mal. Han mentido. Han dado datos falsos. Y con la mina está entrando mucho dinero en San Juan. El 30% de los ingresos de la provincia vienen de Veladero. Hablan de 45.000 empleos inducidos. Esta provincia era lo último de Argentina. Y las minas han frenado el éxodo. ¿A qué carta nos quedamos?".
Según nuestro acuerdo con Barrick, la visita a la mina Veladero duraría, por cuestiones de seguridad, un día. Doce horas de avión desde Madrid hasta Buenos Aires. Tres hasta Mendoza. Dos de coche hasta San Juan. Un exhaustivo reconocimiento médico. Una sesión de propaganda corporativa. Y la firma de un documento eximiendo a la minera de cualquier responsabilidad sobre nuestra integridad física. A las tres de la madrugada comenzaba el viaje hasta Veladero: tres horas de carreteras secundarias y seis de camino minero bajo la protección de la Gendarmería Nacional y escoltados por una ambulancia. El camino de tierra está tapizado de sal para evitar su congelación. Cada pocas horas un enfermero mide a los visitantes la saturación de oxígeno en la sangre.
Un recorrido bellísimo, agotador e interminable. Con paradas inesperadas por los vientos de 100 kilómetros. Por un territorio agreste, sin vegetación ni vida animal. Paredes verticales de miles de metros. Nieves perpetuas. Volcanes. Ríos congelados y una luz que abrasa. En el paso de Conconta, a 5.000 metros de altura y 9 grados bajo cero de temperatura (el invierno comienza en Los Andes en mayo), con los cristales del vehículo cubiertos de hielo que se elimina con chorros de alcohol, surge entre los viajeros el mal de altura, el maldito soroche, que llevamos intuyendo desde que hemos superado la cota de los 3.500 metros. A partir de esa altura llega menos oxígeno a los tejidos. Se traduce en mareos, nauseas y dificultad para respirar. Conversaciones, las justas. Caminar con parsimonia. Subir escaleras es correr un maratón. El conductor se enchufa la mascarilla de oxígeno, se llama Daniel Gris y es de Rodeo. Nos pone éxitos de los ochenta. No divisamos un vehículo durante horas.
El único que se cruza en nuestro camino como un torpedo amarillo surgido de la nada es un furgón blindado de Prosegur. Procede de la mina. Va a toda velocidad. "Semanalmente transportamos desde Pascua-Lama hasta el aeropuerto de Mendoza 1.500 kilos de metal doré", confirma la compañía de seguridad. "El equipo que realiza este duro trabajo cuenta con una gran preparación física y es sometido a revisiones médicas para velar por su salud y su seguridad. Las unidades blindadas disponen de calefacciones suplementarias, depósitos especiales de combustible, dispositivos de seguimiento AVL y GPS con comunicación satelital y un equipamiento especial de supervivencia con tanques de oxigeno". Una vez que los guardias de seguridad depositen esos lingotes en Mendoza serán embarcados en vuelos privados de Barrick con dirección a Zúrich (Suiza). Y desde allí, enviados a las refinerías del sur del país. En ellas serán separados la plata y el oro, y este, convertido en lingotes oficiales de 12,5 kilos con una pureza de 999,99. De ahí, al mercado. Desde una de estas empresas refineras, Argor-Heraeus, confirman que la demanda de joyería ha bajado (sobre todo en Europa) y la de lingotes para inversión se ha disparado. "No damos abasto".
No siempre fue así. El oro no siempre ha estado de moda. En la historia ha protagonizado distintos papeles: mito religioso, tesoro imperial, material para acuñar, respaldo del papel moneda. A comienzos de los setenta perdió su función de convertibilidad con el dólar. Y comenzó su travesía del desierto. Tenía que redefinir su papel. En los noventa pasó al olvido. Alcanzó mínimos. No podía competir con la burbuja tecnológica. Y los nuevos productos de alto riesgo y gran rentabilidad. Las mineras dejaron de explorar y vendieron sus producciones a precios bajos, pero seguros. Los bancos centrales se desprendieron de cientos de toneladas de sus anacrónicas reservas (caras de almacenar y custodiar), en busca de activos que les proporcionaran mayores beneficios. El Banco de España puso en el mercado 240 toneladas entre 2005 y 2007. Se precipitó. Ingresó menos de lo que podía haber ingresado. Los analistas afirman que nadie pensaba que el oro fuera a subir de los 400 dólares la onza. Sólo unos meses después su cotización iniciaba un ascenso vertiginoso provocado por la crisis hipotecaria estadounidense. El oro se convertía en un refugio seguro. Y doblaba su cotización. No ha dejado de subir desde entonces.
