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2011/10/07

La Policía de Silicon Valley supo con días de antelación la inminente muerte de Jobs

Apple alertó a la Policía de Silicon Valley de la inminente muerte de su cofundador, Steve Jobs, antes de que la luctuosa noticia sucediera. Representantes de la compañía apuntaron a las fuerzas del orden que se trataba de “una posibilidad que puede suceder esta semana”.
La policía de la zona puso en marcha un plan de seguridad específico, con patrullas especiales en las zonas que podrían ser más problemáticas ante la posible afluencia en masa – como así fue – de los fans de Apple. “Es de sentido común que trabajemos juntos”, apuntaba a Bloomberg una portavoz de las fuerzas policiales.”Si se piensa en quien fue y en todo lo que hizo por el mundo, podrían llegar personas en masa”.
La noticia de su fallecimiento transcendió a media tarde. Según la policía de la zona, sólo 40 personas acudieron a las inmediaciones de su domicilio en esa primera noche.

Silicon Valley busca su nuevo gurú tecnológico

La muerte de Steve Jobs supone la desaparición del principal referente y creador de tendencias de Silicon Valley, un centro neurálgico californiano de empresas tecnológicas que tiene desde hoy la difícil tarea de llenar el vacío dejado por el cofundador de Apple.

Una carrera sucesoria en la que ni Larry Page desde Google, ni Mark Zuckerberg en Facebook, ni la nueva cabeza visible de Apple, Tim Cook, o la veterana Meg Whitman, ahora en Hewlett-Packard, parecen estar en disposición para tomar el relevo.

Jobs fue para muchos un gurú, un visionario capaz de motivar a millones de personas a comprar sus productos gracias a su carisma y una filosofía que iba más allá del mero acabado de los dispositivos.

Su adiós supone una pérdida inmediata de influencia para Silicon Valley en el competitivo sector del software y el hardware a escala global que hasta ahora ha gravitado en torno a esa pequeña zona situada en los alrededores de San Francisco.

Jobs renunció al cargo de consejero delegado de Apple el 24 de agosto por su incapacidad para ejercer las labores en la dirección de la compañía, posiblemente ante un severo deterioro de su estado de salud, pero continuó en activo como presidente del consejo de administración.

Tras su fallecimiento este miércoles, a los 56 años, el futuro de la empresa del iPhone y del iPad recayó completamente sobre los hombros de su reemplazo como consejero delegado, Tim Cook, uno de los hombres de confianza de Jobs a quien él mismo recomendó para tomar las riendas de Apple.

Cook se encargó el martes de la presentación del nuevo iPhone, el iPhone 4S, en un evento en la sede de la compañía de Cupertino que resultó decepcionante para numerosos analistas, que echaron en falta la habitual capacidad de Jobs, ausente del acto, para sorprender con los nuevos productos.

A pesar de los esfuerzos de Cook, es previsible que los próximos aciertos de Apple se atribuyan a la herencia dejada por Jobs, mientras que los fracasos recaerán en la nueva dirección de la empresa a la que se terminaría criticando por su incapacidad para estar a la altura de la obra del difunto líder de la compañía.

Fuera de Apple parece lógico pensar en el cocreador de Google y consejero delegado de ese gigante de Internet, Larry Page, como el nuevo visionario de Silicon Valley.

Page, de 38 años, reúne muchas condiciones, encabeza una de las empresas tecnológicas más populares, con voluntad innovadora y con posición dominante en la web lo que le otorga una alta capacidad para influir sobre millones de personas en todo el planeta.

Sin embargo Page, que se puso al frente de la gestión de Google este año, es poco amigo de los eventos públicos y ha sido calificado como de introvertido, lo que hace complicado que sea capaz de generar la empatía que producía Steve Jobs.

Page se queda incluso lejos del carisma de Eric Schmidt, quien durante la última década condujo la nave de Google.

Algo parecido se podría decir de Mark Zuckerberg, el talentoso joven de 27 años que supo convertir una red social de Internet, Facebook, en un negocio multimillonario.

Si bien Zuckerberg es más popular que Page -su vida ya fue objeto de una película, "The Social Network"-, y tiene una trayectoria polémica, algo que contribuye a despertar interés, adolece igualmente de habilidad comunicadora.

Zuckerberg considera a Jobs su "mentor" y tiene aún mucho camino por delante para mejorar, aunque la actividad de Facebook es mucho más limitada que la de Google o Apple, lo que restringe su capacidad para condicionar el futuro de la tecnología.

Más experiencia atesora Meg Whitman, exlíder de eBay y ahora cabeza visible de Hewlett-Packard (HP), compañía que atraviesa un momento complicado con problemas en su división de ordenadores y el fracaso de su área de negocio de telefonía móvil y tabletas informáticas.

