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2012/02/20

La nueva división de LCD de Samsung llegará en abril

La compañía surcoreana Samsung Electronics, el mayor fabricante mundial de televisores, cambia su enfoque hacia la nueva generación de tecnología OLED, y aseguró que escindirá su deficitario negocio de pantallas LCD en una filial. Los directivos de Samsung han aprobado esta escisión y la nueva división se lanzará oficialmente como una nueva empresa el próximo 1 de abril.
Las perspectivas para los televisores de pantalla de cristal líquido se han atenuado, ya que los compradores en los mercados desarrollados han cambiado sus voluminosos televisores de tubo de rayos catódicos para pantallas planas, y la competencia se ha intensificado con los fabricantes chinos de bajo coste.
Las ventas anuales globales de televisores LCD se contraerá un 8% a 92 millones de dólares (69,7 millones de euros) en 2015, como ha pronosticado la compañía de investigación DisplaySearch sobre la industria de pantallas planas, mientras que el mercado de las pantallas OLED podría superar los 20.000 millones de dólares (15.154 millones de euros) en 2018, lo que representa el 16% de la industria de la pantalla total, frente a una corriente del 4%.
La japonesa Sony acordó salir de su 'joint venture' de pantallas LCD con Samsung el pasado mes de diciembre, mientras que la compañía Sharp aseguró que reduciría a la mitad la producción de LCD para enero-marzo en su planta en el oeste de Japón.
En conjunto, Panasonic, Sony y Sharp esperan perder 17.000 millones de dólares (12.880 millones de euros) este año, destacando el ataque despiadado de la industria electrónica de Japón, y los fabricantes de televisores, en particular, por los rivales extranjeros, como Samsung, la débil demanda y un yen fuerte.
La división de LCD de Samsung registró una pérdida operativa de 750 millones de won (504 millones de euros) el año pasado.

La actividad de los usuarios en Pinterest podría ser ilegal

Pinterest, el servicio social para compartir imágenes, podría estar incurriendo en una violación de los derechos de autor. El abogado especializado en propiedad intelectual Itai Maytal ha expresado sus dudas respecto a la legalidad de la plataforma, dado que ésta permite exhibir en su totalidad los trabajos de otros.
El abogado experto en temas relacionados con el copyright Itai Maytal ha señalado en una entrevista para BusinessInsider algunos puntos débiles de Pinterest. Por éstos el servicio podría ser acusado de infringir los derechos de autor de profesionales de la fotografía.
Maytal indica que Pinterest se mueve en un terreno poco claro, ya que el contenido que se muestra en su web pertenece a otros autores, distintos a los usuarios que publican las imágenes. La legalidad del servicio se basaría en la ley Fair Use (uso justo), que permite a la gente utilizar el trabajo de otras personas, aunque no posean los derechos de autor.
Sin embargo, este uso se basa en algunas premisas y el abogado duda de que la plataforma cumpla con todas. El punto más importante para definir la legalidad es el carácter de la utilización del contenido protegido. "El hecho de que Pinterest no esté ganando dinero todavía por supuesto que ayuda. Una vez que empiece a monetizar estas imágenes será más difícil argumentar que es Fair Use", explica Maytal.
La cuestión decisiva pasa por aclarar "si el uso de Pinterest es un servicio público o crea algo nuevo", indica el abogado, quien lo compara con Google Imágenes, que ganó un caso en el que se lo acusaba de lesionar los derechos de autor. Finalmente se comprobó que el gigante de Internet no alojaba ni mostraba el contenido en su totalidad, sino una miniatura. Pinterest sí muestra al usuario las fotografías en su totalidad.
La plataforma social de imágenes tiene en su contra algunos otros argumentos, según el especialista en propiedad intelectual. Es importante la naturaleza del trabajo sujeto a derechos de autor y en el caso de la fotografía éste es propiamente creativo, personal. Además, Pinterest muestra, en ocasiones, el contenido en su forma original, no una porción del mismo. Este hecho podría afectar a la comercialización del producto, aunque el servicio ayuda al propietario a hacer negocio.
Los términos de uso de Pinterest especifican claramente que los usuarios no deben subir fotografías de las que no tienen los derechos. Sin embargo, esta práctica es habitual por parte de los usuarios. Para frenar estas acciones la plataforma dispone de un formulario que puede ser rellenado para informar sobre una infracción del copyright.