La primera visión de los yacimientos de Veladero es imponente. Una montaña rebanada. Un anfiteatro de un kilómetro de profundidad donde cada peldaño tiene 17 metros de altura. Un escenario irreal de Mad Max donde se pierde la dimensión del tamaño de las cosas. La visita es agotadora. Al mal de altura se suma la interminable contrainformación y propaganda de los directivos de Barrick. Tienen una respuesta para cada pregunta; un procedimiento de seguridad para denegar cada petición; una cifra, un dato, un estudio que rebate cualquier crítica a su gestión medioambiental. No hay por dónde cogerles. Es imposible. Si pides uno, te dan tres. El cianuro es inofensivo; gastan menos agua de la autorizada; gracias a ellos sobreviven los glaciares, la flora y la fauna. Suma y sigue. Es un partido de tenis en la red en la que responden a cada raquetazo con un golpe ganador. Están bien entrenados.
Hemos visto y no hemos visto. Cada día 60 kilos de oro salen de estas minas. De ahí, rumbo al planeta para saciar la sed de metal amarillo. El futuro de esta tierra perdida habrá que verlo en 17 años. Cuando se cierre la mina. De vuelta a San Juan, al anochecer, con el cielo teñido de un extraño tono añil y la temperatura cayendo en picado, distinguimos una manada, aquí la llaman tropilla, de guanacos inmóviles en una charca. Son como esfinges. No se inmutan.
Steve Jobs podría presentar el nuevo iPhone 4G
Fuente: ITespresso.
En junio Apple celebrará su Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC), en la que ya ha sido confirmada la presencia del CEO de la compañía Steve Jobs. Su asistencia al acto, así como la tradición de que en el evento se hagan siempre grandes anuncios de nuevo hardware, apuntan, según los analistas, a la posible presentación de la nueva generación de iPhones.
Según Charlie Wolf, analista de Needham & Co., el nuevo iPhone 4G contará con una batería mejorada y con una cámara frontal, y será presentado por Steve Jobs durante su intervención en el evento el día 7 de junio.
Ya el año pasado Apple aprovechó la WWDC para presentar una versión más rápida del iPhone, aunque en este caso el anuncio no pudo ser hecho por Jobs al estar de baja por enfermedad.
Todas las entradas para el evento estaban ya agotadas ocho días antes de que se confirmara la intervención de Steve Jobs, según informa Business Week.
En junio Apple celebrará su Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC), en la que ya ha sido confirmada la presencia del CEO de la compañía Steve Jobs. Su asistencia al acto, así como la tradición de que en el evento se hagan siempre grandes anuncios de nuevo hardware, apuntan, según los analistas, a la posible presentación de la nueva generación de iPhones.
Según Charlie Wolf, analista de Needham & Co., el nuevo iPhone 4G contará con una batería mejorada y con una cámara frontal, y será presentado por Steve Jobs durante su intervención en el evento el día 7 de junio.
Ya el año pasado Apple aprovechó la WWDC para presentar una versión más rápida del iPhone, aunque en este caso el anuncio no pudo ser hecho por Jobs al estar de baja por enfermedad.
Todas las entradas para el evento estaban ya agotadas ocho días antes de que se confirmara la intervención de Steve Jobs, según informa Business Week.
La piratería china convierte a India en mejor apuesta, según Microsoft
Fuente: Cinco Dias.
"India no es perfecta, pero la protección de la propiedad intelectual en India es mucho, mucho mejor de lo que sería en China", dijo hoy en una entrevista en Hanoi el jefe ejecutivo del mayor fabricante de programas informáticos del mundo. "China es un mercado menos interesante para nosotros que India, que Indonesia".
Las inquietudes de Ballmer ponen de relieve la creciente insatisfacción expresada por compañías de Estados Unidos acerca de operar en la tercera economía más grande del mundo. Google mudó en marzo su servicio chino del territorio continental del país para evitar reglas de censura y la Cámara Estadounidense de Comercio en Pekín dijo el mes pasado que sus miembros encaran un entorno de reglamentos cada vez más difícil.
China ha implementado más de 1.000 medidas vinculadas con la protección de la propiedad intelectual y el Gobierno continuará con tales gestiones, dijo Chen Rongkai, funcionario de medios del Ministerio de Comercio del país en Pekín.
