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2010/11/10

Microsoft demanda a Motorola por patentes de Xbox 360

Microsoft ha intensificado su batalla legal contra Motorola. La compañía de 'software' ha acusado al fabricante de teléfonos de cobrar derechos excesivos en la tecnología de Red utilizada en Xbox 360.
La demanda, presentada en el tribunal federal de Seattle, se produce un mes después de que Microsoft denunciara que su ex aliado Motorola infringió varias de sus patentes en sus teléfonos 'inteligentes' basados en Android, de Google.
La última demanda alega que Motorola incumplió sus compromisos con los estándares que permiten a otras compañías autorizar sus patentes relacionadas con la tecnología inalámbrica y de codificación de vídeo, que se utilizan en los juegos de la consola de Microsoft.
Según Microsoft, Motorola pedía "derechos de autor que son excesivos y discriminatorios" y pidió al tribunal una indemnización.
Motorola no ha querido hacer ningún comentario al respecto.

El Mundo

Nokia 'reafirma su compromiso' con Symbian

Nokia ha reafirmado su compromuso con la plataforma Symbian, tras el anuncio realizado por la Fundación Symbian de transformar sus actuales actividades operativas en operaciones con licencia únicamente.
La fundación se ha convertido en una entidad legal responsable de otorgar derechos de autor a 'software' y otros tipos de propiedad intelectual, como la marca Symbian.
"El futuro de Symbian como plataforma no depende de la existencia de la fundación", afirmó Jo Harlow, vicepresidenta de móviles de Nokia. "Los cambios anunciados por la fundación no influyen en los planes para los móviles Symbian de Nokia, ni en sus compromisos de distribución. Esta plataforma se utiliza en cientos de millones de móviles, incluidos los nuestros, y esperamos ofrecer un apoyo e innovación continuos que beneficien al ecosistema de Symbian en el futuro", continuó.
Así, ahora Nokia asegurá que seguirá "invirtiendo sus propios recursos en el desarrollo de Symbian" y que espera ofrecer "una importante cartera" de móviles basados en este sistema.
Entre los móviles Nokia basados en la nueva plataforma Symbian se encuentran el Nokia N8 (el último de la gama N que utilizará el sistema), el Nokia C7 y el Nokia C6-01. Asimismo, el Nokia E7, que se lanzará próximamente, también funcionará con Symbian.
De hecho, la compañía asegura que espera vender "más de 50 millones de móviles basados en el nuevo Symbian".

El Mundo

Cardiología: los avances que fijan el grado de seguridad

"Una avalancha de estudios ha asociado variantes genéticas a la respuesta de los pacientes a fármacos comúnmente recetados". Así de rotundo se expresaba un informe especial de la revista Nature -publicado hace un año- sobre la medicina personalizada en cardiología. El trabajo ponía de manifiesto, no obstante, que todavía quedaba "un largo camino por andar" para que los trabajos se tradujeran en "evidencia sólida de que el estudio de las variantes genéticas pueda mejorar la práctica clínica".
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en los países desarrollados y, según los expertos, lo serán también próximamente en los países en vías de desarrollo, que imitan los poco saludables hábitos de vida de las naciones ricas.
Por esta razón, el cardiólogo de la Universidad Duke Christopher Granger esperaba en el mismo informe que la enfermedad cardiovascular fuera "una de las áreas líderes en medicina personalizada, lo que tendría un impacto enorme en la salud pública".
El investigador del Instituto Dexeus Ignacio Lao, que colabora con la Sociedad Española de Cardiología, explica que son muchas las dolencias cardiovasculares que se pueden beneficiar de los avances de la farmacogenética en este campo. Los anticoagulantes, incluyendo la warfarina o el acenocumarol (el conocido Sintrom) son de los últimos beneficiados por este tipo de test, que determinan la respuesta y, "sobre todo, el grado de seguridad", explica Lao.
Además, hay asociaciones genéticas que permiten predecir la respuesta a terapias para la hipertensión, como los betabloqueantes o los diuréticos, y también al tratamiento de las arritmias, una de las dolencias que más aumenta por el envejecimiento. "Hay casos en los que, incluso, la administración de un fármaco puede implicar la muerte súbita del paciente", enfatiza el especialista, que cree que hay que hacer "más presión" para que se usen estos test en las consultas.

