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3 ago. 2007

La televisión que te espía

Vía Chica de la tele llego a estas notas en TV Squad y en Techdirt en las que se reseña una patente de Microsoft que pretende, mediante el uso de sensores biométricos, cámaras y otras herramientas, ser capaz de determinar si estás realmente sentado delante de la televisión ejerciendo de couch potato, o si lo están cualquier otra persona identificable dentro del domicilio, con el fin de poder servirles anuncios orientados a cada caso. El razonamiento detrás de la idea es que, ante la creciente difusión de aparatos de tipo PVR que permiten ver los contenidos cuándo y cómo quieras y, además, saltándote los anuncios, resulta fundamental para los anunciantes obtener datos en tiempo real que reflejen cuantas personas se encuentran en un momento dado consumiendo un contenido, para poder determinar la audiencia exacta y plantear mecanismos de contextualización de la publicidad que proporcionen un rendimiento superior en términos de cualificación de la audiencia.

El texto de la patente es completamente para echarse a temblar: según Microsoft, la idea sería extender el método a teléfonos móviles y monitores de ordenador, y vincular los registros obtenidos con fuentes adicionales de datos personales. Por un lado, intereses, aficiones, sexo, edad, localidad, profesión, suscripciones, pertenencias a asociaciones o clubs, raza, estado civil, número de hijos, posesión de mascotas, peso, altura y datos similares. Por otro, combinarlo con otros datos personales extraídos de la libreta de direcciones, calendario, correo electrónico, mensajería instantánea, listas de tareas, notas, historial de compras, reacciones ante la publicidad, historial de búsquedas y consumo de medios. Con semejante perfil, siempre según el texto de la patente, se podrían ofrecer anuncios altamente dirigidos y diseñados específicamente para las preferencias de la persona que se encuentra delante del aparato. Leer completo el texto de la patente y, sobre todo, los detallados ejemplos que propone, nos lleva a un escenario completamente orwelliano, desde mi punto de vista, aterrador. Un detalle:


Another 3D object 606 is an advertisement for flowers. The advertisement was generated from advertiser data that instructs synthesis system 202 how to create a photorealistic bouquet. Tracking system 204 has generated additional data that personalizes the advertisement with the message “A beautiful bouquet for Julie’s birthday tomorrow?” and instructions that synthesis system 202 uses to animate the bouquet and the message. In this example, tracking system 204 has been triggered to present this advertisement because the weighted combination of the following tracked information monitored by tracking system 204 has been evaluated and found to exceed the relevancy threshold: (a) tomorrow is Julie’s birthday, which is noted in the calendar of the person viewing the display, (b) flowers were sent on previous birthdays according to the person’s purchase history, and (c) the tracking system 204 stores a frequent-customer virtual punch-card. Even though this advertisement is unrelated to with the media content being watched, the weighted combination of the tracked information is sufficiently high to trigger tracking system 204.


De acuerdo con los estándares de la defensa del derecho a la privacidad, un sistema de este tipo resulta directamente aberrante y absurdo. Pero claro, ¿cuántos anunciantes estarían dispuestos a utilizar un sistema como éste pagando un premium derivado de la altísima calidad de los impactos, dando lugar a ingresos que la empresa podría administrar como incentivo a la audiencia para que aceptasen tener instalado un sistema semejante? ¿Cuántas personas aceptarían vender su privacidad a cambio de una cantidad determinada al mes? A mí, particularmente, el simple hecho de que una empresa solicite una patente así, aunque por el momento sea tan solo una solicitud, me pone enormemente nervioso. Pensar en un aparato de televisión que me espía, que determina si estoy delante o no y que combina mis datos con todos los servicios de mi ordenador me parece un escenario directamente demencial. Pero claramente, a los nueve investigadores de Microsoft que han solicitado la concesión de la patente, no se lo parece. Las conclusiones, que las extraiga cada uno.




Fuente: Blog de Enrique Dans.

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