Asesinados más de 200 elefantes por cazadores de marfil en Camerún

Los cazadores furtivos han matado en las últimas seis semanas a más de 200 elefantes en Camerún para satisfacer la demanda del mercado asiático de marfil.
Según han informado fuentes gubernamentales, los autores de la matanza que ha diezmado a un tercio de la población de elefantes del Parque Nacional Bouba Ndjida, en el extremo norte de Camerún, proceden de Chad y Sudán.
   Los cazadores, provistos de armas modernas, tratan de conseguir dinero rápido en el mercado internacional de marfil. "En enero contamos 146 esqueletos de elefantes y desde principios de este mes ya hemos registrado cerca de 60", ha explicado en declaraciones a una radio local el gobernador de la región Norte, Gambo Haman, quien ha trasladado que "Ésta es solo la punta del iceberg, ya que puede haber otros elefantes muertos en zonas del parque a las que no tenemos acceso", agregó Haman.
Algunos de los cazadores se trasladan a caballo y operan con la complicidad de las poblaciones locales, que reciben con ello carne de elefante gratis y se libran de un animal que daña sus cultivos. Mientras, ha asegurado Haman, un grupo de medio centenar de cazadores llegó a matar recientemente a seis soldados chadianos en el momento en que intentaban detenerlos con una carga ilegal de marfil. El Gobierno de Camerún ha enviado una fuerza de respuesta rápida a la zona, pero no hay suficientes efectivos para cubrir todo el parque.
  El Fondo Internacional de Bienestar Animal (IFAW, por sus siglas en inglés) ha advertido de que estas infiltraciones de cazadores furtivos son habituales en la estación seca, pero ha precisado en un comunicado que la dimensión de esta matanza "no tiene comparación con las de los años anteriores". Según IFAW, se desconoce cuántos elefantes sigue habiendo en Camerún, pero las estimaciones de 2007 eran de entre mil y cinco mil.
Por su parte, la organización conservacionista TRAFFIC ha advertido de que la caza furtiva de elefantes se ha disparado a causa del incremento de la demanda de marfil procedente de Asia para su uso ornamental y en joyería y ha relacionado este proceso con el incremento de las inversiones de China en África.

La OMS alarga la moratoria sobre el 'supervirus'

El secreto que rodea a dos variantes del virus de la gripe H5N1 creadas en el laboratorio y transmisibles entre mamíferos continuará durante "meses". Así lo explicó ayer Keiji Fukuda, director adjunto de la Organización Mundial de la Salud durante una rueda de prensa en Ginebra. Ese es el principal resultado de una reunión de 22 expertos en gripe que discutieron durante dos días si dos polémicos estudios sobre variantes del H5N1 transmisibles entre hurones deben o no publicarse. Los dos trabajos originaron en diciembre una intensa polémica ya que, según EEUU, darlos a conocer podría aumentar el riesgo de ataques bioterroristas. Los estudios están desde entonces retenidos y una moratoria ha paralizado su estudio en el laboratorio.
Los expertos decidieron "por unanimidad" que la moratoria debe ser ampliada para dejar tiempo a nuevas reuniones internacionales sobre el tema y revisar la seguridad en los laboratorios donde está permitido trabajar con patógenos como el H5N1. Los dos donde se realizaron los trabajos censurados están en Holanda y EEUU. "Los virus se quedarán donde están y habrá una pausa en la investigación y la publicación", resumió ayer Fukuda, Añadió que la extensión de la moratoria no tiene un final fijado y que espera que el asunto se resuelva en "meses". A la reunión asistieron los dos autores de los trabajos retenidos, los directores de las revistas que iban a publicarlos y representantes de oficinas de la OMS en países asiáticos como Indonesia, China o Vietnam, donde suceden la mayoría de los casos de gripe aviar en humanos. A la reunión también asistió el jefe del panel de bioseguridad NSABB del Gobierno de EEUU, contrario a que se publiquen los dos estudios.
En contra de esa postura, el panel reunido en Ginebra ha decidido que los trabajos se publicarán completos y sin censuras, algo que recomendaba el NSABB por miedo a que los terroristas replicasen el virus. Este movimiento no tiene efectos prácticos, ya que los trabajos no se publicarán hasta que acabe el proceso de debate y análisis iniciado por la OMS. La agencia sanitaria de la ONU no ha fijado por ahora la fecha de un nuevo encuentro.
"El riesgo de extender la moratoria es mínimo", explicó Fukuda, que cree que la parálisis en la investigación no reducirá los sistemas de alerta y prevención contra una posible variante natural del H5N1 que se transmitiera entre humanos. "Se tomarán algunas medidas para reforzar los sistemas de vigilancia", que comenzarán a buscar las mutaciones ya descritas en los dos trabajos censurados para alertar de variantes peligrosas, dijo. 