Esa situación compromete la disposición actual de HP para ser el ejemplo a seguir en el valle del silicio.

Whitman fue candidata a gobernadora de California en 2010 y es carismática, aunque su perfil más empresarial que informático le resta atributos para encandilar a las masas.

Yahoo tampoco está en su mejor momento. Es incapaz de incrementar sus ingresos y carece de un liderazgo claro tras la destitución de su principal ejecutiva, Carol Bartz, el pasado mes de septiembre.

Los rumores apuntan a que el consejo de administración estaría estudiando una venta a Microsoft (cuya sede está en Seattle, en el estado de Washington) lo que pondría a Steve Ballmer, consejero delgado de la casa de Windows, con los dos pies en Silicon Valley.

Ballmer, al igual que Cook en Apple, tiene el hándicap de suceder a otro adalid de la tecnología cuya sombra es alargada: Bill Gates.

El cerebro humano artificial de IBM será realidad en una década

No contentos con haber construido una máquina capaz de ganar el concurso televisivo Jeopardy! prácticamente sin esforzarse, los ingenieros de International Business Machines avanzan en sus planes por crear un “ordenador cognitivo” con el mismo número de neuronas que el cerebro humano (unos 100.000 millones) y que funcionará con menos energía que Watson.
El director de investigación de IBM, John Kelly, ha explicado durante una conferencia celebrada este martes en Capitol Hill que “los sistemas informáticos se están volviendo cada vez más bioinspirados”, tal y como recoge Talking Points Memo.

Por eso su deseo es crear una supercomputadora que se ejecute con menos de 85 kW de electricidad, la cantidad de exacta que necesita Watson, mientras que el cerebro humano “funciona con 20 vatios”.
La idea es conseguir que evalúe datos y actúe en base a ellos, de la idéntica forma que lo hace una persona.
El proyecto se completará en un período de diez años y cuenta con la colaboración de la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA) de los Estados Unidos. La agencia ya había participado anteriormente en la creación de una computadora con el mismo número de neuronas que un gato.
Y en agosto de este mismo año la compañía de Armonk anunciaba un “chip cognitivo” de 256 nodos neuronales construido con tecnología de 45 nanómetros, capaz de procesar información no estructurada y de reaccionar en función del entorno.
Pero eso no es todo, el Gigante Azul también trabaja duro para crear la supercomputadora más potente del mundo. Con nombre en clave “Sequoia”, lleva en desarrollo desde 2009 y se espera que supere la etapa de fabricación en 2012.
Si todo sigue según lo previsto, debería alcanzar los 20 petaflops, el doble de velocidad que la máquina que ostenta actualmente el récord: la japonesa K.

¿Qué cambiarías de Twitter?

Jack Dorsey, uno de los cofundadores y actual presidente de Twitter, ha lanzando un mensaje pidiendo implicación a los usuarios: "Hola, gente de Twitter. ¿Qué podemos hacer mejor? ¿Qué está mal, qué está bien, qué falta? Mandadnos vuestra respuesta. Estamos #escuchando". La idea, que da sensación de apertura, está congregrando un amplio número de respuestas.

