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2010/02/10

Venezuela: el dólar "indomable"

Fuente: BBC Mundo.

En Venezuela, los números parecen no obedecer a planes. A un mes de que el gobierno modificara la tasa de cambio con el objeto declarado de estimular la producción y promover las exportaciones, el llamado dólar "paralelo" -que era clave "meter en cintura"- sigue cotizándose muy por encima del dólar oficial y las proyecciones de algunos observadores no son optimistas.

El presidente de la Academia de las Ciencias Económicas, Pedro Palma, pronosticó este martes en un foro organizado por el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) que la inflación rondará el 40% a final de año y que la economía se contraerá por segundo año consecutivo, a razón de dos puntos porcentuales.

Pero no todos opinan lo mismo. Desde las filas del oficial Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) el especialista en temas energéticos David Paravisini le dijo a BBC Mundo que la mayoría de la población no siente el impacto de las cifras utilizadas por el análisis económico tradicional, gracias a políticas distributivas derivadas de la renta petrolera o el mero aumento del salario.

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Para Paravisini, “eso es la economía, no es la academia ni los opinadores, sino el pueblo trabajando, consumiendo".

Optimismo

Y el gobierno dice tener razones para mantenerse optimista. De acuerdo con una nota de la oficial Agencia Bolivariana de Noticias de este martes, la inflación del mes de enero se situó en 1,7%, igual a la obtenida en diciembre y "significativamente inferior a la de enero del año 2009 (2,3%)".

Con todo, encargados de supermercados y tiendas siguen expresando una expectativa por unos aumentos que consideran llegará más temprano que tarde, debido a una devaluación que, según el propio presidente Hugo Chávez, más bien iba a ocasionar una rebaja en los precios.

La explicación de esta aparente paradoja es la siguiente: según el gobierno, el ajuste del cambio de 2,15 bolívares por dólar a una paridad dual de 2,60 y 4,30 bolívares por dólar constituyó de hecho una "revaluación", porque permitiría otorgar más dólares a los sectores productivos. Estos, a su vez, no tendrían que recurrir al mercado paralelo -que muchos usan como referencia para establecer sus precios- y, en consecuencia, bajaría la cotización.

Al mismo tiempo, se le ordenó al Banco Central intervenir activamente en ese ámbito para reducir las presiones, colocando más dólares a la disposición del público.

No hace caso

En algún punto del año pasado, el dólar llegó a transarse en el mercado paralelo hasta tres veces su valor oficial.

En la práctica, el "paralelo" o "permuta", que se obtiene a través de casas de cambio a través de la compra de bonos del Estado, se está acercando a los niveles tope que alcanzó el año pasado.

Según Pedro Palma, esto se debe a que, de hecho, ni el Banco Central está satisfaciendo la gran demanda de dólares que hay entre inversionistas, importadores, productores y público en general, ni la Comisión de Administración de Divisas -a cargo de distribuir los dólares controlados- está distribuyendo los buscados billetes verdes.

Como resultado, los interesados no tienen garantizados dólares a 2,60 o a 4,30 y siguen haciendo sus cálculos sobre la base de una cotización paralela que durante los últimos días ha subido continuamente.

Adicionalmente, señaló el académico, ocurren distorsiones derivadas de la naturaleza misma del sistema cerrado. "Cuando los controles de cambio se prolongan, los actores desarrollan una tremenda inventiva para ver cómo los burlan", señaló.

Como contrapeso, indicó que una menor capacidad de compra por los salarios devaluados, los controles de precios y las amenazas de expropiaciones a los "especuladores" podrían ayudar a reducir la presión inflacionaria. Pero si la crisis eléctrica se agudiza, dijo, esto podría golpear en forma decisiva el aparato productivo y generar un impacto negativo mayor al esperado sobre la economía.

No es tan fiero

David Paravisini reconoce que hay problemas con la entrega de divisas, pero considera que eso no crea una situación del "escándalo o la criticidad" que cree que los periódicos de tendencia opositora le están dando al caso.

"Va a haber una inflación adicional a la del año pasado, pero mientras la población sienta que tiene el ingreso, con un presidente que va ajustando (el salario) como lo ha hecho, no se siente amenazada. Esto lo puede absorber", señaló.

Por otro lado, el comentarista señala que no puede aplicarse a Venezuela un análisis económico tradicional. Menciona el hecho de que el 75% de lo que el país consume lo trae de afuera y que el 80% de la población se beneficia directamente de la renta petrolera, a través de las misiones gubernamentales o por trabajar en el sector público.

"No somos productores. Somos consumidores sin ser productores. Somos un capitalismo comiéndonos la flecha (viendo en sentido contrario) No producimos pero sí consumimos. Eso es posible debido al chorro de dinero por ese regalo que es la regalía (petrolera)", afirmó.

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