La basura tóxica del mar se sirve fría en su mesa

A mediados del siglo XX, cuando comenzó la producción industrial de objetos de plástico, imaginaban un futuro utópico en el que este material librara al planeta de sus problemas: "El hombre del plástico vivirá en un mundo de coloridas y brillantes superficies, donde las manos de los niños no encontrarán nada que romper, sin bordes afilados ni esquinas cortantes, en el que no habrá grietas o recodos donde se refugien la suciedad o los gérmenes", escribieron en 1941 los químicos Victor Yarsley y Edward Couzens en su libro Plásticos, convencidos de la revolución que traerían los materiales sintéticos.
Por aquel entonces, la producción global no alcanzaba el millón de toneladas anuales de útiles plásticos. Hoy, cuando se generan más de 300 millones al año, la ciencia que estudia los mares revela cada día que esa fábula luminosa y aséptica se ha convertido en una distopía más propia de una ficción apocalíptica. El sueño de aquellos químicos ha tomado forma de pesadilla al advertirse cómo los océanos se están inundando con basura de la mejor calidad, esa que flota durante siglos entre algas, tortugas y peces.
Los plásticos han convertido regiones oceánicas enteras en tazones de "sopa con tropezones", en palabras de los expertos de la Fundación Alga-lita, dedicada desde hace tres décadas a la investigación de los residuos marinos. Un gaz-pacho sintético en el que se mezclan bolsas de supermercado, redes de pescadores, botellas... Y trozos milimétricos que algún día fueron un juguete o un electrodoméstico y que se han troceado y degradado hasta convertirse en uno de los problemas emergentes de este salmorejo tóxico: los llamados microplásticos, cuyo impacto real en animales y en personas todavía se está investigando.
El fundador de Algalita, el capitán Charles Moore, fue de los primeros en llamar la atención sobre esta negativa consecuencia del desarrollo industrial del consumismo. A la vuelta de un viaje entre Hawái y California, relató cómo su catamarán tuvo que abrirse pasó por un "interminable mar de basura", esencialmente plásticos. Y es que, según la mayoría de los cálculos, más del 80% de la cochambre que navega sobre la superficie de los mares es de este material. A partir de su relato, se extendió la idea de que existía una isla de plástico gigante nadando en el Pacífico, y que tenía el tamaño del estado de Texas. Aunque la historia de Moore consiguió llamar la atención sobre el uso y desecho masivo e innecesario de objetos plásticos, la realidad es que no existe tal isla.
Uno de los más importantes oceanógrafos del mundo, Carlos Duarte, explica que lo que sí hay en el Pacífico Norte, bailando sobre las aguas entre Hawái y Alaska, es una región de unos 200 kilómetros de diámetro, con una notable abundancia de material plástico. En esencia, se compone de restos de filamentos de redes de pesca sintéticas, que arrastran y acumulan importantes cantidades de trozos de plástico descompuestos en la mar salada y cocidos al sol. "El término isla de plástico no refleja en absoluto lo que se ha encontrado, que no es visible a ojo desnudo, pero que sí se aprecia si se arrastra una red de plancton", explica el investigador español del CSIC.
Según Duarte, las acumulaciones se producen en las zonas de convergencia donde se juntan dos masas de agua o dos sistemas de corrientes superficiales, que tienden a acaparar partículas flotantes. "Los plásticos se acumulan porque sus tiempos de degradación en el océano son muy largos, de más de cien años", afirma. Durante sus trabajos circunnavegando el globo a bordo del Hespérides para la Expedición Malaspina, su equipo encontró una mancha de basura sintética similar "en el Atlántico Sur, cerca de las costas africanas".
"Se caracterizan porque hay una mayor abundancia de fragmentos de plástico que de plancton", describe Duarte. La comparación con el plancton sirve para señalar la gravedad del problema. En el mar de inmundicias del Pacífico Norte, la proporción entre materiales plásticos y el zooplancton (organismos microscópicos) era de 6 a 1 en 1999. En las dos décadas siguientes, la ratio se disparó hasta 26 frente a uno a favor del material artificial. Más allá del daño que estos residuos causan en la fauna marina, como estrangulamientos o laceraciones, las últimas investigaciones sobre los microplásticos señalan un peligro mucho mayor y que afecta directamente a las personas.
Como explica uno de los mayores expertos en la materia, Matthew Cole, son muchos los organismos marinos que consumen estas pequeñas piezas, de menos de cinco milímetros. "Al ingerirlos, animales marinos como moluscos, gusanos y peces acumulan importantes cantidades de contaminantes tóxicos en sus organismos", señala el investigador de la Universidad de Exeter. Se han hallado restos de estos materiales sintéticos en 260 especies marinas y, en la zona del Pacífico Norte, el 9% de los peces tenían plástico en sus estómagos.