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Psiquiatría: predecir la dosis y los efectos adversos

Las consultas de los psiquiatras están plagadas de pacientes que han probado más de tres pautas distintas de psicofármacos hasta lograr acertar con la que les funciona. Por eso, este campo es quizás de los que más requiera de test que permitan prever la eficacia en cada individuo de las opciones terapéuticas disponibles. Aunque la psiquiatría ha sido una de las últimas especialidades médicas en llegar a la predicción farmacogenética, existen varias mutaciones que predicen la respuesta a fármacos muy utilizados.
Uno de ellos es el popular antidepresivo citalopram, un inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina. En 2009, se publicó en American Journal of Medical Genetics un estudio que demostraba que ciertas variaciones en el gen SLC6A4 predecían la remisión de la depresión en pacientes blancos no hispanos tratados con este medicamento. La empresa española AB Biotics ha recogido la mayoría de las asociaciones publicadas de este tipo y es capaz de aplicar un test de farmacogenética a 35 fármacos para cuatro patologías: esquizofrenia, depresión, trastorno bipolar y epilepsia.
Tras extraer el ADN del paciente, en el laboratorio se analizan 58 variaciones que se localizan en 53 genes y no sólo predice la eficacia de los medicamentos sino, también, la dosis necesaria para alcanzarla. El test, llamado Neurofarmagen, se comercializa en España desde enero y, de momento, sólo se aplica a pacientes que no responden al tratamiento estándar.
Aunque el Hospital Clínic de Barcelona está realizando un estudio piloto para demostrar su eficacia, aún no se han publicado los resultados.
La principal crítica a este dispositivo es su precio. El análisis cuesta 1.450 euros, un precio que para los psiquiatras privados no es elevado si se tiene en cuenta que, en el 80% de los pacientes en los que se ha probado, ha supuesto un cambio de medicación o una modificación de la dosis prescrita.

Publico

Oncología: evitar la aplicación de terapias innecesarias

La oncología es, probablemente, el área en la que más avanzada está la implantación de test genéticos para averiguar la idoneidad de los tratamientos, quizás por su elevado precio. Uno de los primeros fármacos que se benefició de este avance fue el tamoxifeno, una terapia utilizada desde hace más de 20 años en la prevención de recaídas del cáncer de mama. Según la especialista en Bioquímica de la Clínica Universitaria de Navarra Josefa Salgado, los avances en medicina personalizada permitieron descubrir que había un gen, el CYP2D6, que detectaba a las pacientes que metabolizaban el fármaco más lentamente.
"Mientras que las respondedoras normales o intermedias se benefician del fármaco, las lentas no lo metabolizan de forma óptima y, por lo tanto, no se benefician", señala la experta. Hay otros test que han supuesto una auténtica revolución para el tratamiento oncológico, como la determinación de los genes K-RAS y EGFR, que se utilizan, respectivamente, para predecir la eficacia de dos antitumorales -en este caso, son anticuerpos monoclonales, no quimioterapia- muy potentes para el cáncer de colon y el cáncer de pulmón. Uno de los problemas de este tipo de test es su complejidad, que supone que sólo algunos grandes laboratorios estén capacitados para realizarlos.
Por esta razón, en España existen varios proyectos para conseguir que los hospitales más pequeños puedan acceder a los llamados laboratorios de referencia y analizar las muestras del tumor de sus pacientes para saber si merecerá la pena aplicarles o no el tratamiento.
Uno de ellos es el llamado Determina KRAS, que ha establecido una red de laboratorios de cinco hospitales -incluyendo la Clínica Universitaria de Navarra, donde trabaja Salga-
do- que analizan las muestras del resto de centros. Algo parecido sucede con el EGFR. El análisis de esa mutación sólo se hace en el Instituto Catalá de Oncologia, pero reciben miles de muestras de todo el país.

