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2010/08/27

Fallece Montignac, el ejecutivo que se hizo rico con su dieta

Publico

Las dietas con nombre son hoy un fenómeno común, pero en la década de 1980 sólo había una opción para perder peso: dejar de comer. El ejecutivo francés Michel Montignac fue pionero en desafiar esa creencia, afirmando que "simplemente escogiendo de manera correcta los alimentos" se podía adelgazar, "sin restricciones calóricas". Montignac falleció el domingo, a los 66 años de edad, en la localidad francesa de Annemasse.
En 1986, el entonces directivo escribió Cómo adelgazar en las comidas de negocios, al que siguieron más de una decena de títulos. Su segundo libro, Comer para adelgazar, había vendido ya 16 millones de ejemplares en 2004.
La ciencia no ha demostrado nunca la validez de su dieta salvo un estudio publicado en British Journal of Nutrition, hecho con sólo 12 voluntarios y en seis días. El Ministerio de Sanidad la incluyó en 2007 en un listado de dietas milagro, sobre cuyos peligros alertaba.
El catedrático de Nutrición del Hospital Sant Joan de Reus, Jordi Salas, explica: "Hasta hace poco, se criticaba, pero no había evidencia científica. En los últimos años, sin embargo, se ha intentado analizar qué tipo de dietas son las mejores para perder peso y se ha visto que, aunque a los seis meses los pacientes en dietas como la de Montignac presentaban mejores niveles de glucosa en sangre y de colesterol del bueno, a largo plazo los efectos no se mantenían".
Un estudio comparativo de este tipo de regímenes publicado en 2009 en New England Journal of Medicine demostró que, dos años después de empezar una dieta, los pacientes ya habían recuperado la mitad del peso perdido, con independencia del modelo elegido.
La jefa del Servicio de Endocrinología del Hospital de Getafe, Susana Moreneo, opina: "Todo el mundo quiere descubrir la dieta mágica porque, si la encuentra, puede ayudar a mucha gente y, además, hacer un gran negocio". Sin embargo, recuerda que para adelgazar, es imprescindible comer menos. "En el fondo, en todas las dietas se come menos, que es lo que hace adelgazar", comenta la experta, que cree que la nutrición debería centrarse ahora "no en encontrar la dieta perfecta, sino la que se pueda seguir más tiempo". Monereo advierte de que las dietas disociadas, como la de Montignac, pueden tener consecuencias para la salud. "No hay que jugar con la alimentación", concluye.
En la misma línea se expresa el jefe de Endocrinología del Hospital Gregorio Marañón, Basilio Moreno: "El método Montignac no tiene un ápice de fundamento científico", sentencia.

2010/08/04

El cerebro es el responsable de que la misma dieta tenga efectos distintos en cada persona

20minutos

Investigadores de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, han descubierto que las diferencias en el funcionamiento cerebral son la causa de que una misma dieta no tenga los mismos efectos en el peso de las personas.
Según explican en un artículo en la revista Proceedings of the National Academy (PNAS), existía mucha incertidumbre en conocer por qué una dieta rica en grasas era capaz de provocar obesidad y otras enfermedades como la diabetes y, en cambio, había personas que comiendo lo mismo mantenían la delgadez durante años.
De este modo, y según ha descubierto en una investigación en ratones Tamas Horvath y su equipo, la clave está en los centros de alimentación del hipotálamo. Así, en los pacientes propensos a la obesidad la señal neuronal que indica al cerebro que se ha comido lo suficiente es más lenta, ya que resulta inhibida por otras células.
Así, "parece que el cableado del cerebro es determinante en la vulnerabilidad para desarrollar obesidad", ha explicado Horvath, ya que en los animales que no engordan las neuronas que avisan de la saciedad están más activas y avisan más rápido.
Con esto se explica también por qué la voluntad personal no determina la obesidad. De hecho, "quienes son vulnerables a la obesidad también desarrollan una inflamación del cerebro, lo que puede explicar por qué tienen más dificultades para perder peso".
El siguiente paso de Horvath y su equipo es analizar qué determina este funcionamiento cerebral, y ver si además de la genética también pueden afectar factores ambientales.