Veneno en el menú

Cole asegura que su trabajo actual está demostrando que incluso el zooplancton es capaz de consumir estos materiales tóxicos. Al ser la base de la pirámide alimenticia marina, ese veneno plástico contamina toda la cadena alimentaria hasta alcanzar, finalmente, a las personas. El siguiente paso será descubrir cómo afecta a la salud este bumerán de plástico servido en nuestras mesas. Estos compuestos tóxicos pueden provocar importantes daños, desde alteraciones en el sistema inmune hasta anomalías en el desarrollo de los niños.
Mientras se analiza cómo nos lastimamos con nuestros propios desperdicios, se han lanzado varias campañas globales para tratar de limpiar los mares. "La solución definitiva es la prevención, conseguir que dejen de llegar estos restos al mar", resume Carey Morishige, coordinadora del programa de desechos marinos de la NOAA (la agencia del Gobierno de EEUU para investigar los mares y la atmósfera). Según explica, han calculado que serían necesarios 68 barcos de cien metros de eslora trabajando durante todo un año para limpiar el 1% de la sopa con tropezones del Pacífico Norte. Duarte coincide con las conclusiones de NOAA: "Sólo hay una solución: usar menos cantidades de materiales plásticos. Bien porque se recupere una mayor cantidad del que se usa o porque además se reemplacen los materiales actuales por materiales biodegradables". Esta solución sólo se logrará si el monofilamento de las redes se prohíbe por la Convención de Londres, que regula los desechos marinos.

"El dolor y el placer tienen color"

"Desde pequeña percibía que tenía algo diferente pero no sabía nada de la sinestesia ni que fuera algo bueno. Al contrario, creía que era una deficiencia", dice Josefa Salas. Sus primeros recuerdos se remontan a los años de la escuela. "Recuerdo cómo mis compañeros se reían cuando les decía que esa palabra no tenía el color correcto. Pensaba que eran paranoias mías". En 2005 oyó hablar de la sinestesia. "Desde ese día comprendí todo sobre mi carácter, mi forma de ser y recuperé la tranquilidad". Ya sabía por qué, de adolescente, quería que su hermana estuviera quieta o cerraba todas las puertas y ventanas para no oír el ruido de la calle cuando quería ver una película. "Eran tantos sonidos que concentrar la atención en la película era un verdadero esfuerzo".
Y es que Salas aclara que la sinestesia no siempre es positiva. "En el día a día afecta mucho. En un bar alemán no, pero en los bares españoles hay tantos estímulos, el ruido de la televisión, el de las máquinas, el de los clientes o los camareros, que veo colores por todo el espacio y centrar mi atención para ver sólo el color de la persona que me está hablando es muy duro".