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Un medicamento para cada persona

Escuchar a dos personas recomendándose determinado fármaco -"A mí esto me va muy bien"- es una situación muy frecuente. Sin embargo, se trata de una práctica
desaconsejable, ya que es incuestionable que no todos los individuos reaccionan igual a los medicamentos, aun cuando padezcan la misma patología y tengan la misma indicación. Hasta hace pocos años, y a pesar de que muchos médicos sospecharan que esto era así, no había forma de demostrarlo y, para acertar con la medicación, se utilizaba el método de la prueba y error.
Los avances en farmacogenómica, que se han multiplicado desde la publicación del genoma humano, han permitido que, con un análisis genético a partir de la extracción de una simple gota de sangre, se pueda prever la respuesta de un individuo a un elevado número de medicamentos para diferentes patologías, sobre todo cardiovasculares, cáncer y sida. No sólo eso: los genes también informan de la posibilidad de sufrir reacciones adversas o de la necesidad de un cambio de dosis.
El último caso lo recogía la semana pasada la revista JAMA, que demostraba que una mutación en el gen CYP2C19 implicaba una respuesta pobre al clopidogrel, un fármaco para inhibir la formación de coágulos, muy utilizado en enfermos cardiovasculares. La administración del medicamento a enfermos con esta mutación no sólo es que no fuera eficaz sino que, además, aumentaba el riesgo de que estos sufrieran "eventos adversos como la trombosis".
El director médico de la Unidad de Medicina Genómica del Instituto Universitario Dexeus, Ignacio Lao, tiene claro que conocer la base molecular del origen de una complicación ayuda a diseñar el mejor tratamiento. Sin embargo, denuncia que, en España, todavía se medica "por ensayo y error". De una opinión similar es la psiquiatra María Inés López Ibor, que utiliza en su consulta privada un test genómico para predecir la respuesta a tratamientos contra varias enfermedades psiquiátricas. "Hoy en día no se debe jugar a las cartas", apunta.