Llama la atención que, un fundador y experto conocedor del servicio, escoja la misma etiqueta "#listening" que se usa para decir qué música está sonando en ese mismo momento. En lugar de crearse un hilo de conversación concreto para seguir el tema, se están mezclando las sugerencias con canciones y canciones. Muchos usuarios optan directamente por contestar directamente su petición poniendo @jack.
#twitterencatala es una de las demandas con más envíos. En esta misma línea de los idiomas, se pide una interfaz más sencilla y apertura del servicio. Otros, sin tapujos, consideran que la traducción al español es horrible. Un filtro por idiomas, especialmente para los medios, podría ser práctico.
La gestión de listas, algo farragosa, también es objeto de críticas. Se pide que se puedan ver por columnas, algo que proporcionan aplicaciones como Tweetdeck, y que se permita seguir directamente a un usuario sin necesidad de ir a su página de perfil. Dentro de las peticiones de orden en los contenidos hay una que podría resultar práctica: búsqueda por palabras clave y relaciones entre las mismas. Una nube de etiquetas suena como opción práctica y visualmente atractiva.
El hecho de no poder contar demasiado de sí mismo en el campo "bio", donde cada cual cuenta quién, resulta molesto para muchos. Varios 'tuits' piden que se amplie.
Por último, el buscador es de lo más criticado, especialmente si se quiere remover el pasado y encontrar qué se dijo en una fecha concreta. Los usuarios piden algo parecido al nuevo 'timeline' de Facebook como solución.
¿Se verá alguno de estos cambios? ¿Tardarán en hacerse realidad? Desde su nacimiento en 2006, el servicio ha demostrado que capacidad de cambio, sin perder la esencia de los 140 caracteres. No es la primera vez que Twitter recurre a los usuarios, pero nunca lo había hecho tan abiertamente. La traducción a diferentes idiomas, por ejemplo, se hace con usuarios voluntarios cuya recompensa consiste en una chapa distintiva que se añade en su perfil. La coordinación y el debate para los términos polémicos los gestionan los responsables de idiomas, por ahora solo desde su oficina de San Francisco.
La ballena de error también fue objeto de críticas. En los inicios, cada vez que había un gran número de mensajes, aparecían unos gatitos, tiernos ellos, arreglando las máquinas. Cada vez que Twitter se caía un mensaje, teóricamente simpático ponía de los nervios a sus usuarios. Por suerte, esta situación se da cada vez menos.
A mediados de septiembre Twitter anunció que supera los 100 millones de usuarios. Desde su nacimiento el servicio de mensajes cortos se ha caracterizado por estar al tanto de las peticiones del usuario, por ser permeable a las críticas y sugerencias. Un ejemplo fue el botón para retuitear. Los usuarios decidieron poner RT delante de un mensaje al que quería dar más difusión y lo enviaban desde su cuenta. Era la manera de dar crédito y relevancia al autor.
Las etiquetas o hashtags también nacieron como una fórmula para poner orden desde la propia comunidad. Después se convirtieron en Trending Topics, una forma de medir qué temas son los que más impacto causan dentro del servicio.

Universal lanzará sus películas por televisión a las tres semanas del estreno

Universal Pictures ha anunciado el lanzamiento de un nuevo sistema de comercialización junto al operador de cable Comcast. La productora reproducirá sus nuevas películas a través de Comcast sólo tres semanas después de debutar en el cine.
Universal pondrá a prueba este sistema en noviembre con el estreno de 'Tower Heist', el último filme de Ben Stiller y Eddie Murphy. En cines se estrenará el 4 de noviembre y a través de Comcast en hogares solo tres semanas después.
El precio de este método de distribución será de 60 dólares y la película podrá visualizarse tantas veces como se quiera durante las siguientes 48 horas.
De momento, la oferta estará disponible para los suscriptores de cable digital de Comcast que tengan un televisor de alta definición y vivan en Atlanta y Portland (EEUU).
Este nuevo sistema tiene por objetivo luchar contras la descarga de películas por Internet a la par que atraer a los espectadores cada vez menos dispuestos a esperar. De tener buena acogida Universal estudia ampliar la disponibilidad de este modelo de distribución a otras áreas geográficas y a otros títulos.

Jobs retrasó su cirugía por usar la medicina alternativa

Durante todo el día de ayer, la red difundió que Steve Jobs podía haber sucumbido al tumor neuroendocrino de páncreas que padecía por haber retrasado la cirugía, el único método curativo para acabar con esta enfermedad. Sin embargo, los expertos consultados por este diario consideran que dicha afirmación es aventurada y recalcan que, aunque de mejor pronóstico que el adenocarcinoma de páncreas (al que se suelen referir los médicos cuando hablan de cáncer de páncreas), el tumor que padecía Jobs tiene también una elevada mortalidad a largo plazo.
El origen de la afirmación está en un reportaje publicado en Fortune en 2008. En el mismo, titulado El problema con Steve Jobs, el periodista Peter Elkind afirmaba que la enfermedad del ejecutivo fue diagnosticada en 2003, pero que no se operó hasta julio del año siguiente. La razón: quería evitar la cirugía e intentar una terapia alternativa basada en la modificación de la dieta. Aunque la tesis no ha sido nunca confirmada oficialmente, Apple nunca demandó al autor de la investigación ni ha negado su veracidad en ningún momento.
El director del Centro Integral Oncológico Clara Campal y uno de los mayores expertos en cáncer de páncreas de España, Manuel Hidalgo, explica que ese retraso hubiera sido un problema si, en esos nueve meses, el tumor hubiera crecido tanto que hubiera dejado de ser operable. Sin embargo, especula, "es raro que un tumor que ha durado siete años crezca tanto en nueve meses como para que no se pueda operar".
De una opinión similar es Julio Mayol, cirujano especializado en digestivo del Hospital Clínico de Madrid. "Asegurar que está muerto por retrasar la cirugía me parece excesivo", comentó. "Es bueno no demorar el tratamiento", apuntó Mayol que, sin embargo, considera clave a la hora de opinar saber si el tumor estaba ya extendido o no cuando se operó. El propio Jobs envío un email a sus empleados tras operarse del tumor, en el que afirmaba que "estaba curado", lo que hace suponer que ese no era el caso. 