Salas tiene varios tipos de sinestesias. Desde el punto de vista de la localización, tiene una variada muestra de sinestesias proyectadas, las que ve fuera de su cuerpo. Para ella, todas las palabras y los números tienen su color. Sólo hay un número malo: el 6. También las personas, en concreto sus personalidades. Cuando las tiene delante aparece una figura geométrica unos centímetros por delante del sujeto. Y la figura, que puede girar, latir o desplazarse, depende del tipo de persona. "Si alguien no me gusta veo el seis y el color del seis ante esa persona. Hasta yo misma me sorprendo cuando me oigo decir esto", sonríe.
Otras sinestesias son las llamadas asociadas, que se ven en el ojo de la mente. El color del dolor depende de cómo sea. "El de la depilación es de un verde muy intenso, el de la muerte de mi abuelo eran ondas como las de una piedra en el lago e iban del blanco al gris".

Los lunes son de color blanco

Si Obelix se hubiera caído en una marmita llena de LSD en vez de en la de la pócima mágica, estaría cerca de lo que percibe un sinestésico. Pero a diferencia del galo, los que tienen sinestesia no ven alterada su realidad, sino aumentada. Este fenómeno de mezcla de sentidos, en los que algunos pueden oler colores y otros ver la música, afecta al menos al 2% de la población. Sin embargo, la ciencia ha arrinconado su estudio por tratarse de experiencias subjetivas. Ahora, un puñado de científicos ha repasado las explicaciones de esta variante de la percepción y sus aportaciones al arte y la investigación.
Ayer concluyó en la Universidad de Almería el congreso Sinestesia, ciencia y arte. Coor-ganizado por la Fundación Internacional Artecittá, ha reuni-do a algunos de los mejores especialistas en lo que etimológicamente es la mezcla de sensaciones. Había psiquiatras, psicólogos, neurobiólogos y mucho artista. El arte ha sido el gran beneficiado de que el cerebro de algunas personas, por mecanismos que ahora empiezan a entenderse, activaran su sentido de la vista, además del auditivo, ante un estímulo sonoro. O de que otros sintieran, como escribió una vez Kandinsky, que "la nieve está cantando".
La primera referencia constatada a la sinestesia fue hace ahora justo 200 años. Pero entonces, y a lo largo de todo el siglo XIX, se creía que se trataba de un defecto del ojo o del nervio óptico. A lo más que llegaron algunos fue a contraponerla al daltonismo. Si este describía la dificultad para distinguir los colores, aquél era como si uno viera el arcoíris. Tenía algo de lógica. La llamada entonces "hipercromatopsia" se correspondía con la primera modalidad de la sines-tesia, la que hoy se llama grafema-color: la asignación de un color a cada letra y cada número.
Pero con el tiempo y la curiosidad científica empezaron a surgir más superposiciones de sentidos. Algunos también asignaban un color específico a cada persona o, en el caso del espacio temporal, para otros el presente era amarillo y el futuro azul. Otros veían figuras geométricas al compás de la música. Pero, en una de las características básicas de la sinestesia, a cada tono o armónico le corresponde siempre la misma figura o forma. También están los que proyectan una especie de aura (ver testimonio en página siguiente) que varía según la personalidad de la persona que tienen delante. Hoy hay unas 60 modalidades diferentes y muchos experimentan varias de ellas.
"Los que no somos sinestésicos sólo podemos tener una sensación similar con algún tipo de droga, como el LSD", dice el investigador de la Escuela de Medicina de Hannover, Hinderk Emrich. "Pero con ellas, los colores aparecen de forma irregular mientras que en los sinestésicos siguen un patrón", aclara. Su equipo es uno de los que ha aportado mayor base empírica a la teoría defendida hace una década por los científicos estadounidenses Edward Hubbard y David Ramachandran de que la explicación a la explosión sensorial de los sinestésicos se debe a una hipervinculación del cerebro. "Se trata de un diálogo interno de las distintas áreas cerebrales que, en los sinestésicos, es diferente", explica Emrich.

