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2011/06/01

Los fabricantes de armas de EEUU reconocen que existe un 'sangrado' de datos

Los principales contratistas del Pentágono han estado 'sangrando' secretos durante años como consecuencia de numerosas intrusiones de sus redes informáticas, según testimonios de funcionarios de seguridad nacional.
El Departamento de Defensa, que cuenta con su propia red de escuchas y espionaje en todo el mundo, dice que más de un centenar de organizaciones de inteligencia extranjeras han estado tratando de entrar en las redes de EEUU.
Algunos de los autores "tienen ya la capacidad de interrumpir" la infraestructura de información de EEUU, según escribió el pasado otoño en la revista Foreign Affairs el subsecretario de Defensa William Lynn, quien lidera los esfuerzos para impedir que esto ocurra.
Joel Brenner, responsable de contrainteligencia entre 2006 y 2009, afirma que la mayoría de las redes de los grandes contratistas de Defensa, si no todas, "han sido víctimas de intrusiones". "Esto ha estado sucediendo desde finales de los años 90," comenta. Se han identificado las principales amenazas procedentes de Rusia, China e Irán.
"Vienen a husmear nuestros sistemas de armas y de I+D", afirma Brenner, que ahora trabaja para la firma de abogados Cooley LLP en Washington.

El caso Lockheed Martin

Lockheed Martin, el proveedor número uno del Pentágono, informó recientemente que había frustrado un "importante y tenaz" ataque a sus sistemas de red, detectado el pasado 21 de mayo.
Diez días después, la compañía todavía trabaja para restaurar el acceso total de sus empleados a su red, manteniendo el máximo nivel de seguridad.
La conpañía, que además es el mayor proveedor de tecnología del Gobierno de EEUU, aseguró que se había convertido en "un blanco frecuente de los adversarios de todo el mundo". Una portavoz matizó que utilizó el término "adversarios" sólo en un sentido general.
Lockheed construye los aviones de combate F-16, F-22 y F-35, así como el sistema de combate naval Aegis, de defensa de misiles THAAD, y otros costosos sistemas de armas que vende a los aliados de EEUU. De momento, la empresa no ha revelado cuáles de sus unidades de negocio recibieron 'ciberataques'.
Hay que recordar que hace dos años se descubrió que 'ciberintrusos' habían entrado en ordenadores que almacenaban datos sobre el programa del más avanzado caza de de Lockheed, valorados en 380.000 millones, la mayor compra de armas del Pentágono.
Otros grandes contratistas del Pentágono, como Boeing, Northrop Grumman, General Dynamics, BAE Systems y Raytheon, han preferido no comentar si sus redes habían sufrido 'ciberataques' en alguna ocasión.

Pérdida de datos

James Miller, subsecretario adjunto para la política de Defensa de EEUU, comentó el mes pasado que Estados Unidos estaba perdiendo terabytes de datos a causa de ataques 'cibernéticos', suficiente para llenar "varias bibliotecas del Congreso". Hay que recordar que ésta es la biblioteca grande del mundo, y su archivo ocupa alrededor de 235 terabytes, dice su página web.
"La escala de los datos comprometidos o afectados, incluyendo la pérdida de datos sensibles y no clasificados, es asombrosa", dijo Miller en un foro en Washington.
Por su parte, el senador Sheldon Whitehouse, que dirigió un comité de inteligencia cibernética en el Senado el año pasado, dijo en marzo que la 'ciberdelincuencia' ha puesto a los Estados Unidos "en el lado perdedor de lo que podría ser la mayor transferencia ilícita de riqueza en la historia del mundo".

Si está en Internet, no es segura

El general retirado de la Fuerza Aérea Michael Hayden, ex director de la CIA y ex jefe de la Agencia Nacional de Seguridad del Pentágono, afirma que ninguna red conectada a Internet es segura. "Se puede aislar una red, una red clasificada", dijo en una entrevista el año pasado. "Tal vez puede conseguir un cierto nivel de confianza. Pero si están conectadas a la web, será vulnerable todo el tiempo".
Asimismo, Anup Ghosh, un veterano ex científico de DARPA (Pentagon's Defense Advanced Research Projects Agency, o Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación de Defensa) asegura que se han producido varias intrusiones en redes de contratistas de defensa de EEUU, en empresas de seguridad y en laboratorios del Gobierno de EEUU, incluyendo el laboratorio nacional de energía de Oak Ridge (donde se encuentra el hasta al fecha ordenador más potente del mundo), desde principios de este mismo año.
Los intrusos llevan por tanto ventaja, afirma Ghosh, que trabajó en seguridad de las redes militares de DARPA entre 2002 y 2006, y ahora dirige Invincea, una compañía de 'software' de seguridad.
"Hemos fallado en innovar en el ámbito de la seguridad de la información", comenta. "Estamos luchando batallas de hoy en día con el armamento equivalente al de la era de la guerra fría".

El Mundo

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