La organización ecologista Greenpeace siempre ha sido uno de los principales detractores de Facebook en relación al uso de electricidad generada con carbón pulverizado. Por eso ahora aplaude la construcción de un sistema de paneles solares en el centro de datos que el gigante de las redes sociales ha creado en Prineville, Oregón.
“Facebook es digno de elogio por su innovación en favor de la eficiencia energética, y esperamos que esta inversión inicial en energía renovable se traduzca rápidamente en un mayor compromiso por suministrar Facebook con energía limpia y alejarse del carbón y otras fuentes contaminantes de electricidad”, ha declarado Daniel Kessler, director de comunicaciones de Greenpeace International.
Las placas generan unos 100 kilovatios de energía y se espera que produzcan alrededor de 204 mil kilovatios a la hora cada año, según un informe del Data Centre Knowledge. Esto representa, sin embargo, una fracción mínima de la demanda global prevista para el nuevo centro, cifrada en decenas de megavatios. Seguramente la energía solar se destinará a áreas de oficina en lugar de convertirse en motor de los servidores.
A día de hoy el 21% de la electricidad consumida por el centro de Prineville proviene de fuentes renovables como la eólica, la hidroeléctrica y la geotérmica. Es por eso que Facebook hace hincapié en la eficiencia energética de sus instalaciones: operan con un indice PUE de 1,07% y, según sus responsables, ahorrarán hasta un 38% de energía en comparación con los sistemas que rigen centros de datos similares.
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Óscar Vega, de de 32 años, no sabía entonces que su cara se pasearía por todo el mundo gracias a una proeza que forma parte de su rutina habitual. Miembro del Cuerpo de Bomberos de Valladolid, apareció una mañana en todas las portadas. Aquello era algo nuevo para él. No se sentía un héroe pero lo era.
En medio de la desolación, solo cumplía con su trabajo pero su imagen sosteniendo a un niño de 2 años que había permanecido agarrado al brazo de su abuelo muerto durante 52 horas atrapado bajo los escombros del terremoto de Haití conmocionó a los ciudadanos que veían el caos desde los medios de comunicación.
Sus primeras palabras tras aquel rescate fueron, simplemente, "Cariño... te vienes conmigo". Aquella vida salvada era una esperanza. Un milagro en sus manos. Y es que el trabajo de los españoles desplazados a Puerto Príncipe había comenzado a dar sus frutos.
En una entrevista, Vega reconoció, emocionado, que "se nos acercó una persona que tenía su casa cerca y que había un niño cuya voz se escuchaba. A medida que nos acercábamos escuchábamos su humilde voz y a partir de ahí nos pusimos mano a mano".
Ahora, más de un año después, Óscar ha vuelto a revivir su historia. Los Premios Pulitzer galardonaron el lunes como mejor reportaje fotográfico de acontecimientos de útlima hora a Carol Guzy, Nikki Kahn and Ricky Carioti, del diario "The Washington Post", por sus imágenes el terremoto. Y, entre ellas, allí estaba Óscar, humilde y temeroso, que contribuyó, junto con decenas de españoles, a que lo crítico de la situación fuera aplacada por unos momentos.