2010/03/21

Carne que funciona para una dieta sana

Fuente: Publico.

La carne se contempla como uno de los obstáculos de la alimentación sana. Crisis alimentarias como la de las vacas locas y la gripe aviar han contribuido a crear una mala imagen de este alimento que, además, está limitado a muchos grupos de población que tienen problemas cardiovasculares o de colesterol alto. Pero la percepción social de este producto podría cambiar. Ahora forma parte de la lista de alimentos funcionales que ejercen una función beneficiosa, un sector que está al alza.
Los científicos están investigando nuevas propuestas de productos cárnicos y sus derivados que están entrando en los lineales de los supermercados, según expuso el investigador del Instituto del Frío (CSIC) Francisco Jiménez-Colmenero en el II Congreso de la Federación Española de Alimentación, Nutrición y Dietética (FESNAD), que recientemente reunió a más de 1.000 profesionales de este sector en Barcelona.
El experto destacó que, aunque algunos componentes de la carne ácidos grasos, colesterol y sodio se han relacionado con las enfermedades cardiovasculares, otros son muy beneficiosos para el cuerpo humano. Entre ellos figuran el ácido linoleico, que ayuda a prevenir el cáncer, favorece la respuesta inmunitaria y disminuye la grasa corporal; la L-carnitina, importante en el mantenimiento de la masa muscular y en la recuperación de la fatiga, y la anserina, imprescindible para el organismo, por lo que en Japón se ha fabricado una bebida enriquecida con anserina de carne, según Jiménez-Colmenero.

Alimento funcional

Además, la carne se puede transformar de distintas formas para convertirse en un alimento funcional. Se puede disminuir su contenido en grasa, calorías, colesterol y ácidos grasos saturados, que son nocivos para el organismo, y aumentar la presencia de los elementos que resultan beneficiosos, como los ácidos mono y poliinsaturados, minerales como el hierro o el selenio, y los antioxidantes.
Así, en Catalunya se ha desarrollado carne de ternera con ácidos grasos omega 3, que favorecen la salud cardiovascular; en Corea, se ha descrito como alimento funcional una carne enriquecida con selenio; en Canadá, se ha producido una carne con un 5% menos de grasa, y en Japón, una salchicha de cerdo que contiene una proteína de la soja que mantiene el colesterol en los niveles adecuados, informó Jiménez-Colmenero.
Según destacó este investigador, otro dato interesante de la carne es su elevado consumo, con un promedio de 65 kilos por persona y año en toda España, lo que la convierte en un vehículo idóneo para incorporarle nutrientes beneficiosos.

Nueces en polvo

Jiménez-Colmenero explicó que la Administración de Alimentos de EEUU considera que consumir frecuentemente 42 gramos de nueces en el contexto de una dieta saludable disminuye el riesgo cardiovascular. "Pero a la población le resulta difícil tener esta disciplina e ingerir sistemáticamente esa cantidad", añadió.
En los últimos años, el Hospital Puerta de Hierro y la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense (Madrid), junto al CSIC, han llevado a cabo una investigación con financiación pública para desarrollar y probar varios productos cárnicos funcionales (como filetes y salchichas de tipo Fráncfort) preparados con nueces. Los estudios sobre estos alimentos se han publicado en revistas científicas como Meat Science.
Uno de los estudios, conducido por el Puerta de Hierro y publicado en Journal of the American College of Nutrition en 2008, se realizó en 25 personas con varios factores de riesgo cardiovascular, a las que, durante cinco semanas, se les suministraron varios productos de carne con un 20% de nueces en polvo. Al finalizar el estudio, los pacientes habían perdido en torno a medio kilo de peso, sus niveles de colesterolemia total habían disminuido un 4,5% y, en general, su función cardiovascular había mejorado.