"El esfuerzo de China en fortalecer la protección de la propiedad intelectual es universalmente reconocido", dijo Chen.
La falta de progreso en proteger la propiedad intelectual ha llevado a China, que puede superar a Estados Unidos como el mayor mercado mundial de computadoras personales dentro de un año, a generar menos ingresos para Microsoft que India y Corea del Sur, dijo Ballmer. El producto interno bruto de China es el doble del de las otras dos economías combinadas.
Las inquietudes de Ballmer ponen de relieve la creciente insatisfacción expresada por compañías de Estados Unidos acerca de operar en la tercera economía más grande del mundo. Google mudó en marzo su servicio chino del territorio continental del país para evitar reglas de censura y la Cámara Estadounidense de Comercio en Pekín dijo el mes pasado que sus miembros encaran un entorno de reglamentos cada vez más difícil.
China ha implementado más de 1.000 medidas vinculadas con la protección de la propiedad intelectual y el Gobierno continuará con tales gestiones, dijo Chen Rongkai, funcionario de medios del Ministerio de Comercio del país en Pekín.
"El esfuerzo de China en fortalecer la protección de la propiedad intelectual es universalmente reconocido", dijo Chen.
La falta de progreso en proteger la propiedad intelectual ha llevado a China, que puede superar a Estados Unidos como el mayor mercado mundial de computadoras personales dentro de un año, a generar menos ingresos para Microsoft que India y Corea del Sur, dijo Ballmer. El producto interno bruto de China es el doble del de las otras dos economías combinadas.
Craig Venter, el hombre del proyecto de vida artificial
Fuente: BBC Mundo.
Lo cierto es que Craig Venter, el biólogo y empresario estadounidense que ocupa ahora los titulares por haber creado lo que dice es una "célula artificial" siempre ha estado rodeado de controversia.
La primera vez que el mundo escuchó hablar de él fue cuando en los años 80 Venter decidió renunciar al proyecto del genoma humano financiado por fondos públicos para establecer un programa financiado de forma privada que competiría directamente con la iniciativa del gobierno estadounidense.
Opine: ¿Cuál será el impacto de crear vida artificial?
En 1998 anunció la formación de una compañía comercial, Celera Genomics, para poder secuenciar todo el genoma humano en sólo tres años.
En ese entonces el proyecto gubernamental del genoma estaba en el tercer año de un programa de 10 años.
Así, el científico convirtió en una carrera los esfuerzos para secuenciar el genoma y al mismo tiempo se ganó muchos enemigos en la comunidad científica.
Al final el investigador logró diseñar un método mucho menos preciso pero mucho más rápido para secuenciar el ADN.
Y desde entonces se le conoció por la poca modestia con que conquistaba sus logros.
"¿Tiene mi ciencia un nivel similar al de otras personas que se han ganado el Nobel? Sí", era una de sus típicas declaraciones.
Pero en 1967 fue llamado a las filas para combatir en la guerra de Vietnam donde trabajó como ayudante en un hospital naval.
Eso, dijo, lo hizo darse cuenta de dos cosas: su deseo de convertirse en un médico, y su convicción de que el tiempo no debería perderse.
"La vida era muy barata en Vietnam. Allí fue donde surgió mi sentido de urgencia" expresó Venter.
Venter se graduó de la Escuela de Medicina de la Universidad de California, en San Diego, prefirió la investigación a la práctica y comenzó a dar clases en la Universidad de Nueva York.
En los Institutos Nacionales de Salud, donde comenzó a trabajar en 1984, se dio cuenta de la importancia de la descodificación de los genes y frustrado por el lento progreso del proyecto gubernamental comenzó a diseñar su propia técnica para acelerar este proceso.
Hoy, muchos reconocen que gracias a sus esfuerzos en el campo de la genómica se aceleró todo el proceso del genoma humano.
Y también ayudó a que Venter se volviera un científico muy adinerado que se mueve en jets y yates privados.
Varias veces el investigador ha salido a defenderse ante los medios de comunicación que lo acusan de estar más interesado en las ganancias financieras que en extender los límites del conocimiento científico.
Con ese objetivo estableció el Instituto J Craig Venter, en Maryland, donde unos 400 científicos han estado durante los últimos 15 años trabajando afanosamente en esa empresa.