Más actividad cerebral

Su trabajo con escáneres cerebrales e imágenes por resonancia magnética funcional muestra cómo el cerebro de los sinestésicos tiene mayor actividad y conexiones entre las zonas responsables del procesamiento visual, auditivo o de la cognición. Ante un estímulo que en los demás sólo dispara un sentido, en ellos activa dos y a veces más. "No es un desorden, tampoco una anormalidad, es una variante de la normalidad. Su percepción es mucho más rica que la nuestra. Para nosotros el azul es azul, para ellos está lleno de matices", comenta.
Desde hace años se considera que la sinestesia es un fenómeno de origen genético aunque la comunidad científica no lo asegura al 100%. Hay quienes defienden que se puede adquirir con cierto entrenamiento. De hecho, los científicos tienen seguras pocas cosas salvo que es un fenómeno real, genuino y no fruto de las asociaciones mentales que el resto de personas hace como, por ejemplo, vinculando la pasión o el calor al rojo.
Parte del problema viene de que hay dudas de que sea un fenómeno netamente sensorial o bien cognitivo. "Para entender su origen, antes hay que comprender la semántica, cómo el cerebro interpreta el mundo, lo cognitivo", explica el investigador del Instituto Max Planck para la Investigación del Cerebro, Danko Nikolic.
La propia pluralidad de casos dificulta su estudio. A medida que se profundiza en la sinestesia, van surgiendo nuevas modalidades. Por videoconferencia, el estadounidense Sean Day recuerda que aún hay tipos de sinestesia que no se han contemplado, como los olores sinestésicos, los sabores que producen colores. "Cuanto más se investiga, aparecen nuevos tipos de sinestesia", recuerda. Del congreso se sale con la idea de que la riqueza sensorial del cerebro y la cantidad de combinaciones es tal que el catálogo tiende a infinito.
Además de los casos de respuesta a un estímulo sensorial exterior, hay quienes expe-rimentan muy vívidamente emociones internas, estados de ánimo no inducidos desde fuera. Así, colorean los orgasmos o el miedo, dan formas geométricas a la sensación de hambre u oyen su alegría. Un grupo de investigadores venezolanos vino a Almería a complicar aún más las cosas. Están trabajando en el novísimo campo de la sinestesia corporal: los propios movimientos del cuerpo son abstraídos y representados con colores y olores.
El arte se ha aprovechado de esta sobredosis sensorial. Muchos ven la sinestesia detrás de la explosión del arte abstracto de comienzos del siglo XX. De Kandinsky ya se dijo que podría ser sinestésico, pero se sabe que sí lo era Paul Klee. El escritor Vladímir Nabókov o el genio del jazz Duke Ellington también lo eran. De hecho, al congreso han asistido sobre todo estudiantes de Bellas Artes, diseño gráfico y arte digital.
"Busco una relación entre las artes plásticas y la música", explica Marina Buj, que prepara su tesis doctoral en la Universitat de Barcelona sobre esta unión de disciplinas. En la mesa de una cafetería debate con la mexicana Alba González, que prepara su tesis sobre diseño y comunicación y ha venido a Almería a saber algo más de la influencia de la sinestesia sobre el diseño gráfico. "La sinestesia se puede usar como algo subliminal, transmitir agonía en un cartel por ejemplo", dice. "Podrías hacer que los no sinestésicos sientan lo que viven los que sí lo son", sostiene.