Coste elevado

El elevado coste de estas pruebas, que se prevé que reduzcan considerablemente su precio en los próximos años, hace que sean más comunes en los centros privados que en los públicos, aunque hay excepciones. La elección de algunos de los tratamientos más novedosos para el cáncer, los anticuerpos monoclonales, se lleva a cabo en la actualidad en los hospitales públicos que disponen de la tecnología para ello, o en los laboratorios de referencia. En muchas ocasiones, sin embargo, el que financia este tipo de programas no es el Estado sino las compañías farmacéuticas que fabrican los tratamientos.
El vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada, José Antonio López Rodríguez, que también ha utilizado en su consulta un análisis genético que ayuda a seleccionar con mayor precisión los medicamentos para patologías psiquiátricas, afirma que "con la publicación del genoma, ha empezado lo verdaderamente interesante. El futuro es la farmacogenética psiquiátrica, el cómo las variaciones y las alteraciones genéticas influyen en la respuesta a un fármaco".
Pero, a pesar del entusiasmo que generan estas tecnologías, también hay expertos que piden cautela respecto a su uso generalizado. Un artículo publicado a finales de 2009 en Nature revisaba la cuestión y afirmaba que la información sobre farmacogenómica en los prospectos de EEUU se clasifica en tres categorías: aquellos fármacos para los que se requiere la realización de un test genético antes de su aplicación, aquellos para los que se recomienda y, por último, los medicamentos para los que los test "sólo aportan información".
"Hasta ahora sólo cuatro fármacos requieren de un test farmacogenómico antes de ser prescritos; la mayoría de los medicamentos con prospectos que contienen información sobre test farmacogenéticos no los requiere", se puede leer en la revista. La integración de estas pruebas en la práctica clínica, cuentan los autores -de las universidades de California (EEUU) y Calgary (Canadá)- requieren no sólo de una prueba clínica en el laboratorio que establezca y valide la asociación genética sino, también, de un sistema de información que provea al médico de las guías apropiadas para la interpretación de los resultados del test. "Dada la complejidad del proceso, serían necesarios los esfuerzos coordinados de muchos profesionales sanitarios", subrayan los especialistas.
En este sentido, Ignacio Lao advierte de que la mayoría de los hallazgos son tan recientes "que no se han incorporado a la formación de los médicos".
A juicio de este especialista, estas circunstancias hacen que "no se utilicen los test todo lo que se podría", por lo que el asunto es "la asignatura pendiente" de la sanidad pública. Por su parte, la especialista en Bioquímica de la Clínica Universitaria de Navarra Josefa Salgado apunta que para establecer el uso estandarizado de este tipo de test, se ha de hacer en el laboratorio una validación que incluya "ensayos de especificidad, sensibilidad y reproducibilidad".
Los test, añade, se han de someter a los "procesos de evaluación establecidos por parte de las agencias reguladoras de fármacos".
Los especialistas, por lo tanto, están de acuerdo en que la medicina personalizada es el futuro de los tratamientos, pero no está claro que la situación actual permita implantarla ya en todas las áreas, aun existiendo estudios que vinculen variaciones genéticas a la respuesta a muchos medicamentos.
Sin duda, el coste de las pruebas no ayuda a la masificación de su implantación. "Aunque las tecnologías todavía son caras, en EEUU ya se han hecho algunos estudios de coste-efectividad que demuestran que la aplicación de estos test merece la pena, por lo que ahorramos posteriormente", subraya Lao.
"No es sólo en los llamados metabolizadores lentos, los que no responden a fármacos que actualmente se recetan a todos por igual, sino también en la polifarmacia, en la cantidad de fármacos que recetamos a los pacientes hasta que acertamos, y que nos ahorraríamos si se les hubieran hecho las pruebas de farmacogenómica", explica este especialista, que resume: "Tenemos las armas y no las utilizamos". Aunque en el futuro se generalizará la implantación de estos test, la polémica está en si, quizás, se está esperando demasiado.

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La SGAE asegura que no se devolverá ni un euro del canon digital

El portavoz de las entidades de gestión de derechos de autor, Rafael Sánchez, ha asegurado hoy que las reclamaciones sobre la devolución del canon digital "no tienen base jurídica" y ha señalado que "en ningún caso" el reintegro de la tasa será retroactivo.
Sánchez ha mostrado así su postura sobre el anuncio de la Generalitat de Cataluña de reclamar a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) la devolución del importe que la Administración catalana ha pagado en concepto del canon digital, amparándose en la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que declaraba parcialmente ilegal esta tasa.
En este sentido, Sánchez ha asegurado que es el Gobierno el que tiene que adecuar la sentencia del tribunal de la UE a la legislación española y, por ello, "hasta que no haya una decisión las entidades de gestión aplicarán el canon conforme a la normativa actual".
"La reclamación del canon no tiene ninguna base jurídica", ha destacado Sánchez, para quien el reintegro de la tasa una vez armonizada la normativa a lo dictado por la UE no será "en ningún caso retroactiva".
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró el pasado 21 de octubre que el canon que se aplica en España a todos los equipos de reproducción digital como compensación a los creadores por la copia privada no está en línea con la legislación comunitaria y sólo puede aplicarse a los consumidores, y no a empresas, profesinales y administraciones.
Para el portavoz de las entidades de gestión todavía es "muy pronto" para tener lista la adecuación de la legislación al fallo de la UE, una normativa que deberá ser igual para todos los países europeos.

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