Su primer gran "logro" en este campo fue en 2008 cuando el equipo de científicos logró producir el genoma completo de una bacteria.
Ahora el resultado de esta investigación -publicado en la revista Science- fue un organismo, una "célula sintética", controlado totalmente por ese genoma artificial.
Desde una perspectiva ética, sin embargo, lo que preocupa a muchos es que la innovación científica de Venter ha ocurrido bajo un manto de confidencialidad comercial.
Algunos científicos lo acusan de llevar a cabo sus investigaciones de forma muy poco democrática, de forma opuesta a la apertura y transparencia que subyace a la "buena ciencia".
Su proyecto de vida artificial, por ejemplo, ha sido en gran parte financiado por empresas petroleras en Estados Unidos.
Lo cierto es que Craig Venter está en una posición muy inusual para un científico: tener suficiente dinero y recursos para dedicarse a la ciencia que le gusta sin tener que depender de fuentes burocráticas de financiamiento e infraestructura.
Además, ha tenido tiempo de dedicarse a otros pasatiempos, como viajar en su yate por los océanos del mundo coleccionando formas de vida marinas.
Tal como dijo a BBC Mundo el profesor Jesús del Mazo, biólogo molecular del Centro Superior de Investigaciones Científicas de España, Craig Venter ha ayudado a mejorar las técnicas y ampliar los métodos con que los científicos trabajan hoy en día.
"Pero esta última investigación está bastante lejos de la concesión periodística de decir 'creación de vida'" expresa el científico.
"Venter es un muy buen científico pero tiene el peligro -como ocurre en otros campos- de los protagonismos. Porque estos grandes proyectos con figuras de gran espectacularidad, a veces más inflada de lo que es, pueden generar errores bastante graves".
"Fundamentalmente por el hecho de que generan una percepción social de que en la ciencia sólo se progresa con grandes proyectos 'espectaculares', cuando en la ciencia se progresa realmente con pequeños descubrimientos", dice el profesor del Mazo.
Craig Venter, sin embargo, una vez más enfrentó sus logros con muy poca modestia.
"Pensamos que es un paso importante, tanto científica como filosóficamente. Ciertamente ha cambiado mi visión de la definición de lo que es vida y de cómo funciona la vida", expresó el investigador.
Sus seguidores dicen que es "uno de los más importantes científicos del siglo por sus numerosas e invaluables contribuciones a la investigación genómica".
Sus críticos lo han vilipendiado por los grandes intereses económicos que siempre han impulsado a su investigación.Lo cierto es que Craig Venter, el biólogo y empresario estadounidense que ocupa ahora los titulares por haber creado lo que dice es una "célula artificial" siempre ha estado rodeado de controversia.
La primera vez que el mundo escuchó hablar de él fue cuando en los años 80 Venter decidió renunciar al proyecto del genoma humano financiado por fondos públicos para establecer un programa financiado de forma privada que competiría directamente con la iniciativa del gobierno estadounidense.
Opine: ¿Cuál será el impacto de crear vida artificial?
En 1998 anunció la formación de una compañía comercial, Celera Genomics, para poder secuenciar todo el genoma humano en sólo tres años.
En ese entonces el proyecto gubernamental del genoma estaba en el tercer año de un programa de 10 años.
Así, el científico convirtió en una carrera los esfuerzos para secuenciar el genoma y al mismo tiempo se ganó muchos enemigos en la comunidad científica.
Al final el investigador logró diseñar un método mucho menos preciso pero mucho más rápido para secuenciar el ADN.
Y desde entonces se le conoció por la poca modestia con que conquistaba sus logros.
"¿Tiene mi ciencia un nivel similar al de otras personas que se han ganado el Nobel? Sí", era una de sus típicas declaraciones.
Sentido de urgencia
Craig Venter nació en 1946 y durante su infancia y adolescencia nunca se distinguió por sus logros académicos. Más bien dedicó su juventud a los placeres del surf en las playas de California.Pero en 1967 fue llamado a las filas para combatir en la guerra de Vietnam donde trabajó como ayudante en un hospital naval.
Eso, dijo, lo hizo darse cuenta de dos cosas: su deseo de convertirse en un médico, y su convicción de que el tiempo no debería perderse.
"La vida era muy barata en Vietnam. Allí fue donde surgió mi sentido de urgencia" expresó Venter.
Venter se graduó de la Escuela de Medicina de la Universidad de California, en San Diego, prefirió la investigación a la práctica y comenzó a dar clases en la Universidad de Nueva York.