32.000 palabras rescatadas antes de esfumarse de la Tierra

Fue un choque de civilizaciones brutal. Un día de 2011, sentada en el suelo en una aldea remota de Papúa Nueva Guinea, una estudiante de EEUU le preguntó a Kadagoi Rawad, una cincuentona local: "¿Cómo se dice eyaculación en tu idioma?". "Utin tain", susurró Rawad, una de los últimos 600 hablantes de matukar, una vieja lengua de Oceanía que ya sólo se habla en dos aldeas y pronto desaparecerá de la faz de la Tierra, sepultada por el inglés. La joven, Danielle Barth, es una estudiante de Lingüística en la Universidad de Oregón. Durante dos años vivió largos periodos en la aldea. Partió cocos a machetazos y jugó con los niños de la familia Rawad. Cuando se ganó su confianza, le puso un micrófono en la boca y se puso a grabar sin parar. Durante siglos, los jóvenes de la región se decían al oído "ngau ilo uyanaba ngau ngangalayombawai" (literalmente, "seré feliz, me gustaría casarme contigo"). Ahora se conforman con "I love you".
El matukar es una lengua en gravísimo peligro de extinción. Jamás se había grabado ni escrito. Cuando desaparezca, con ella morirá la memoria de una cultura única, grabada en sus palabras.

Para evitarlo, Barth y sus colegas, del Instituto de Lenguas Vivas para los Idiomas en Peligro, con sede en Oregón (EEUU), llevan dos años entrevistando a los últimos hablantes de matukar. La lengua probablemente perecerá, pero ahí seguirán las grabaciones, como los huesos de un diplodocus que sirven para saber cómo fue el animal.
El matukar no es una excepción. Los 7.000 millones de personas que viven en la Tierra hablan unas 7.000 lenguas. La mitad se esfumarán durante el siglo XXI, víctimas de la globalización y de la represión de algunos gobiernos. Es un auténtico lingüicidio. Se calcula que cada 14 días desa-parece una lengua. Grabarlas antes de que sucumban es como disecar al último lince ibérico y guardar muestras de su ADN.
Los principales taxidermistas de idiomas son los científicos del proyecto Voces Imperecederas, de la National Geographic Society y del Instituto de Lenguas Vivas para los Idiomas en Peligro. Ayer, estos rescatadores de lenguajes presentaron ocho audiodiccionarios de otros tantos idiomas moribundos. Han salvado del olvido absoluto unas 32.000 palabras. Además del matukar, los científicos han viajado al desierto del norte de Paraguay para registrar las voces de los 1.200 últimos hablantes de Chamacoco. También han documentado los idiomas remo, sora y ho de India, el tuvan de algunos pueblos nómadas de Siberia y Mongolia y las lenguas celtas.

El inglés y la viruela

Pero los científicos del Instituto no tienen que viajar muy lejos para ser testigos de un idioma que se desvanece. En el propio estado de Oregón perviven los últimos parlantes de siletz dee-ni, una lengua nativa de EEUU similar al navajo, de la que apenas queda un puñado de hablantes. Durante dos siglos, los colonos blancos, con sus disparos, su viruela y su inglés, han acabado con el siletz dee-ni. Ahora el audiodiccionario se utiliza en un colegio del pueblo de Siletz para enseñar esta lengua amerindia.
Gregory Anderson es el director del Instituto de Lenguas Vivas para los Idiomas en Peligro. Lleva años rescatando palabras. Y se ha tenido que emborrachar muchas veces para ello. "El mayor peligro de nuestro trabajo es negociar las diferentes bebidas alcohólicas locales que tenemos que beber para agradecer la hospitalidad, ya que ninguna es familiar para nosotros y el nivel de consumo suele ser alto", explica. "También nos enfrentamos a enjambres de mosquitos, inundaciones repentinas y burócratas irritantes".
Quizá algún día Anderson tenga que emborracharse con aguardiente de nueces en el Valle de Arán, en la provincia de Lleida. "Varias lenguas minoritarias en España están amenazadas o son vulnerables, o están en peligro de extinción a nivel local. Esto incluye el aragonés, el asturiano y el gascón del Valle de Arán, además del euskera en algunas zonas", opina Anderson. Su organización, de momento, no tiene planes para trabajar en España. Anderson trabaja codo con codo con David Harrison, profesor del Swarthmore College, una universidad privada en el estado de Pensilvania (EEUU). Para elaborar el audiodiccionario de tuvan, tuvo que aprender a cuidar de yaks, los enormes bueyes de las montañas de Asia Central. Así pudo documentar las palabras que los pueblos nómadas emplean para definir los colores de los animales.