La vida secreta de Steve Jobs

  Como sucede en la mayoría de personajes relevantes, la vida de Steve Jobs ni es tan idílica, ni tan perfecta como se proyecta públicamente. La historia oficial retrata a un "hombre hecho a sí mismo" que ha llegado a lo más alto profesional y personalmente; con escasos puntos oscuros en su vida. Pero no todo era tan idílico como una casa minimalista, un matrimonio con una inteligente y bella mujer o unos hijos estupendos. Jobs también tenía puntos oscuros mucho menos conocidos.
El cofundador de Apple fue adoptado por una familia de Sillicon Valley, Paul y Clara Jobs, junto a los que siempre asegura que pasó una "infancia feliz". La historia de su familia biológica es más turbia: su padre es el sirio Abdulfattah John Handali, y su madre Joanne Simpson. Eran dos universitarios cuando ella se quedó embarazada, y decidieron darle en adopción. Pocos meses después, se casaron y tuvieron otra hija, Mona, que contrajo el apellido materno porque el padre no tardó mucho en abandonarlas.
Jobs estuvo obsesionado con su familia biológica durante mucho tiempo. Llegó a contratar a un detective privado para que le revelara los secretos de sus padres, y quedó noqueado al conocerlo. Tardó algún tiempo, pero finalmente inició una aproximación, y acabó recuperando el contacto con su madre, y especialmente por su hermana.
Sobra la deducción para afirmar que este hecho marcó la vida del magnate de Apple para el resto de su vida. Nunca fue capaz de perdonar a su padre, al que culpó de su abandono y también de la desgracia a la que condenó a su madre y hermana. Conforme iba conociendo más detalles de la historia e iba uniéndose a su hermana, más odio le despertaba su padre biológico; quien hizo públicos intentos para que su hijo le perdonara: llego a pedírselo, incluso, desde la prensa. Le mandó correos, y le llamó decenas de veces. Pero todo fue inútil. Jobs no le perdonaba lo que hizo.
Por eso resulta paradójico que quien con tanta fuerza condenó la actitud de su padre, repita ese mismo error años después. Todo ocurrió con el Steve universitario, un conquistador nato al que le sobraban las mujeres. Una de ellas fue Chris-Ann Brennan, a la que dejó embarazada y también abandonó. La joven le llevó ante los tribunales, donde Jobs juró que era estéril y se negó, durante años, a pagar la pensión de Lisa, como se llamó la niña.
Chris-Ann Brennan no tuvo más remedio que criar a la pequeña con las ayudas estatales para madres solteras, hasta que Jobs cedió, y se realizó una prueba de ADN cuando Lisa tenía ya siete años. El cofundador de Apple asumió su paternidad, y trató de construir desde ahí una relación estable: como gesto de cariño le puso su nombre a uno de los primeros ordenadores de Apple. ‘Lisa’ fue un batacazo en el mercado, pero consiguió enmendar una relación rota.
Son muchos los testimonios que describen a Jobs como un seductor, al menos en su época universitaria y veinteañera. Tenía un apartamento en Nueva York, que sólo amuebló con un colchón: era su picadero. Allí llevó a algunas de sus amantes, entre las que hay nombres conocidos, como la cantante Joan Baez y la actriz Diane Keaton.
Pero la mujer que ha marcado su vida no es otra que su esposa, Laurene Powell Jobs, con la que tiene otros tres hijos. Aunque fue un hombre hermético en lo personal, Jobs gustaba de relatar la forma en la que se conocieron, en la universidad de Stanford. Él acudió a dar una conferencia, y ella lo escuchaba obnubilada desde el público. Se intercambiaron los teléfonos, con la promesa lejana de verse después. Él tenía un compromiso profesional después, pero algo le hizo deshacer sus planes, según cuenta: "estaba en el estacionamiento, con la llave del coche en el contacto, y pensé que si esta fuera la última noche de mi vida preferiría mil veces pasarla con esta mujer que en una reunión de negocios. Así que salí del coche, crucé corriendo el aparcamiento y le pregunté si quería cenar conmigo. Dijo que sí, fuimos paseando hasta el centro y hemos estado juntos desde entonces". Se casaron por el rito budista en el 91, y han sido, según dicen, "realmente" felices.
Laurene también es una brillante profesional, que nunca se ha mantenido a la sombra del genio de Apple, al contrario: ha montado su propia empresa, y es una mujer volcada con sus causas sociales y benéficas, todo lo contrario que su marido, que nunca destinó ni un dólar a este tipo de causas.