En los Institutos Nacionales de Salud, donde comenzó a trabajar en 1984, se dio cuenta de la importancia de la descodificación de los genes y frustrado por el lento progreso del proyecto gubernamental comenzó a diseñar su propia técnica para acelerar este proceso.
Hoy, muchos reconocen que gracias a sus esfuerzos en el campo de la genómica se aceleró todo el proceso del genoma humano.
Y también ayudó a que Venter se volviera un científico muy adinerado que se mueve en jets y yates privados.
Varias veces el investigador ha salido a defenderse ante los medios de comunicación que lo acusan de estar más interesado en las ganancias financieras que en extender los límites del conocimiento científico.
¿Revolución industrial?
Después de la publicación del genoma, el investigador centró su atención en otro gran proyecto: la creación de formas de vida sintética.Con ese objetivo estableció el Instituto J Craig Venter, en Maryland, donde unos 400 científicos han estado durante los últimos 15 años trabajando afanosamente en esa empresa.
Su primer gran "logro" en este campo fue en 2008 cuando el equipo de científicos logró producir el genoma completo de una bacteria.
Ahora el resultado de esta investigación -publicado en la revista Science- fue un organismo, una "célula sintética", controlado totalmente por ese genoma artificial.
Desde una perspectiva ética, sin embargo, lo que preocupa a muchos es que la innovación científica de Venter ha ocurrido bajo un manto de confidencialidad comercial.
Algunos científicos lo acusan de llevar a cabo sus investigaciones de forma muy poco democrática, de forma opuesta a la apertura y transparencia que subyace a la "buena ciencia".
Su proyecto de vida artificial, por ejemplo, ha sido en gran parte financiado por empresas petroleras en Estados Unidos.
Lo cierto es que Craig Venter está en una posición muy inusual para un científico: tener suficiente dinero y recursos para dedicarse a la ciencia que le gusta sin tener que depender de fuentes burocráticas de financiamiento e infraestructura.
Además, ha tenido tiempo de dedicarse a otros pasatiempos, como viajar en su yate por los océanos del mundo coleccionando formas de vida marinas.
Tal como dijo a BBC Mundo el profesor Jesús del Mazo, biólogo molecular del Centro Superior de Investigaciones Científicas de España, Craig Venter ha ayudado a mejorar las técnicas y ampliar los métodos con que los científicos trabajan hoy en día.
"Pero esta última investigación está bastante lejos de la concesión periodística de decir 'creación de vida'" expresa el científico.
"Venter es un muy buen científico pero tiene el peligro -como ocurre en otros campos- de los protagonismos. Porque estos grandes proyectos con figuras de gran espectacularidad, a veces más inflada de lo que es, pueden generar errores bastante graves".
"Fundamentalmente por el hecho de que generan una percepción social de que en la ciencia sólo se progresa con grandes proyectos 'espectaculares', cuando en la ciencia se progresa realmente con pequeños descubrimientos", dice el profesor del Mazo.
Craig Venter, sin embargo, una vez más enfrentó sus logros con muy poca modestia.
"Pensamos que es un paso importante, tanto científica como filosóficamente. Ciertamente ha cambiado mi visión de la definición de lo que es vida y de cómo funciona la vida", expresó el investigador.
El iPad se utiliza como si fuese un netbook
Fuente: ITespresso.
Los usuarios del iPad están muy contentos con su compra, según muestra un estudio de ChangeWave, en el que tan solo un 2% de los entrevistados aseguraron estar algo o muy insatisfechos.
Los resultados del estudio, para el que fueron entrevistados 150 poseedores del tablet de Apple, muestran también que, según el uso que le dan a su dispositivo, el iPad es una competencia más fuerte para los netbooks que para los ereaders. Mientras que tan solo un 33% de sus usuarios lo utilizan para leer libros, el 83% navega por Internet y el 71% consulta su correo electrónico.
En cuanto a las características más valoradas por el usuario, destacan el tamaño y calidad de su pantalla, la facilidad de uso, el tamaño y peso del dispositivo y su portabilidad. No obstante, no todo son alabanzas, y sus usuarios también critican la ausencia de Flash y problemas con la colectividad a Internet.
ChangeWave preguntó también a otros 3174 consumidores si se veían comprando un iPad, de los que un 7% afirmaron que era muy probable y el 13% bastante probable. Estas cifras son superiores a las registradas en febrero, cuando el dispositivo acababa de ser lanzado al mercado, y reflejan la amplia acogida que está teniendo el tablet de Apple entre los consumidores.