Comiendo escarabajos

En 2010, Harrison y Anderson descubrieron el koro, una lengua escondida durante siglos en unas aldeas aisladas en el noreste de India. Iban en busca de los últimos 10.000 hablantes del idioma aka y se encontraron con los 800 parlantes de una lengua que se parecía tanto al aka como el chino al castellano. "En India, con el pueblo Koro, tuve que comer alimentos tradicionales, como escarabajos, para poder aprender los nombres de todas las cosas de su entorno", recuerda Harrison.

El lingüista habla con pasión de su trabajo. Se maravilla ante las peculiaridades de cada idioma. El pueblo matukar de Papúa Nueva Guinea, detalla, tiene una manera muy especial de denominar a algunos animales. Reduplicación, llaman los lingüistas al procedimiento, por la repetición de una parte de la palabra. Así, llaman alili al ciempiés. Nini a la abeja. Muimui a la liendre del piojo. Seresere a un murciélago de la fruta. Y bakbak a un tipo de hormiga negra y marrón.
Harrison denuncia "la triste historia de represión de las lenguas en muchos países, incluidos EEUU y Canadá". El Ethnologue, la biblia de los idiomas del mundo, documenta estos dramas lingüísticos. En sus archivos, permanentemente actualizados, constan 473 lenguas clasificadas como "casi extintas". Muchas, unas 50, sólo cuentan con un hablante, así que ya han muerto. Los últimos parlantes de una lengua no pueden hablar con nadie. Es ese estado terminal se encuentran el bikya de Camerún, el lakondê de Brasil y el yámana de Chile, por ejemplo.
Europa también tiene sus lenguas moribundas. En Polonia, apenas 70 ancianos del pueblo de Wilamowice, con 2.800 habitantes en el sur del país, hablan el wymysorys. Hasta 1945 era el idioma principal de la aldea. Los comunistas lo prohibieron. Ahora casi todos se comunican en polaco. En Letonia, sólo 15 personas hablan liv. Y apenas 30 en Grecia continúan usando el hellenoromani, una lengua empleada por los gitanos que mezcla griego y romaní.
El lingüista británico David Crystal, autor del libro La muerte de las lenguas (editorial Cambridge University Press), lleva una década pidiendo "una ecología lingüística", un movimiento mundial que salve de la extinción a centenares de lenguas. Un WWF de los idiomas. El proyecto Voces Imperecederas, con 225.000 euros al año, empieza a serlo.

La App Store está a punto de llegar a los 25.000 millones de aplicaciones descargadas

Apple ha anunciado que están a punto de llegar a los 25.000 millones de aplicaciones descargadas desde la App Store.

Por este motivo, han activado un contador en su web que permanecerá activo hasta que se alcance esta cifra.

Además, han anunciado un concurso en el que la persona que se descargue la app número 25.000 millones ganará una tarjeta de regalo de la App Store valorada en 10.000 dólares. Para participar bastará con inscribirse en la web de Apple.

Entre los últimos datos de la tienda nos encontramos con más de 550.000 apps disponibles para descargar, más de 170.000 apps nativas para iPad, más de 1.000 millones de apps descargadas cada mes y más de 4.000 millones dólares pagados ya a los desarrolladores de apps.

Sony ve PS Vita con una vida de cinco a diez años

Sony concibe su consola portátil PlayStation Vita, que llega a Europa en tan solo unos días, el 22 de febrero, como "una plataforma de cinco a diez años" de ciclo.

Guy Longworth, vicepresidente sénior de mercadotecnia de marca en Sony Computer Entertainment America, ha afirmado que "si escuchas a los jugadores, si escuchas la respuesta de la gente que la tiene, los que la han tenido realmente en sus manos, es una respuesta tremenda, mucho más allá de nuestras previsiones".

"La vemos como una plataforma de cinco a diez años, así que juzgaremos su éxito en 12, 24 y 36 meses. Esperamos tener un gran lanzamiento, pero es realmente a los 12 o a los 24 meses cuando sabremos cuánto éxito ha tenido", añade.