Los usuarios del iPad están muy contentos con su compra, según muestra un estudio de ChangeWave, en el que tan solo un 2% de los entrevistados aseguraron estar algo o muy insatisfechos.
Los resultados del estudio, para el que fueron entrevistados 150 poseedores del tablet de Apple, muestran también que, según el uso que le dan a su dispositivo, el iPad es una competencia más fuerte para los netbooks que para los ereaders. Mientras que tan solo un 33% de sus usuarios lo utilizan para leer libros, el 83% navega por Internet y el 71% consulta su correo electrónico.
En cuanto a las características más valoradas por el usuario, destacan el tamaño y calidad de su pantalla, la facilidad de uso, el tamaño y peso del dispositivo y su portabilidad. No obstante, no todo son alabanzas, y sus usuarios también critican la ausencia de Flash y problemas con la colectividad a Internet.
ChangeWave preguntó también a otros 3174 consumidores si se veían comprando un iPad, de los que un 7% afirmaron que era muy probable y el 13% bastante probable. Estas cifras son superiores a las registradas en febrero, cuando el dispositivo acababa de ser lanzado al mercado, y reflejan la amplia acogida que está teniendo el tablet de Apple entre los consumidores.
Un terminal que permite hablar, jugar y compartir
Fuente: Cinco Dias.
Precisamente el acceso a redes sociales ha sido la categoría que más ha subido en el último año, cuando se ha triplicado el número de entradas.
Este estudio indica que el móvil preferido por los usuarios que navegan por internet desde el mismo es el Nokia 5800 XPress Music, con algo más de 563.000 usuarios, por delante del iPhone de Apple, que tiene unos 300.000 usuarios de internet a través del móvil. Otros de los más vendidos son Nokia N95, LG KU990, Nokia N70 y Samsung SGH-F480.
Las expectativas de crecimiento del sector de las telecomunicaciones están centradas en la banda ancha móvil y en el uso de internet a través del móvil", afirma el socio responsable del sector de las telecomunicaciones, internet y medios de la consultora KPMG en España, José Ángel Cantera, para resumir la situación del sector.
Por este motivo, las operadoras han concentrado sus esfuerzos en estrategias de comercialización de teléfonos inteligentes, los que permiten usar internet e instalar multitud de aplicaciones. Entre ellos, la estrella, aunque no el más vendido, es el iPhone de Apple.
Por lo que respecta al panorama de precios, Cantera subraya que las políticas serán muy parecidas a las que siguieron en la introducción de la banda ancha fija. A día de hoy, los precios son elevados para el conjunto de los usuarios, aunque algunos clientes premium consiguen tarifas planas de entre 50 y 60 euros, es decir, unos 30 euros por encima del coste de la banda ancha fija.
La evolución de este segmento tendrá también su efecto en el mercado de la banda ancha fija. Según el informe Perspectivas sobre las telecomunicaciones de la consultora Deloitte, durante este año asistiremos a un "efecto sustitución" de la banda ancha fija por la móvil, relacionado en parte con la puesta en marcha de nuevas estrategias comerciales.
La revolución en el sector la marcó el desembarco del iPhone de Apple en el mercado en la primavera de 2008 (en España). Al margen de la poderosa atracción que ejercen los productos de Apple, Cantera destaca que esta alternativa se ha impuesto por sus ventajas en términos de usabilidad, en especial, por la facilidad que representa utilizar una pantalla táctil para acceder a todos los servicios, y por la variedad de aplicaciones que los clientes pueden descargarse en sus terminales. Los consumidores también valoran, precisa Cantera, que se trata de un producto premium, es decir, adquieren un iPhone como símbolo de estatus.
La industria de las aplicaciones representa una de las sorpresas recientes más agradables del sector. Los teléfonos inteligentes utilizan una lenguaje abierto, por lo que todos los desarrolladores tienen la posibilidad de diseñar productos para este formato. Esta oportunidad ha dado pie a una oferta muy variopinta de servicios adicionales, como aquellos que, a través de la posición GPS, localizan restaurantes, farmacias o cines en tiempo real en las calles aledañas a las que rodean al usuario. Destacan también aplicaciones más específicas, como el Swing de Golf de Fujitsu, una tecnología que mide exactamente el swing de golf desde el teléfono móvil. Cada vez tienen más auge los juegos en red, lo que ha sido visto como una amenaza por los fabricantes de consolas, y los servicios relacionados con la banca electrónica, que permiten hacer transferencias o comprar acciones desde el terminal.
Según un estudio de Nielsen y TapTap, el perfil de usuario a través del móvil se corresponde con hombres de entre 25 y 39 años. Sin embargo, es previsible que su uso se vaya popularizando de forma progresiva a la introducción de los teléfonos inteligentes. Si tenemos en cuenta los plazos de renovación del parque de móviles, esto sucederá dentro de dos o tres años, explica Cantera.
Por este motivo, las operadoras han concentrado sus esfuerzos en estrategias de comercialización de teléfonos inteligentes, los que permiten usar internet e instalar multitud de aplicaciones. Entre ellos, la estrella, aunque no el más vendido, es el iPhone de Apple.
Por lo que respecta al panorama de precios, Cantera subraya que las políticas serán muy parecidas a las que siguieron en la introducción de la banda ancha fija. A día de hoy, los precios son elevados para el conjunto de los usuarios, aunque algunos clientes premium consiguen tarifas planas de entre 50 y 60 euros, es decir, unos 30 euros por encima del coste de la banda ancha fija.
La evolución de este segmento tendrá también su efecto en el mercado de la banda ancha fija. Según el informe Perspectivas sobre las telecomunicaciones de la consultora Deloitte, durante este año asistiremos a un "efecto sustitución" de la banda ancha fija por la móvil, relacionado en parte con la puesta en marcha de nuevas estrategias comerciales.
La revolución en el sector la marcó el desembarco del iPhone de Apple en el mercado en la primavera de 2008 (en España). Al margen de la poderosa atracción que ejercen los productos de Apple, Cantera destaca que esta alternativa se ha impuesto por sus ventajas en términos de usabilidad, en especial, por la facilidad que representa utilizar una pantalla táctil para acceder a todos los servicios, y por la variedad de aplicaciones que los clientes pueden descargarse en sus terminales. Los consumidores también valoran, precisa Cantera, que se trata de un producto premium, es decir, adquieren un iPhone como símbolo de estatus.
La industria de las aplicaciones representa una de las sorpresas recientes más agradables del sector. Los teléfonos inteligentes utilizan una lenguaje abierto, por lo que todos los desarrolladores tienen la posibilidad de diseñar productos para este formato. Esta oportunidad ha dado pie a una oferta muy variopinta de servicios adicionales, como aquellos que, a través de la posición GPS, localizan restaurantes, farmacias o cines en tiempo real en las calles aledañas a las que rodean al usuario. Destacan también aplicaciones más específicas, como el Swing de Golf de Fujitsu, una tecnología que mide exactamente el swing de golf desde el teléfono móvil. Cada vez tienen más auge los juegos en red, lo que ha sido visto como una amenaza por los fabricantes de consolas, y los servicios relacionados con la banca electrónica, que permiten hacer transferencias o comprar acciones desde el terminal.
Según un estudio de Nielsen y TapTap, el perfil de usuario a través del móvil se corresponde con hombres de entre 25 y 39 años. Sin embargo, es previsible que su uso se vaya popularizando de forma progresiva a la introducción de los teléfonos inteligentes. Si tenemos en cuenta los plazos de renovación del parque de móviles, esto sucederá dentro de dos o tres años, explica Cantera.
Las redes sociales, uno de los servicios que más crece
Los contenidos que más interesan a los usuarios que acceden a internet a través del móvil son los portales web. Según los datos del estudio Mercado del mobile internet realizado por Nielsen y Taptap, en el último trimestre de 2009 se registraron 5.787 visitas a portales. Los segundos más visitados fueron los buscadores, con 3.615 visitas, seguidos del acceso al correo electrónico, con 2.815 visitas, la consulta de noticias e información (1.310) y la conexión a redes sociales (1.283).Precisamente el acceso a redes sociales ha sido la categoría que más ha subido en el último año, cuando se ha triplicado el número de entradas.
Este estudio indica que el móvil preferido por los usuarios que navegan por internet desde el mismo es el Nokia 5800 XPress Music, con algo más de 563.000 usuarios, por delante del iPhone de Apple, que tiene unos 300.000 usuarios de internet a través del móvil. Otros de los más vendidos son Nokia N95, LG KU990, Nokia N70 y Samsung SGH-F480.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)